miércoles, 24 de agosto de 2011

Video resumen de Semana Santa

Cuelgo el video resumen de Baleal, que no estaba en el blog, y merece la pena que esté. Good memories!!!

martes, 16 de agosto de 2011

Una semana intensa

Esta semana empezó, surfisticamente hablando, pronto; el martes concretamente.
Victor y yo quedamos con Axier a las 5 en Les Cavaliers. Las previsiones eran muy buenas, con más de metro y medio y periodo alto. Al llegar allí nos encontramos el mar bastante revuelto, con metro pasado y viento, con lo que nos encontrábamos con 2 inconvenientes: 1, No podíamos entrar en Cavaliers y 2, si nos decidíamos por La Barre, iba a estar todo el mundo ahí.
Y así fue, la Barre estaba muy concurrida.Tras esperar una hora aproximadamente a que bajara la marea, nos metimos en el pico de izquierdas, pero había tanta gente que entre la competencia y los problemas para sortear la gente una vez habíamos cogido algo, nos decidimos por irnos hacia el otro lado de la playa, y aunque la ola no es tan bonita, nos divertimos de lo lindo cogiendo orilleras rápidas. Tanto es así, que tras más de 2 horas decidimos poner fin a la sesión. Muchas olas, muy cortas y mucha diversión.


El viernes, tras una visita relámpago a la Surf Station de Bidart para ver qué pinta tenían las all Merrick y convencerme de que una de ellas es mi próxima tabla, nos pasamos por la central de Bidart. La marea estaba alta, pero las series entraban muy limpias y rompían lejos de la orilla, por lo que teníamos un buen baño asegurado. Amaia se animó con nosotros, y pese a que alguna serie era demasiado grande para ella y se llevó algún susto, acabó por coger alguna buena ola y hacer que la sesión mereciera la pena. Victor se hizo un hueco y disfrutó de lo lindo con su Scorpion, y yo hice lo propio con unas cuantas olas. La verdad que las series grandes pasaban del metro y medio, y como tenían mucha salida, hicieron las delicias de todos los que estábamos por ahí.
Sábado, tras comer en casa partimos hacia las Landas. Un puente de 15 de Agosto invita a huir de todos los sitios masificados, y aunque va a haber gente en todos los sitios, creo que en Las Landas se notará menos el agobio. Al llegar a Les Bourdienes el panorama es desolador. Todo repleto de gente, pocas olas y casi no hay sitio para aparcar. Poco a poco dejamos que pase el tiempo, y a última hora Victor y yo nos decidimos a darnos un baño. Hay olas de menos de un metro sin fuerza, periodo muy bajo y viento... malas condiciones, por lo que tras una hora excasa, ponemos fin a la sesión con la esperanza de que el domingo sea un día mejor.

El domingo el mar se ha ordenado un poco, pero las olas siguen sin tener mucha fuerza. A las 8:30 de la mañana Amaia, Victor y yo buscamos un pico sin mucha gente. En Les Bourdienes está concentrado todo el mundo en el mismo sitio, por lo que es mejor buscar algo alternativo. Tras una breve deliberación, nos decantamos por uno. Poco a poco, vamos cogiendo el tino, aunque la corriente que hay hace que no paremos de remar durante la hora y media que estamos en el agua. Al final, exhaustos pero con unas cuantas olas divertidas en nuestro haber, salimos en busca de un merecido descanso.
Quedamos de nuevo al atardecer con Victor, y aunque la marea está muy alta, hay un pico con olas limpias y con salida a derecha e izquierda. Conforme avanza el día, hay menos gente, y Victor y yo nos unimos a los que están sacándole chispas al lugar. El nivel de los que están ahí es alto, y mientras no cogemos olas, podemos disfrutar de lo que hacen los demás. Aún así, disfrutamos de muchas olas, rápidas y con salida, con posibilidad de subirlas y bajarlas varias veces que nos recompensan gratamente. 
Una puesta de sol después de una buena sesión, es el colofón perfecto.

Lunes, 8 de la mañana. Victor, Amaia y yo ya estamos preparados para ir al agua. Muchos otros se nos han adelantado, puesto que en el agua hay más de 30 personas. Un ligero viento off shore acompaña las series de metro y medio con fuerza que vienen, por lo que la sesión promete.
Tras una dura remontada hasta el pico, y buen rato seleccionando la ola buena, encontramos nuestra recompensa en varias de ellas.
Al cabo de una hora hay mucha gente, el mar comienza a picarse y las series vienen cada vez más seguidas, por lo que el pico empieza a vaciarse. El viento, ha cambiado de dirección y se convierte en un inesperado e ícomodo acompañante. Mala señal.
Media hora más tarde la situación se vuelve muy incómoda por lo que damos por finalizada la sesión. Creo que las condiciones nos han abandonado para el resto del día y eso implica, dejar el siguiente baño para la semana que viene.

