domingo, 30 de enero de 2011

Nuevas adquisiciones

Con este ya son dos fines de semana sin meternos al agua. El viento norte está haciendo estragos, ya que trae frio, mucho frio, y las condiciones para surfear no son nada buenas.
Aún así, este fin de semana hemos estado en Zarautz. Allí quedé con Sanse, el de Essus, que ya tenía preparada mi tabla... y por supuesto, la de Amaia.
La mía es una 6,2-20 1/4-2 1/2 y la verdad es que no pesa nada. Ni que decir tiene que tengo unas ganas locas de estrenarla. Espero que ahora esos días medio fofos sean más divertidos, ya que con la short de antes me quedaba muy justito...

La mejor parte fue cuando Sanse se fue a la parte de abajo de la tienda a por la tabla de Amaia. Ver su cara cuando puso la tabla encima de la mesa, no tiene precio... una réplica de la nose-pink de takayama con diseño de roxy... espero que la disfrute mucho tiempo. Incluso con este frío se está planteando entrar al agua. La motivación es el principal motor del ser humano. De momento, me parece que nos toca esperar por lo menos una semana a ver si las condiciones mejoran.

Estos días en los que no hay mucho que contar de nuestras aventurillas, voy a intentar explicar algunas cosas curiosas que se aprenden una vez que estás metido en el mundillo del surf. Una de las cosas que más me han llamado la atención, son las mareas.
Puede que alguno de vosotros sepáis que entre una marea alta y una marea baja hay 6 horas de diferencia. Lo curioso para mí, es su evolución. Durante las 2 primeras horas antes y después de la marea alta o baja, la marea sube o baja despacio. Y es entre las horas intermedias cuando más rápido se mueven. Por eso, si un pico funciona con marea baja, 2 horas antes de llegar a la bajamar, las condiciones ya son muy parecidas, y 2 horas después tambien. A partir de esa segunda hora, es cuando la marea va a subir a gran velocidad.
El otro factor que tiene mucha influencia y que es generalmente desconocido, es el coeficiente de mareas.
El coeficiente de mareas es una escala numérica que nos indica el nivel de subida o bajada de las mareas. En concreto, en nuestra zona de influencia de costa vasco-francesa, septiembre y octubre son los meses extremos ya que suelen darse coeficientes de 30 en bajamar y de más de 100 en pleamar, lo que implica que muchas playas desaparezcan o se conviertan en extensos arenales. Esta rapidez en la subida y bajada de mareas, junto con un gran temporal, puede provocar efectos increíbles, como los que vimos meses atrás.
En el mediterráneo, no hay apenas variación de coeficiente, pero generalmente, donde hay buenas olas, los coeficientes tienen bastante importancia.
Esperemos que el próximo baño no tarde en llegar.

