miércoles, 22 de junio de 2011

Resumiendo unas semanas...

Llevaba varias semanas sin actualizar el blog, y no porque no hubiera habido surf, sino porque la agenda ha estado, y está, más apretada de lo habitual.
Echando la vista atrás, me remonto a la visita de Erwan, y de eso hace casi un mes. Por ello, aunque sea de forma resumida, iremos por partes, como dijo Jack el destripador.
El último fin de semana de mayo, hice de instructor durante un par de horas con Rubén, Rafa, Eneko y David como alumnos “aventajados”. El día tenía olas bastante divertidas, y de vez en cuando, aprovechaba para ir a coger alguna, mientras les intentaba enseñar las nociones básicas. Había demasiada mar para primer día, pero creo que se divirtieron lo suyo. De hecho, alguno creo que repetirá.
 
El fin de semana siguiente, no había mucho donde rascar, dado que las previsiones iban bajando conforme avanzaba el fin de semana. Así que el viernes cogí el longboard y junto con Victor pasamos una buena tarde. Las series grandes dejaban que las exprimiéramos, y sólo el hecho de coger el long facilitaba mucho las cosas. El domingo Amaia y yo fuimos a Hossegor, con la esperanza de ver el worl tour de chicas que hacía escala esa semana ahí. Desafortunadamente, había terminado el sábado, ya que las previsiones para el domingo aconsejaban acabar cuanto antes para tener olas de garantía. Aún así, vimos el despliegue en forma de stands, chiringuitos, etc… y pudimos ver a alguna de ellas surfear. La verdad que le sacan chispas a cualquier ola. Y con los dientes largos, y la esperanza de poder hacer algo parecido a las “pros”, a última hora nos metimos al agua, y disfrutamos de un buen baño. Yo me puse morado de coger orilleras, y Amaia va progresando más rápido de lo que piensa, pero más despacio de lo que le gustaría… nunca se surfea a gusto de todos!

El siguiente fin de semana fue nulo, ya que ni siquiera en Seignosse había olas para poder hacer algo decente.

Y este último fin de semana, ha sido todo lo contrario que el anterior. El viernes Víctor estrenaba su takayama scorpion, y yo me fui directamente con mi lima verde… olas de 2 metros perfectas, la marea subiendo, sol y agua caliente… que más se puede pedir! Nos quedamos en Hendaya, porque de ahí hacia arriba, el mar estaría demasiado grande. Mientras Victor ya pillaba sus primeras olas con la Scorpion y le cogía las hechuras, yo disfrutaba de lo lindo con ola rápidas y potentes con salida. Era fundamental imprimirle velocidad a la tabla, y bien que lo conseguí, aunque con esta tabla que al principio me parecía indomable, ahora las cosas me parecen mucho más divertidas.
El sábado, mi resaca y yo nos fuimos en busca de Victor, que se había dado un par de baños durante el día y al ver las olas tan grandes y limpias, no pudimos contenernos y nos metimos al agua. Estuvimos cerca de una hora, que sirvió principalmente para quitarme del todo la resaca y para constatar que si no estás al 100% es mejor que ni lo intentes…

Así que el sábado pronto a la cama tras una riquísima cena, (¡¡gracias Victor por todo!!) y el domingo para las 8 de la mañana ya estábamos en el agua. De nuevo las condiciones perfectas y poca gente en el agua. Durante más de 2 horas cogimos olas a izquierda y derecha sabiendo que días como ese no solían darse en verano, y que había que aprovecharlos hasta que no pudiéramos más. Y así fue, porque salimos los dos casi sin poder movernos, y con una cara de felicidad que lo decía todo. Eran las 10 y media de la mañana, y ya teníamos el domingo hecho.

Ahora, a esperar que venga otro así.