viernes, 30 de diciembre de 2011

Fin de año a lo grande

Miercoles 28 de diciembre, 7:00 AM, suena el despertador. Esta vez no es para trabajar y tampoco es una inocentada. Había quedado a las 9 con Victor y David en Hendaya. Las previsiones marcaban más de metro y medio, y viento sur, que iba cambiando a norte a lo largo del día. La marea alta era a las 7, y había que aprovechar lo máximo posible hasta que estuviera demasiado baja. Por el camino, la estampa no es muy confortable; algo de lluvia, montes nevados... conforme me acerco a la costa, las nubes desaparecen y asoma el sol. El frío sigue, creo que se quedará con nosotros todo el día.

Para las 9:15 Victor y yo estamos ya en el agua. David se retrasa un poco más, pero se une finalmente. En el agua, un par de chavales más y nosotros. Series de máximo metro y medio, con recorrido algunas de ellas y el mar casi glassy. Hay que aprovechar estas condiciones que no sabemos cuando se van a volver a repetir.
David, Victor y yo disfrutamos de lo lindo. No paramos de coger una ola tras otra, la marea va bajando pero el fondo aguanta, así que nosotros también.

Nos da tiempo para todo, y dentro del agua somos conscientes de que días así hay que aprovecharlos. Quizás por eso, cuando le preguntamos a otro surfista que acaba de entrar la hora, nos sorprendemos de que sean las 12... Llevamos casi 3 horas en el agua!!
Como vamos bien equipados el frío no es problema, pero los hombros y la espalda empiezan a resentirse... media hora más tarde decidimos salir.
Al salir del agua, tengo un mensaje de Axier. Las tablas que habíamos encargado ya están preparadas. Teníamos que ir a recogerlas a la fábrica de Olatu de Pukas. Eso sí, dado que las condiciones precían que iban a ser iguales, a la mañana habría que darse un baño, el último del año.

Jueves, 29 de diciembre, 12 de la mañana. Esta vez decidimos no madrugar. El viento norte sopla flojo pero las temperaturas a mediodía son mucho más frias que ayer a esta hora. Como el día anterior se podía surfear bien en marea baja, optamos por aprovechar la situación.
Allí estábamos Axier, David, Víctor y yo una vez más. También vino un amigo de David, Iker, también de Pamplona, y que lleva tiempo surfeando.

Tras ver las fotazas que sacó Victor los días anteriores, yo también entro con la Gopro, aunque por un problema técnico no la puedo poner en la tabla como hubiera querido, y la tengo que llevar en la muñeca. Cada vez más material y de mejor calidad.

Una vez en el agua, las condiciones eran distintas a lo previsto. El viento norte peinaba las olas, dejándo únicamente surfeables las series grandes, que eran de en torno a metro y medio. A su vez, el mar estaba algo revuelto y con una ligera corriente con la que no te podías despistar.
Aún así, le sacamos chispas a las olas, en especial David, que conseguía estar siempre en el lugar adecuado para surfear las mejores olas. Conforme iba avanzando la mañana, los demás nos fuimos sacando la espinita con muy buenas olas, generalmente derechas largas. Al final daba gusto ver las caras de felicidad de cada uno de nosotros tras un buen baño.

Debió ser por esto por lo que se nos echó el tiempo encima. Teníamos que ir a Olatu a recoger las tablas y ya eran casi las 3... debíamos darnos prisa, ya que cerraban a las 5.
Teníamos que ir hasta Oiartzun, a una media hora en coche aproximadamente, pero nos costó casi una hora encontrar la fábrica, puesto que está bastante escondida.
Al final ahí estábamos, Axier, David y yo ansiosos de recoger nuestras tablas. Iker también nos acompañaba, puesto que era una buena oportunidad de ver la fábrica.

Axier y David encargaron una Pukas Fang, de 6'6'' con 20 1/2 de ancho y 2 5/8 de grosor, con bastante volumen para andar cómodos en el agua. Por mi parte yo recogí mi All Merrick Flyer, 6'3'' 19 1/2 y 2 1/2... una señora tabla para todo tipo de condiciones.
Estuvimos hablando con Christian, el comercial de All Merrick para España, y nos comentó que a partir de 2012 las All Merrick se dejan de hacer en Hossegor, y pasan a hacerse en exclusiva para Europa en la fábrica de Olatu. Por lo demás, la fábrica es impresionante. Tablas de todos los colores y tamaños, prototipos y reliquias... un paraíso del que es mejor salir rápido antes de gastarse más dinero.

Ahora a estrenarlas en el 2012... esperemos disfrutarlas.
Salud y buenas olas para este 2012!!! Feliz año nuevo!!!


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Preparando la Navidad

No hay mejor manera que empezar la navidad surfeando. Ese mismo pensamiento es el que tenían Axier, Josu, Víctor y David, con quienes coincidí la mañana del 24 en Hendaya.
Durante la semana habíamos estado en contacto comentando las condiciones, ya que ese mismo día, se producía la salida de un swell y la llegada de otro. Aunque estábamos seguros de que iba a haber olas, no sabíamos cómo iba a estar el mar. Al final, el periodo era bastante inferior a 12, que era lo que marcaba, y aunque no estaba totalmente ordenado, las series más grandes, más de un metro, tenían la suficiente fuerza como para sacarle provecho.

