domingo, 16 de enero de 2011

Enero primaveral

Sábado, una vez más durante este invierno, nos dirigimos a la costa francesa con unas previsiones más que prometedoras. Hemos quedado con Josu y Victor a las 12 en Hendaya, ya que las veces anteriores, con dos metros de previsión, erá más que suficiente para no subir hasta Biarritz.
Los 17 grados y el sol que nos acompañan hace que parezca primavera. Nos cambiamos, y al agua como locos. Amaia se queda haciendo fotos desde fuera. Hay que aprovechar estos días que tenemos fotógrafa, para tener algún recuerdo.
Ya en el agua, hay menos gente de lo que esperaba. Otros días con peores condiciones, hay que pedir número. Intentamos encontrar un hueco, pero a Victor y a mí nos cuesta más. Josu tiene un don para estas cosas. Sabe dónde, cómo y cuando va a llegar la ola... la experiencia es algo que no tiene precio, así que lo vemos coger derechas e izquierdas de todos los colores, mientras Victor y yo cogemos de vez en cuando algo.
Las olas de metro y medio dejan juguetear con ellas, así que intentamos disfrutar todo lo posible. Comentamos que parece mentira que sea enero, con ese sol y esa temperatura. Estoy seguro de que lo vamos a echar de menos  de aqui a unas semanas. El clima no perdona en el cantábrico.
Después de hora y media pasada en el agua, salimos con cara de satisfacción. Aunque yo no salgo en un primer momento muy entusiasmado, porque pienso que lo podría haber hecho mejor, ver las caras de mis compis triufantes hace que se me olvide en seguida.
A la salida comento que estos días no hay que dejarlos escapar, y que como las previsiones para el domingo son iguales, yo me apunto. Y si alguien viene, mejor que mejor. Al final Victor se une a la causa y Josu no puede. Por lo menos, el sábado ha triunfado.
Domingo, 10:15 de la mañana. La marea baja hace que nos dirijamos directamente al pico del Hotel Valencia. De vez en cuando entra una serie buena, pero el mar parece muy tranquilo. Viendo que las previsiones habían bajado un poco a última hora, me hice con el longboard y un cuchillo entre los dientes para no dejar pasar ni una. Que gran acierto!
El pico del Valencia estaba dominado por un par o tres de SUP, así que Victor y yo nos quedamos a unos 50 metros esperando que la serie grande nos llevara con ella. No nos equivocamos. Cuando la serie es grande, podemos cogerla no sin problemas, pero visto lo que hay, es lo único que podemos hacer hoy. En una de esas, Victor y yo vamos sobre la misma ola, y pruebo a hacer un noserider. Aunque tengo mucho que mejorar, ahí dejo una prueba de que por lo menos lo he intentado. Sólo por esa ola, la mañana ya ha merecido la pena.
Tras hora y media de olas, charlas y risas en el agua, y ya que la marea ha subido lo suficiente como para que deje de funcionar el pico, damos por finalizada la sesión. La salida al sol, Amaia y sus fotos, y los 17-18 grados de rigor, hacen que fines de semana como estos merezcan la pena por mucho... a ver cuando podemos repetir.

1 comentario:

martintxo dijo...

Tremendas fotacos !!!