miércoles, 13 de julio de 2011

Surfeando por Sanfermin

Domingo 10 de julio, estamos en mitad de las fiestas de San Fermín, y el cuerpo me pide surf y un descanso. Aunque puede parecer contradictorio, van de la mano. La paz y la tranquilidad que me dan el mar me revitalizan, y una buena sesión es lo mejor para olvidarse de la vorágine que se vive estos días en Pamplona.
Así que a las 7 y media de la mañana ya estamos camino de las Landas. Allí, hemos quedado con Víctor, que pasa unos días alejado de la fiesta, y de paso, disfrutando de sesiones de mañana y tarde.
Hacia las 9 de la mañana, la playa de Les Bourdaines nos recibe con una buena tromba de agua. Tras un rato de espera, Victor y yo nos metemos al agua. Las series de poco más de un metro parecen suficiente motivación. Amaia prefiere quedarse fuera. El frío y el mal temple le echan para atrás.
Victor y yo disfrutamos durante más de una hora, si bien el swell va bajando y las olas se van quedando sin fuerza conforme avanza la mañana. Tras el baño pasamos un buen rato en el parking hablando y reponiendo fuerzas. Primero hablamos con un surfer catalán que estaba pasando unos días por ahí, recomendandole sitios e intercambiando opiniones. Después, un amigo de Victor que conoce la zona perfectamente y que surfea desde hace años. 
Y de ahí, rumbo a Cote des Basques, a ver qué tal estaba por ahí el oleaje, y sobre todo a echarle un vistazo al campeonato Roxy de chicas que se celebra estos días en Biarritz. La infraestructura que tienen montada es enorme, y el fin de semana de las finales promete. Os iré contando, porque tenemos pensado aparecer por ahí.

Estuvimos un rato viendo cómo entrenaban las chicas, pero las condiciones no acompañaban nada y no podían hacer más que bajar la ola, ya que el mar no tenía suficiente fuerza. Así que tras distinguir a todas las "pros" de los anuncios, y ver que no eran gran cosa, pusimos rumbo a Anglet, a Les Cavaliers, aprovechando que era marea baja.
Allí nos encontramos de nuevo con Victor, y nos volvimos a aventurar en el maravilloso mundo de las orilleras. Rápidas y demoledoras como en pocos sitios, la playa de Les cavalieres exige un "take off" muy rápido para no sufrir un buen revolcón, y a veces más que eso. Por cierto, para el que no lo sepa, el "take off" es el anglicismo que se usa para la acción de ponerse de pie en la tabla.
Y ahí estábamos él y yo, junto a otros 15 o 20 tíos en el agua, que se empeñaban en seguirnos donde fuéramos. El caso es que al final conseguimos un hueco un poco más apartados de la multitud, y disfrutamos de unas cuantas buenas olas, hasta que el cansancio nos pasó factura y pusimos rumbo a casa. Eso sí, ahi estuvimos dando lo mejor de nosotros y demostrando que las orilleras no son un problema... por lo menos ese día.
No hay nada mejor que disfrutar de una jornada con buena compañía y buenas olas, a pesar de que sea Sanfermines.

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