Así que ahí estábamos todos para las 10:30, con ganas  de pasar un buen rato, y estrenando los escarpines, que el agua ya empieza a estar “fresquita”. Alguno que otro prefirió no arriesgarse y entró con gorro. La verdad que los dos primeros patos me acordé del gorro, pero después no pasé nada de frío… eso sí, para la siguiente vez, me lo apunté como imprescindible dentro de la furgo.
Ya en el agua, y cuando nos conseguimos hacer con un sitio en el que estuvimos cómodos, disfrutamos de un buen rato, más por la compañía que por la calidad de las olas, aunque cada uno de nosotros conseguimos sacar unas cuantas buenas olas. Todos, a excepción de Víctor, que con esto de los preparativos navideños, se olvidó el traje en casa y se tuvo que conformar con sacar alguna foto.
Después de un par de horas, nada mejor que comentar la jornada bien abrigados bajo los rayos del sol, que en esta época del año se agradecen más que nunca.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Hendaya, refugio de invierno

El fin de semana pasado comenzó lo que me gusta llamar "la temporada de invierno".
Después de gozar en Fuerteventura de un clima cálido y una temperatura del agua envidiable, tocaba volver al Cantábrico. El agua continúa bajando su temperatura, ya está en 15º-16º y aunque algunos aguantamos sin escarpines, pronto no nos quedará más remedio que forrarnos de neopreno.

El caso es que con el invierno los temporales se hacen notar, y el mar de fondo trae una fuerza descomunal. La costa se ve azotada por continuas borrascas que emergen en el Atlantico norte, y que durante unos días antes y después de su paso, nos dan la posibilidad de disfrutar de buenos swells. Eso, siempre que el viento nos de una tregua o bien acompañe con una buena dirección.

Generalmente, durante el invierno y cuando el oleaje es de gran tamaño, Hendaya se convierte en un refugio perfecto donde poder surfear. La forma de bahía de su playa y su protección entre montañas, hacen que el oleaje entre con menos tamaño que en los alrededores y el viento sea de menor intensidad.
El viernes y el sábado compartí con Victor un par de buenas sesiones en la playa de Hendaya.
Durante el puente de la constitución, las condiciones fueron inmejorables. Swell de entre 2 y 3 metros, periodo 12, viento ligero del sur-sureste y sol.

El jueves las series grandes eran de unos 2 metros, y el fondo no las soportaba bien, por lo que rompían en bloque sin posibilidad de surfearlas. Teníamos que esperar a olas entre series y aunque el periodo era 12, las series eran continuas, y no había descanso dentro del agua. Victor disfrutó de lo lindo, mientras yo seguía cogiendole el punto a la Resin8. Al final, disfruté de un par de buenas olas con salida, aunque salí del agua con la sensación de poder aprovechar más olas. Poco a poco me voy haciendo a la tabla, aunque solo llevo 2 baños con ella, pero todavía dejo escapar alguna ola que no debiera.
El viernes, aunque la previsión era la misma, la cosa cambió considerablemente. Podíamos esperar la serie tranquilamente y el tamaño bajó medio metro, las series grandes eran surfeables y para colmo, estábamos solos en el agua. Más no se podía pedir.
Tanto Victor como yo nos pusimos morados de coger olas. Derechas e izquierdas sin descanso durante casi 2 horas. Nos salimos del agua con la pena de no poder surfear más por el esfuerzo, sabiendo que días como estos había muy pocos durante el año, y menos durante el invierno. Al menos, Victor entró con la Gopro y sacó algunas fotos que merecen mucho la pena. Os dejo unas de muestra.

Durante esta semana, la costa se está viendo sacudida por un tremendo temporal con olas de entre 8 y 9 metros, y unas racha de viento tremendas. El domingo, si el viento nos da una tregua, entraremos de lleno en el invierno...


martes, 6 de diciembre de 2011

Otra semana en Fuerteventura

El pasado 26 de noviembre volvía de nuevo a Fuerteventura. Esta vez acompañado de Amaia, quien iba a aprovechar la semana para recibir clases en la Freesurfers school.
Lo primero que hicimos al llegar, aparte de disfrutar del clima cálido y el sol reluciente, fue pasarnos por Playa Blanca donde estaba Iza y su gente impartiendo clases. Ahí cogimos las llaves del apartamento y directos a Corralejo.

Nos alojamos en los apartamentos Serenada, una pequeña urbanización privada con piscina a escasos metros del centro de Corralejo y a un precio muy asequible.
Lo siguiente era hacerse con una tabla, ya que nuestros "amigos" de Iberia, aparte de perder maletas tienen la costumbre de cobrar 150 euros por trayecto a las tablas de surf, por lo que sale altamente recomendable alquilar una o comprar una y dejarla para vender a la hora de abandonar la isla.
En mi caso, opté por la primera opción, aunque si la estancia es de 2 semanas, es mejor hacer lo segundo. Alquilé un shortboard 6' 3'' - 19 1/2 y 2 5/8, muy parecida a la All Merrick Flyer que estoy esperando...
Al día siguiente, Max, de la escuela Freesurfers nos pasó a buscar a las 9:00 am, para, después de pasar por la surf house, dirigirnos hacia El Cotillo.
El Cotillo es conocida por ser un beach break de ola muy rápida, y dependiendo de las condiciones con secciones tuberas. Estos días no había mar suficiente, y las series grandes pasaban justamente del metro, pero seguían siendo muy buenas condiciones para divertirse. El agua cristalina y el sol reluciente, hacían el resto.
Mientras Amaia asistía a las clases, yo estaba en el agua con Pablo, un gran tío y mi compañero de habitación durante mi estancia anterior en la isla.
Desde el lunes al miércoles estuvimos en El Cotillo, subiendo poco a poco el swell hasta los casi 2 metros, y compartiendo olas y buenos momentos con Iza, Marc, Pablo, Alberto y por supuesto Amaia, que desde el segundo día ya se unía a nosotros en el line-up y se atrevía con sus olas.
Dado que las condiciones a la mañana eran tan buenas en cuanto a temperatura, sol y viento (ligeramente off-shore), estirábamos los baños a la mañana durante casi 3 horas, por lo que no nos quedaban muchas fuerzas para otro baño a la tarde. Aún así, nos pasamos un par de días por Esquinzo y El Cotillo, y disfrutamos de unas maravillosas puestas de sol tras un baño.