domingo, 16 de enero de 2011

Enero primaveral

Sábado, una vez más durante este invierno, nos dirigimos a la costa francesa con unas previsiones más que prometedoras. Hemos quedado con Josu y Victor a las 12 en Hendaya, ya que las veces anteriores, con dos metros de previsión, erá más que suficiente para no subir hasta Biarritz.
Los 17 grados y el sol que nos acompañan hace que parezca primavera. Nos cambiamos, y al agua como locos. Amaia se queda haciendo fotos desde fuera. Hay que aprovechar estos días que tenemos fotógrafa, para tener algún recuerdo.
Ya en el agua, hay menos gente de lo que esperaba. Otros días con peores condiciones, hay que pedir número. Intentamos encontrar un hueco, pero a Victor y a mí nos cuesta más. Josu tiene un don para estas cosas. Sabe dónde, cómo y cuando va a llegar la ola... la experiencia es algo que no tiene precio, así que lo vemos coger derechas e izquierdas de todos los colores, mientras Victor y yo cogemos de vez en cuando algo.
Las olas de metro y medio dejan juguetear con ellas, así que intentamos disfrutar todo lo posible. Comentamos que parece mentira que sea enero, con ese sol y esa temperatura. Estoy seguro de que lo vamos a echar de menos  de aqui a unas semanas. El clima no perdona en el cantábrico.
Después de hora y media pasada en el agua, salimos con cara de satisfacción. Aunque yo no salgo en un primer momento muy entusiasmado, porque pienso que lo podría haber hecho mejor, ver las caras de mis compis triufantes hace que se me olvide en seguida.
A la salida comento que estos días no hay que dejarlos escapar, y que como las previsiones para el domingo son iguales, yo me apunto. Y si alguien viene, mejor que mejor. Al final Victor se une a la causa y Josu no puede. Por lo menos, el sábado ha triunfado.
Domingo, 10:15 de la mañana. La marea baja hace que nos dirijamos directamente al pico del Hotel Valencia. De vez en cuando entra una serie buena, pero el mar parece muy tranquilo. Viendo que las previsiones habían bajado un poco a última hora, me hice con el longboard y un cuchillo entre los dientes para no dejar pasar ni una. Que gran acierto!
El pico del Valencia estaba dominado por un par o tres de SUP, así que Victor y yo nos quedamos a unos 50 metros esperando que la serie grande nos llevara con ella. No nos equivocamos. Cuando la serie es grande, podemos cogerla no sin problemas, pero visto lo que hay, es lo único que podemos hacer hoy. En una de esas, Victor y yo vamos sobre la misma ola, y pruebo a hacer un noserider. Aunque tengo mucho que mejorar, ahí dejo una prueba de que por lo menos lo he intentado. Sólo por esa ola, la mañana ya ha merecido la pena.
Tras hora y media de olas, charlas y risas en el agua, y ya que la marea ha subido lo suficiente como para que deje de funcionar el pico, damos por finalizada la sesión. La salida al sol, Amaia y sus fotos, y los 17-18 grados de rigor, hacen que fines de semana como estos merezcan la pena por mucho... a ver cuando podemos repetir.

sábado, 8 de enero de 2011

Baño de Reyes

8 de la mañana, suena el despertador... el amago de gripe que he sufrido estos días nos impide levantarnos a la primera... poco a poco nos activamos, y tras un desayuno a base de sandwiches, plátanos, naranjas y café, ponemos rumbo a Biarritz. Las previsiones de 2,1 m. me hacían pensar que igual estaba demasiado grande. Victor y Josu habían salido antes que Amaia y yo para vernos allá a las 10. A las 9:45 recibo la llamada de Víctor. En la Cote des Basques el mar está tremendo, y no hay nadie en el agua. Y si ahí no hay nadie, es que la cosa pinta muy mal. Quedamos en vernos en Hendaya, que está más resguardado, y puede que tengamos un buen baño. A las 10:30 estamos en frente de la playa de Hendaya. De vez en cuando entra alguna serie que hace que no nos lo pensemos mucho. Realmente, es nuestra única oportunidad de darnos un chapuzón hoy; el resto de la costa está impracticable.
Ya en el agua, los 17 grados del exterior ayudan mucho a que la sensación no sea tan fría. Obviamente, los gorros colaboran bastante. El tiempo entre serie y serie es largo, por lo que nos dedicamos a bromear y a hacerle señales a Amaia, que se ha quedado en tierra sacándonos fotos, para que nos tenga localizados. Así da gusto!! Muchas gracias Amaia!!
El bueno de Víctor se la ha gozado con su longboard, mientras Josu y yo nos hemos tenido que conformar con un par de buenas olas,  y unas cuantas más sin mucha fuerza... Aunque algunas llegaban al metro de altura, no eran muy consistentes, y las buenas series se hacían esperar... de todas formas, y como siempre, ha merecido la pena.  

Sin darnos casi cuenta, ya estamos en el 2011. Sólo nos queda esperar que el invierno sea agraciado en cuanto al clima, y que le acompañen las olas... abril y Peniche quedan lejos, y hay que entrenar para llegar en buena forma.
La semana que viene recojo la tabla nueva en Essus, y si las condiciones lo permiten, hasta nos daremos un chapuzón en Zarautz... pero eso será la semana que viene.