Tras una excursión por el sur de la isla el jueves, en la que no hay mucho que reseñar, salvo unas interminables playas, el viernes estábamos dispuestos a darlo todo.
El viento había subido considerablemente, y estaba completamente off-shore. Las series grandes llegaban a 2 metros con facilidad, pero el viento las aguantaba tanto que finalmente rompían en bloque sin dar opción de salida. Iza se metió al agua, mientras Alberto, Pablo y yo esperábamos fuera sin verlo claro.
A la hora de estar en el agua, el balance era demoledor... un par de tubos muy cortos con cerrojazo, y un montón de wipe-outs memorables... y una quilla rota. Más vale que no nos metimos, porque si un "pro" como Iza, sólo saca eso en una hora de baño, nosotros no hubiéramos disfrutado.
A la tarde, y para quitarnos el sabor de boca agridulce, nos fuimos a la bahía de Majanicho. Todo el norte estaba tremendo de tamaño, y Majanicho es el único sitio donde podíamos surfear.
Como era la primera vez que entraba ahí, pagamos la novatada. Si entras más de la cuenta en la bahía, la corriente te arrastra con fuerza hacia las rocas. En estos sitios hay que mirar constantemente hacia afuera para no perder la referencia. Aún así, en un instante estábamos varios fuera de sitio, y estuvimos más de 15 minutos sin parar de remar hasta recuperar el sitio bueno.

Con las fuerzas ya bastante justas, e incómodo por la cantidad de gente que había y el riesgo de que volviera a pasar lo mismo, cogí un par de olas para quitarme el mono y me salí afuera.
Cuando uno no está cómodo y tranquilo en el agua, lo mejor es no apurar la situación.
Una pena no poder despedirme de Fuerteventura con una buena sesión, pero me quedo con el recuerdo de toda la semana, y por encima de todo con la buena compañía y hospitalidad de todos los chicos de la Freesurfers school, Iza, Marc, Pablo, Alberto, Max y cía.. 
Ahora, hay que dar paso a las sesiones de invierno... y tengo una Resin8 Scoop a la que sacarle mucho partido...

viernes, 4 de noviembre de 2011

Del bunker a la entubadora

9 de la mañana, una vez más suena la bocina en la puerta. Iza ya está aquí. Hoy voy en la furgo de Pablo, más conocida por aquí como "La Fula", puesto que la furgo de la escuela va hasta arriba de gente.
Nuestras esperanzas de que las condiciones fueran como las de ayer se desvanecen conforme nos acercamos a la costa. El viento es mucho más fuerte que ayer, pero además ha cambiado de dirección y viene totalmente cruzado, con lo que nos está destrozando las olas. Por momentos me acuerdo de la tarde sabática que me tomé ayer... en fin, con estas cosas nunca se sabe.

Volvimos al mismo sitios que ayer, al bunker, pero el viento no estaba por la labor de colaborar. Aunque el pico donde ayer salían buenas derechas se mantenía, una vez en la ola el viento te freanba la progresión haciendo imposible continuar en la ola. Si a eso le unimos que había que estar constantemente remando para que el viento no te sacara del sitio, el baño se volvía muy incómodo.
Pablo y yo salíamos constantemente a hacer descansos, con el fin de darle un poco de tiempo a la marea a que bajara y al viento a que parara o cambiara de dirección... no hubo manera con el viento.
Al final decidimos quedarnos a juguetear con las orilleras, pero tampoco daban para mucho más.
Tras reponer fuerzas todos juntos, recibimos la llamada de Iza durante la siesta. Íbamos en busca de olas en condiciones, a quitarnos el sabor agridulce de la mañana.

Iza, Max, Cake, Marc y Oscar de la Freesurfers school y Pablo y yo como artistas invitados pusimos rumbo hacia "el burro" para tantear el terreno... nada de nada. Tras debatir unos minutos, Iza decidió que el único lugar con olas decentes sería "La entubadora"... que sólo con ese nombre acoj... pero bueno, para eso estamos, y mucho más.
El nombre hace honor al tipo de ola que hay, puesto que es muy rápida y cerrona, y dependiendo de cómo venga el swell, hace tubo en algunas secciones. Si a esto le añadimos el fondo de roca plana, le añadimos el plus de peligrosidad...

Ya en el agua, la competencia era tremenda, con mucha gente concentrada en el mismo sitio. Las series grandes llegaban al metro y medio pasado y poco a poco nos fuimos haciendo sitio. Iza estaba empeñado en hacerse un tubo que se le resistía porque la ola no ahuecaba lo suficiente, y los demás nos conformábamos con pillar la pared de la ola y salirnos antes de que nos estampara.
Al final el baño se hizo divertido, salvo para Oscar que se tuvo que salir antes al llevarse un golpe de otro surfista y no poder continuar.
Después, qué mejor manera que acabar el día compartiendo unas cervezas y unas tapas mientras comentamos las mejores olas del día, y por supuesto, el undécimo campeonato del mundo de Kelly Slater.
Mañana, último día... a ver si las condiciones mejoran y me puedo despedir a lo grande.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Disfrutando de lo lindo

Ayer por la mañana pasaba Iza a buscarme a las 9, esta vez íbamos a ir mano a mano. El swell bajaba un poco respecto al día anterior, y era probable que tuvieramos que ir un poco más hacia el norte que el día anterior. Lo primero que hicimos fue ir a Punta Elena, sabiendo que la ola del día anterior iba a tener menos fuerza, pero cuando nos asomamos vimos como salía una izquierda larga donde el día anterior no había más que espuma de la fuerza que traía el mar.

Así que tras tantear un poco el terreno, nos fuimos en busca de la izquierda aprovechando que todavía no había mucha gente en el agua. Las series grandes pasaban de metro y medio, y el sol y la falta de viento hacían que la sesión prometiera buenas olas. Poco antes de entrar, Pablo, el perfiles y Rafa (compañeros de la surfhouse) también se decidieron a entrar con nosotros, aunque Pablo no duró mucho en el agua al gopeársele la tabla contra las rocas y tener que salir para evitar males mayores.Ya en el agua, y siempre siguiendo las indicaciones de Iza, fue muy facil coger varias izquierdas largas. Poco a poco, el pico se iba llenando de gente, incluyendo alguna escuela y varios SUPs, lo que hizo que se masificara y que cada vez fuera más dificil disfrutar de las olas. Hacía mucho tiempo que no surfeaba en bañador y camiseta, pero ya en el agua, las sensaciones eran como en verano.
Ya por la tarde, y tras compartir una amena comida con los chicos en la surfhouse, Perfiles, Rafa, Castán y yo fuimos en busca de algún spot donde poder surfear. Castán es local de la isla y se conoce numerosos picos de los que poder disfrutar.

Cuando nos desvíamos para tomar el camino que lleva a la costa norte, torcimos para tomar un camino aún más estrecho que nos llevó a "Bristol". Series de unos 2 metros y fondo de roca nos esperaban. Una de las mejores inversiones que he hecho en esto del surf, han sido los escarpines de reef... pasar sobre piedra volcánica para entrar y salir del agua sin escarpines, hubiera sido muy doloroso...
Castán entró al pico y se situó junto a otros locales, mientras que Perfiles, Rafa y yo, nos quedamos un poco más apartados para no molestar. Aparte de tener menos nivel, hay que tener cuidado en no molestar a los locales remando todas las olas y no dejándoles disfrutar de "sus" olas.
La primera media hora estuvo muy bien, con 2 grandes izquierdas muy potentes, pero poco a poco fué cambiando la marea y desplazándose el pico hacia donde estaban los locales. Si a eso unimos que entraron un montón de corcheros, decidimos poner fin al baño a la hora de haber entrado.

Después vimos uno de esos episodios que a uno no les gusta ver en las playas. Un local le salta la ola a un corchero, y le cae encima, con tan mala suerte de que al local se le rompe la tabla. El corchero llevaba un rato sin dejar coger olas a los demás, y el local le gritó la ola sin tener preferencia, aunque siendo local, es como si la tuviera... el caso es que el local lo mandó fuera de la playa y si no fuera porque el corchero le pedía perdón y le decía que le pagaba la tabla, la cosa hubiera llegado a las manos... afortunadamente, todo quedó ahí.
Hoy por la mañana Iza ha pasado a buscarme con Max, otro de los monitores, y Pablo. Según las previsiones entraba un maretón de más de 4 metros, por lo que el norte estaría completamente desfasado y donde estuvimos ayer también. Aún así nos pasamos por Punta Elena, pero estaba muy fuerte. Además el viento tenía mucha fuerza y podía hacer la situación muy desapacible.
Al final hemos ido bajando por el este de la isla hasta parar en la playa de "El bunker". Aunque había un fuerte viento cruzado, por momentos se tornaba off-shore. En el pico sólo 4 personas y con  poco nivel, así que Iza ha decidido que era el sitio adecuado.

Las series tardaban unos 5 minutos en entrar, pero cuando lo hacían, lo hacían de manera limpia y con olas largas y con recorrido, que nos han dejado subirlas y bajarlas varias veces y practicar los giros. No recuerdo un día en que las olas tuvieran tanto recorrido y fueran tan nobles.
Para colmo, el viento ha dejado de soplar al pasar la hora de surfing, y ha salido el sol... las derechas iniciales han pasado a romper en izquierdas igual de largas o más que al principio; el no vá más. 
Lo que prometía ser un día muy duro por las condiciones iniciales, se había convertido en uno de los mejores días de surfing de mi vida... sólo por este día, el viaje ya ha merecido la pena.

martes, 1 de noviembre de 2011

Toma de contacto

Estos días el swell es muy grande, y por lo tanto no se puede surfear en la parte oeste de la isla, que es la que recibe el swell directamente del Atlantico.
Pero empecemos por el principio. Ayer por la mañana fuimos a Playa Blanca, cerca del Puerto del Rosario. Es una playa en la que generalmente no entran olas, salvo cuando el swell en el resto de la isla es muy grande y llegan al Este de la isla de manera ordenada.
Como Iza no me había visto surfear, decidió llevarme primero a un sitio con olas que no pasaban del metro para ver si podía llevarme a otros spots. Me dio una NSP 6´4´´ con bastante flotabilidad, y por lo menos me dio para divertirme un rato. Más de 2 horas en el agua, con el inconveniente de sortear a toda la gente que estaba aprendiendo y que desconoce las reglas por completo.

De vuelta a la casa recibí la llamada más esperada del día. Mi maleta había llegado a Fuerteventura y necesitaban la dirección exacta. Así que por fin iba a tener maleta.
A la tarde los chicos de la casa se fueron en busca de algo decente por la zona noroeste, mientras me quedé esperando la maleta... al final, la maleta llégó a última hora, justo cuando volvían los demás... no había tenido en cuenta el ritmo canario. Menos mal que me fui con Iza, Marc y Pablo al skate park a que dieran unas volteretas... yo ya no tengo edad para esto.

Hoy por la mañana, ha pasado Iza a buscarme. Pusimos rumbo a las playas del norte para ver dónde podíamos entrar, y tras ver "el muelle", nos decantamos por "punta Elena", también conocida como "rocky point". Es el spot donde hace dos años compartí buenas olas con Erwan, y uno de mis preferidos en la isla.
La verdad que ir con Iza es una gozada. Me decía dónde colocarme exactamente en cada momento, y la ola iba donde estaba él, así que estando bien pegadito, todo era mucho más facil.
He usado una 6´0´´ y la verdad que me ha ido bastante bien, puesto que he cogido unas cuantas derechas que han merecido la pena.

Pablo se ha unido un poco más tarde, pero no ha durado mucho en el agua porque se ha dado un tablazo en la ceja y se ha hecho una brecha... en dos días en la casa ya he visto una ceja abierta, un pie roto, un ojo morado de otro tablazo y varios pies como cromos. Esto de los fondos de roca, mola mogollón... de momento, les estoy dando buen uso a mis escarpines de reef.
Por la tarde, y tras una merecidísima siesta en la piscina, vuelta hacia el norte en busca de algún sitio con olas más tranquilas... las olas de más de 3 metros no nos lo ponían nada facil.
Al final, tras una hora de carreteras y caminos, tras pasar por "punta gorda", "punta blanca" y la bahía de Majanicho, hemos decidido volver a casa. El mar está desfasado y el fuerte viento colabora para revolver el mar. Me queda casi una semana, y no es momento de forzar.
Mañana, igual hasta voy a la isla de Lobos. Ya os contaré.

domingo, 30 de octubre de 2011

Llegando a Fuerteventura

Tras un sábado de preparativos, el domingo es el día que empieza una nueva aventura. Esta vez, Fuerteventura... y sin haberlo desado, me ha salido un pareado... será casualidad? o el destino me reservaba una fatalidad?
Bueno, basta ya de rimas... el caso es que llegar al aeropuerto de Pamplona 5 minutos antes de que cerraran la facturacion no me ha servido de nada. Al llegar a Madrid, mi maleta no ha salido por la cinta, y en la oficina de reclamaciones me han confirmado que estaba todavía en Pamplona... no voy a comentar qué es lo que pienso de todo la gente que se encarga de las maletas, porque este blog tiene cierta ética y decoro, que si no, nombraba una a una a todas sus madres...

De cualquier modo, a eso de la 1 hora local, llegaba a Fuerteventura. Sol, calorcito... que alegría!
Uno de los chicos de la freesurf school me recoge en el aeropuerto y me lleva a Corralejo. Allí me dan la bienvenida varios tipos. Marc y Rafa, encargados de la gestionar la casa, organización de comidas, limpieza, surf en ratos libres... Pablo, otro surfer de secano, concretamente de Vitoria y mi compañero de habitación durante la próxima semana, una pareja de catalanes también están en la casa, además de un grupo de madrileños que a las 8 de la tarde todavía no conozco.
Tras acomodar la mochila que tengo por único equipaje, como unas ricas brochetas que tienen preparadas... parece que he llegado a la hora adecuada. Tras departir un rato sobre nuestros orígenes, surf y temas varios, decidimos ir a ver cómo está el mar. No tengo mucha intención de meterme al agua, pero Pablo me ofrece tabla y neopreno por si me animo.

Rumbo al norte, donde más fuerte entra el swell, vemos como la costa es golpeada por grandes olas... nos dirigimos a Majanicho, una pequeña bahia en la que por lo general no hay olas, y en la que en días como hoy, es el único sitio donde se puede surfear...
Tras observar un rato el mar, decido no entrar. Pablo se anima. Creo que hay demasiada corriente para las fuerzas que tengo despues del viaje, así que me quedo sacando algunas fotos, y disfrutando del ambiente.
Una hora sacando fotos es suficiente, y tras charlar amigablemente con Pablo, Iza, director de la escuela, y Cake, uno de sus colaboradores ponemos rumbo a la surfhouse... Mañana os pondré alguna foto de la casa, que tiene muy buena pinta.
De momento, que llegue la maleta, me ayudaría bastante...

lunes, 10 de octubre de 2011

En el Quiksilver Pro France

El domingo por la mañana paríamos pronto hacia Hossegor. Siendo fin de semana, habiendo unas previsiones de temperaturas agradables y sobre todo, una etapa del ASP world tour en Hossegor, seguro que había un vendaval de gente.
Y así fue, tras notar un descenso considerable en el tráfico respecto a semanas pasadas, conforme nos acercábamos a la playa se concentraban más coches. No eran ni las 10 de la mañana, y tuvimos que dejar la furgo bastante alejada de la Graviere, lugar donde se estaba celebrando el evento.

Al llegar, ya había gente preparada con sus sillas, comida, etc, mientras los que íbamos llegando, nos acomodábamos sobre toallas, chaquetas y pareos. Empezamos viendo el final de la segunda ronda, con unas condiciones bastante buenas. Las series de 2 metros hacían tubo en algunas secciones, y estábamos listos para lo mejor.

Por allí vimos pasar a Kearan Perrow tras ganar su manga, pero algo o alguien estaba preparándose por allí cerca… los objetivos de las cámaras enfocaban hacia otro lado.
Era Mick Fanning, que estaba a punto de entrar. Su manga no tuvo muy buenas olas, pero realmente no estuvo muy afortunado, ni en las maniobras, ni en la elección de las olas… un solvente Tylor Knox lo dejó fuera… la salida de ambos no tuvo mucho que ver, mientras el bueno de Tylor se quedó a firmar todo lo que pudo y a hacerse bien de fotos, MF abandonó a la carrera uno de los eventos que más alegráis le han reportado.

Mientras tanto, el bueno de Axier se unió a Amaia y a mí. Después de ver por internet esos tubos y el sol, pensó igual que nosotros. Qué mejor manera que pasar el domingo viendo a los pros y después acabar el día con un bañito.

Después disfrutamos de unas divertidísimas mangas con Michael Bourez, Jeremy Flores y Gabriel Medina por encima del resto… Se notaba que Jeremy Flores es el ídolo local, ya que tanto al entrar como al salir lesionado, la gente le rodeó con cariño en busca de fotos y autógrafos. Mención especial para la revelación, al menos para mí en los próximos años, Gabriel Medina. Volvió a hacer esos aéreos tan buenos a los que nos tiene acostumbrados, y no deja de sorprender. En vivo, esos aéreos merecen la pena mucho.


Y ahí llego el momento. Todas las cámaras, las miradas y los niños se fueron para un lado. Allí estaba el gran Kelly Slater. La verdad que como dice Axier, tiene un mérito increíble estar así a los 38 años. Y eso la gente lo sabe, le trata como lo que es: una leyenda viva que se sigue agrandando por momentos. Hasta parecía que el mar la daba una tregua cuando estaba el surfeando. En mi opinión, sí que se nota la diferencia al surfear. Por lo menos con un gran grupo de los pros. Quizás haya un reducido grupo que está ahí, a su nivel, pero luego compitiendo está claro que es el número 1. Disfrutamos con su manga, siendo conscientes del espectáculo que estábamos viendo y cuando terminó, parecía que la había un receso… mucha gente se marchó a comer, y esa era nuestra intención, hasta que nos percatamos que en el agua estaban Jordy Smith y Dayne Reynolds… un lujazo para despedir nuestra aparición.
Tras pasar la marabunta de gente y coches que merodeaba por Hossegor, y no sin antes haber dado buena cuenta de unas pizzas para reponer fuerzas, nos fuimos hacia la playa central de Bidart. Llegábamos en marea alta, y siempre es un lugar apetecible.

Axier y yo nos metimos al agua con series de metro a metro y medio y no mucha gente en el agua. Aunque nos costó encontrar nuestro sitio, al final disfrutamos de algunas buenas olas. No fue un día para recordar en cuanto a lo que surfeamos, pero sí en cuanto a todo lo que vimos durante el día.
Al final, y tras una hora larga en el agua y otro buen rato departiendo sobre lo divino y lo humano, disfrutamos de una preciosa puesta de sol para poner el broche final al fin de semana.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Un paseo por las Landas

Tras un par de semanas de descanso vacacional, voy a tratar de resumir la experiencia de estar dos semanas en las Landas. La verdad que uno piensa que dan para mucho, aunque al final, echando la vista hacia atrás, pasan demasiado deprisa.

Nuestro periplo comenzo el domingo 4 de septiembre, con base a escasos metros de la playa de Les Bourdaines, en Seignosse. Desde allí  nos desplazamos hasta Bidart, donde habíamos quedado con Victor. Para empezar, uno de los mejores baños de las vacaciones. Venían series limpias, algunas con más de dos metros, y poca gente en el agua. Me decidí a meterme con la cámara Go pro y la verdad que mereció la pena. Unos cuantos buenos videos dan buena fe de lo productiva y divertida que fue la sesión.
El lunes, y tras esperar a que pasara un pequeño temporal que no nos dejó surfear el domingo a la tarde ni el lunes a la mañana, probamos en Hendaya. Ya había salido el sol, y el mar empezaría a ordenarse antes ahí. No contábamos con unas desagradables invitadas en la playa. Las medusas.
Un socorrista nos avisó antes de entrar que había muchas y que hasta el martes que cambiaba la dirección del viento, no desaparecerían. Aun así, Amaia y yo nos aventuramos no sin algo de psicosis… a los 15 minutos, Amaia sufría la picadura de una de ellas. Por experiencia sé que es abrasivo durante las primeras horas, así que tras pasar por el puesto de los socorristas y ver que no era más grave de lo normal, decidimos cancelar el baño hasta el día siguiente.
El martes temprano por la mañana nos asomamos a Les Boudaines. El huracán Irene, que había sacudido la costa este de estados Unidos los días anteriores, estaba dejando huella a este lado del Atlantico. Olas de más de 3 metros sacudían las playas con violencia, pero hacían impracticable el sur por la periodicidad con que venía y su constante desorden. Habría que buscar un lugar más tranquilo y ordenado.
Así que tras pasar por Anglet o Bidart durante el martes y el miércoles a comprobar que la situación era parecida en todos los sitios, acabamos en Hendaya, que entre semana no tiene tanta aglomeración de gente. Entraban olas de metro a metro y medio, ordenadas y con periodo, por lo que los baños fueron varios a lo largo del día, durante todos los días. Mención especial para Amaia, que aprovechó esos días para disfrutar de lo lindo y mejorar mucho su surf, dejando buena constancia de ello en la cámara Go pro.
 Todos los días visitábamos alguna playa, como la Barre en Anglet, que nos dejó unos espectáculos increíbles con olas preciosas. El problema eran las cerca de 50 personas que compartían olas, sustos y demás en tan corto espacio. Muy peligroso para nuestro nivel, no por las olas, sino porque el tablazo estaba casi asegurado.
El viernes nos encontramos con Axier en Hendaya. Victor y yo esperamos a que la marea fuera subiendo para ir al pico al que hemos ido durante la primavera, y del que la gente ya ha debido percatarse, por la cantidad de personal que había. Aun así el baño fue muy divertido, con olas de metro con bastante salida, y ese punto de sorpresa que daba el rebote en la pared, y que hacía que una contraola mandara al traste cualquier intento de equilibiro. Por momentos me acordé de las escenas de “Endless summer” en Senegal.
Al día siguiente volvimos al mismo sitio, pero como el swell había subido bastante, el baño fue de lo mejorcito. Conforme subía la marea, la ola iba rompiendo mejor y más alta, por lo que el pico se iba vaciando de gente que estaba aprendiendo y tocábamos a más. Tanto Victor como yo cogimos buenas olas, algunas de ellas muy buenas y Amaia dejo buena parte reflejadas para la posterioridad.
El martes el swell subía por encima de los 4 metros, y el mar poco a poco se iba ordenando. Aun así, era pronto para meterse en Les Bourdaines, sobre todo, tras ver cómo la gente que lo intentaba eran arrastrados por la corriente sin apenas tener opción de coger una ola. De cualquier modo y aprovechando la visita de Eneko y Ainara, nos dimos una vuelta por Hossegor, para comprobar cómo estaba el tema por ahí. Allí me lleve una grandísima y agradable sorpresa. En “La Nord” había un grupo de surfers haciendo una sesión de “tow in”, es decir, ayudados por motos de agua, eran remolcados y ayudados a coger esas olas de unos 5 metros de altura… vaya espectáculo!!
Ya por la tarde,en Hendaya, y tras haber entrado a mediodía con Eneko para que hiciera sus pinitos en el surf (mal día para un principiante, por la cantidad de olas y su tamaño, aunque se defendió bien), me decidí a entrar en el espigón. Olas de 2 metros y bastante gente en el agua, aunque no se veía a muchos cogiendo olas. Tras una entrada complicada, y un buen rato seleccionando las olas adecuadas, me dí por satisfecho con 3 buenas olas. La lluvía y el viento que aparecieron por sorpresa no invitaban a más.
Conforme avanzaba la semana, y el mar se ordenaba, íbamos optando por quedarnos más cerca de casa. Mención especial para un par de sesiones en Anglet, una de ellas con Victor en Les Cavaliers con unas olas grandes, limpias y nobles, y otra en La Barre, en el pico menos concurrido de todos. De hecho, tuve el placer de surfear solo. 
El último fin de semana nos dejó un sabor agridulce. El sábado en Bidart nos encontramos el mar prácticamente glassy, con un ligero viento off que resaltaba las barras limpias que venían y que hicieron que la primera media hora fuera genial. A partir de ese momento, el viento aumentó y cambió de dirección, picando el mar y dejándonos sin baño durante el resto del día. Por lo menos el domingo tuvimos la ocasión de despedirnos con una buena sesión en Les Bourdaines, con olas de unos dos metros y limpias. Una pena que hubiera coincidido con el fin de semana, puesto que éramos más de 50 personas en el mismo sitio, y todos hambrientos de buenas olas.
El regreso a casa, pensando en lo rápido que se pasa el tiempo cuando uno disfruta de lo lindo. By the way, congrats to my friend Jan Gisler and his new family!

miércoles, 24 de agosto de 2011

Video resumen de Semana Santa

Cuelgo el video resumen de Baleal, que no estaba en el blog, y merece la pena que esté. Good memories!!!

martes, 16 de agosto de 2011

Una semana intensa

Esta semana empezó, surfisticamente hablando, pronto; el martes concretamente.
Victor y yo quedamos con Axier a las 5 en Les Cavaliers. Las previsiones eran muy buenas, con más de metro y medio y periodo alto. Al llegar allí nos encontramos el mar bastante revuelto, con metro pasado y viento, con lo que nos encontrábamos con 2 inconvenientes: 1, No podíamos entrar en Cavaliers y 2, si nos decidíamos por La Barre, iba a estar todo el mundo ahí.
Y así fue, la Barre estaba muy concurrida.Tras esperar una hora aproximadamente a que bajara la marea, nos metimos en el pico de izquierdas, pero había tanta gente que entre la competencia y los problemas para sortear la gente una vez habíamos cogido algo, nos decidimos por irnos hacia el otro lado de la playa, y aunque la ola no es tan bonita, nos divertimos de lo lindo cogiendo orilleras rápidas. Tanto es así, que tras más de 2 horas decidimos poner fin a la sesión. Muchas olas, muy cortas y mucha diversión.


El viernes, tras una visita relámpago a la Surf Station de Bidart para ver qué pinta tenían las all Merrick y convencerme de que una de ellas es mi próxima tabla, nos pasamos por la central de Bidart. La marea estaba alta, pero las series entraban muy limpias y rompían lejos de la orilla, por lo que teníamos un buen baño asegurado. Amaia se animó con nosotros, y pese a que alguna serie era demasiado grande para ella y se llevó algún susto, acabó por coger alguna buena ola y hacer que la sesión mereciera la pena. Victor se hizo un hueco y disfrutó de lo lindo con su Scorpion, y yo hice lo propio con unas cuantas olas. La verdad que las series grandes pasaban del metro y medio, y como tenían mucha salida, hicieron las delicias de todos los que estábamos por ahí.
Sábado, tras comer en casa partimos hacia las Landas. Un puente de 15 de Agosto invita a huir de todos los sitios masificados, y aunque va a haber gente en todos los sitios, creo que en Las Landas se notará menos el agobio. Al llegar a Les Bourdienes el panorama es desolador. Todo repleto de gente, pocas olas y casi no hay sitio para aparcar. Poco a poco dejamos que pase el tiempo, y a última hora Victor y yo nos decidimos a darnos un baño. Hay olas de menos de un metro sin fuerza, periodo muy bajo y viento... malas condiciones, por lo que tras una hora excasa, ponemos fin a la sesión con la esperanza de que el domingo sea un día mejor.

El domingo el mar se ha ordenado un poco, pero las olas siguen sin tener mucha fuerza. A las 8:30 de la mañana Amaia, Victor y yo buscamos un pico sin mucha gente. En Les Bourdienes está concentrado todo el mundo en el mismo sitio, por lo que es mejor buscar algo alternativo. Tras una breve deliberación, nos decantamos por uno. Poco a poco, vamos cogiendo el tino, aunque la corriente que hay hace que no paremos de remar durante la hora y media que estamos en el agua. Al final, exhaustos pero con unas cuantas olas divertidas en nuestro haber, salimos en busca de un merecido descanso.
Quedamos de nuevo al atardecer con Victor, y aunque la marea está muy alta, hay un pico con olas limpias y con salida a derecha e izquierda. Conforme avanza el día, hay menos gente, y Victor y yo nos unimos a los que están sacándole chispas al lugar. El nivel de los que están ahí es alto, y mientras no cogemos olas, podemos disfrutar de lo que hacen los demás. Aún así, disfrutamos de muchas olas, rápidas y con salida, con posibilidad de subirlas y bajarlas varias veces que nos recompensan gratamente. 
Una puesta de sol después de una buena sesión, es el colofón perfecto.

Lunes, 8 de la mañana. Victor, Amaia y yo ya estamos preparados para ir al agua. Muchos otros se nos han adelantado, puesto que en el agua hay más de 30 personas. Un ligero viento off shore acompaña las series de metro y medio con fuerza que vienen, por lo que la sesión promete.
Tras una dura remontada hasta el pico, y buen rato seleccionando la ola buena, encontramos nuestra recompensa en varias de ellas.
Al cabo de una hora hay mucha gente, el mar comienza a picarse y las series vienen cada vez más seguidas, por lo que el pico empieza a vaciarse. El viento, ha cambiado de dirección y se convierte en un inesperado e ícomodo acompañante. Mala señal.
Media hora más tarde la situación se vuelve muy incómoda por lo que damos por finalizada la sesión. Creo que las condiciones nos han abandonado para el resto del día y eso implica, dejar el siguiente baño para la semana que viene.

lunes, 8 de agosto de 2011

Del Bautizo en la Barre a la playa de Bidart

Como todos los viernes que las olas acompañan, salgo de trabajar ansioso por desquitarme de una semana dura de trabajo. Este viernes hay algo distinto, y es que Amaia tiene fiesta desde la tarde y podremos surfear sin necesidad de volver a casa.
Tenía previsto recoger la tabla que dejé la semana pasada arreglando en Guethary, pero al ser marea baja a las 3:30, íbamos a llegar demasiado justos de tiempo si nos entreteniamos en la tienda. Así que quedamos con Victor en Les Cavaliers para ver cómo estaba el tema. Las olas entraban muy limpias y con fuerza, y las series grandes pasaban del metro y medio. Era un día para disfrutar. Como el fin de semana pasado nos quedamos con ganas de probar La Barre, nos asomamos a ver qué tal entraban ahí las series.
Un poco menos de tamaño, y mucho más periodo, perfecto. Pero lo que la hacía más atractiva era que sólo había 3 surfistas, amén de una escuela que se dedicaba a molestar a todo el que estaba por ahí. No entiendo cómo les pueden meter ahí a aparender...
El caso es que nos metimos al agua Amaia, Víctor y yo, justo cuando de los 3 que había surfeando se salían 2... con un poco más de suerte, se van los de la escuela y nos quedamos solos... pero es verano, y esas cosas no pasan.
Había que esperar algo de tiempo entre serie y serie, pero cuando entraban daba gusto. No había problemas para cogerlas, y nos íbamos repartiendo las olas una tras otra. Amaia se desquitó con un par de buenas olas mucho más grandes de lo que ella acostumbra, y sólo con eso ya hizo la tarde. Víctor sigue cogiendole el punto a la Takayama scorpion, y se hizo un par de buenas bajadas. Por mi parte, me sirvió para practicar las izquierdas cortas y rápidas, y en algunas de ellas incluso me dejo darle mucha salida, con lo que la tarde fue espectacular.
La última ola fue el perfecto resumen de las olas de esta playa. Izquierda rápida, que me deja subir y bajar por la pared, y de la que me tengo que bajar jugandome el tipo en la orilla, para acabar rebozado como una croqueta. Esas orilleras!
Después, nos pasamos por Guetary a recoger la tabla por si estaba la tienda abierta, pero el atasco de Biarritz acabó con nuestras esperanzas.

Sábado, 7:30 de la mañana, suena el despertador. La furgo está hecha un auténtico desorden. Ahora sí que parece auténtica! Hemos quedado con Víctor en Hendaya, pero está plato, así que como la marea está subiendo y nos quedamos sin apenas opciones, nos vamos a Bidart.
Conseguimos aparcar, y Victor y Amaia se meten al agua. Yo decido esperar media hora mientras les saco algunas fotos. Para cuando me doy cuenta, ya casi no se puede surfear, puesto que la marea ha dejado sin rompiente las olas.
Toca desayunar tranquilamente y esperar que baje un poco.
Hacia las 11 de la mañana la playa se empieza a llenar de gente. Todos, jóvenes y mayores, aparecen con sus tablas. Es divertido ver cómo se mezclan los que saben con los que no, porque con tanta gente en el agua, puede pasar cualquier cosa.
Yo me lo tomo con tranquilidad. Mi experiencia me dice que a la 1 los franceses están comiendo, así que hasta las 12:30 ni me planteo entrar en el agua. Victor no ha podido esperar, y como se ha traído la raposa, puede coger las olas con más facilidad. Aún así, el problema sigue siendo la gente.
Al cabo de un rato, me voy al agua. Hay una zona en la que no hay tanta gente, y que se puede explotar. Le digo a Victor que ese es el sitio, y esperamos la serie. Olas de un metro con fuerza y salida. Sol y calor. Verano.
Ya en el sitio, empalmamos varias series seguidas de derechas largas, que nos dejan subir y bajarlas varias veces. Para la cuarta o quinta ola que pretendemos coger, ya estamos rodeados de gente. En cuanto te ven coger algo decente, todos al mismo sitio.
Me voy un poco más hacia la orilla, puesto que varias de mis intentonas han fracasado al topar con un inconsciente que no respeta nada ni nadie, y como ya tengo una tabla reparando...
Tras un buen rato disfrutando, me releva Amaia. Ya le va cogiendo el timing a la tabla, y disfrutando de olas cada vez mayores. Para cerrar la sesión, un buen ejemplo de su progreso.
Y así, entre progresos, sol, olas y mucha, mucha gente, fue avanzando el día hasta que una galerna de cuidado nos invitó a alejarnos de la playa.
Era el momento de recoger mi short. Cuando la ví, me quedé impresionado de la obra de arte que se puede hacer en la tabla. El tiki había quedado perfecto. Sólo una pega, el dueño de la tienda me ha dicho que no tengo muchos baños con ella; tiene agua dentro y si la sigo metiendo en el agua, le seguirá entrando más, por lo que estoy pensando seriamente en ponerla en el salón de casa...

En una semana me he quedado sin las 2 tablas de epoxy, porque la retrofish, no vale ni para decoración.
Tendré que ir mirando alguna cosilla por ahí...