lunes, 8 de agosto de 2011

Del Bautizo en la Barre a la playa de Bidart

Como todos los viernes que las olas acompañan, salgo de trabajar ansioso por desquitarme de una semana dura de trabajo. Este viernes hay algo distinto, y es que Amaia tiene fiesta desde la tarde y podremos surfear sin necesidad de volver a casa.
Tenía previsto recoger la tabla que dejé la semana pasada arreglando en Guethary, pero al ser marea baja a las 3:30, íbamos a llegar demasiado justos de tiempo si nos entreteniamos en la tienda. Así que quedamos con Victor en Les Cavaliers para ver cómo estaba el tema. Las olas entraban muy limpias y con fuerza, y las series grandes pasaban del metro y medio. Era un día para disfrutar. Como el fin de semana pasado nos quedamos con ganas de probar La Barre, nos asomamos a ver qué tal entraban ahí las series.
Un poco menos de tamaño, y mucho más periodo, perfecto. Pero lo que la hacía más atractiva era que sólo había 3 surfistas, amén de una escuela que se dedicaba a molestar a todo el que estaba por ahí. No entiendo cómo les pueden meter ahí a aparender...
El caso es que nos metimos al agua Amaia, Víctor y yo, justo cuando de los 3 que había surfeando se salían 2... con un poco más de suerte, se van los de la escuela y nos quedamos solos... pero es verano, y esas cosas no pasan.
Había que esperar algo de tiempo entre serie y serie, pero cuando entraban daba gusto. No había problemas para cogerlas, y nos íbamos repartiendo las olas una tras otra. Amaia se desquitó con un par de buenas olas mucho más grandes de lo que ella acostumbra, y sólo con eso ya hizo la tarde. Víctor sigue cogiendole el punto a la Takayama scorpion, y se hizo un par de buenas bajadas. Por mi parte, me sirvió para practicar las izquierdas cortas y rápidas, y en algunas de ellas incluso me dejo darle mucha salida, con lo que la tarde fue espectacular.
La última ola fue el perfecto resumen de las olas de esta playa. Izquierda rápida, que me deja subir y bajar por la pared, y de la que me tengo que bajar jugandome el tipo en la orilla, para acabar rebozado como una croqueta. Esas orilleras!
Después, nos pasamos por Guetary a recoger la tabla por si estaba la tienda abierta, pero el atasco de Biarritz acabó con nuestras esperanzas.

Sábado, 7:30 de la mañana, suena el despertador. La furgo está hecha un auténtico desorden. Ahora sí que parece auténtica! Hemos quedado con Víctor en Hendaya, pero está plato, así que como la marea está subiendo y nos quedamos sin apenas opciones, nos vamos a Bidart.
Conseguimos aparcar, y Victor y Amaia se meten al agua. Yo decido esperar media hora mientras les saco algunas fotos. Para cuando me doy cuenta, ya casi no se puede surfear, puesto que la marea ha dejado sin rompiente las olas.
Toca desayunar tranquilamente y esperar que baje un poco.
Hacia las 11 de la mañana la playa se empieza a llenar de gente. Todos, jóvenes y mayores, aparecen con sus tablas. Es divertido ver cómo se mezclan los que saben con los que no, porque con tanta gente en el agua, puede pasar cualquier cosa.
Yo me lo tomo con tranquilidad. Mi experiencia me dice que a la 1 los franceses están comiendo, así que hasta las 12:30 ni me planteo entrar en el agua. Victor no ha podido esperar, y como se ha traído la raposa, puede coger las olas con más facilidad. Aún así, el problema sigue siendo la gente.
Al cabo de un rato, me voy al agua. Hay una zona en la que no hay tanta gente, y que se puede explotar. Le digo a Victor que ese es el sitio, y esperamos la serie. Olas de un metro con fuerza y salida. Sol y calor. Verano.
Ya en el sitio, empalmamos varias series seguidas de derechas largas, que nos dejan subir y bajarlas varias veces. Para la cuarta o quinta ola que pretendemos coger, ya estamos rodeados de gente. En cuanto te ven coger algo decente, todos al mismo sitio.
Me voy un poco más hacia la orilla, puesto que varias de mis intentonas han fracasado al topar con un inconsciente que no respeta nada ni nadie, y como ya tengo una tabla reparando...
Tras un buen rato disfrutando, me releva Amaia. Ya le va cogiendo el timing a la tabla, y disfrutando de olas cada vez mayores. Para cerrar la sesión, un buen ejemplo de su progreso.
Y así, entre progresos, sol, olas y mucha, mucha gente, fue avanzando el día hasta que una galerna de cuidado nos invitó a alejarnos de la playa.
Era el momento de recoger mi short. Cuando la ví, me quedé impresionado de la obra de arte que se puede hacer en la tabla. El tiki había quedado perfecto. Sólo una pega, el dueño de la tienda me ha dicho que no tengo muchos baños con ella; tiene agua dentro y si la sigo metiendo en el agua, le seguirá entrando más, por lo que estoy pensando seriamente en ponerla en el salón de casa...

En una semana me he quedado sin las 2 tablas de epoxy, porque la retrofish, no vale ni para decoración.
Tendré que ir mirando alguna cosilla por ahí...

lunes, 1 de agosto de 2011

De ruta por Aquitania

Viernes, durante la semana las previsiones nos deparaban algo bastante apetecible. Sol, poco viento, olas de un metro y un periodo lo suficientemente amplio como para que las olas tuvieran fuerza.
Primero tenía que pasar a por Guethary a recoger mi tabla Essus, que la dejé reparando de un toque, y de paso aproveché para reparar mi otro shortboard y preguntar por la reparación de la retrofish.  Así que recogí una short y dejé otra y de paso encargué que la pintaran… la semana que viene os enseño el diseño, porque va a estar muy bien. Respecto a la retrofish, probaré a hacer alguna chapucilla en casa, aunque no tiene muy buena pinta.
El caso es que después de Guetary, Víctor y yo nos fuimos a Anglet, a ver cómo estaba Les Cavaliers… Y menudas barras entraban! Más de metro y medio, con muchísima fuerza y agua. Todavía rompían muy orilleras cuando llegamos, pero había algún pico más al sur en el que un par de valientes-inconscientes probaron suerte. La verdad que Víctor y yo pasamos un buen rato viendo sus revolcones…

Viendo la situación, nos decidimos por Bidart, playa en la que Víctor ya había estado por la mañana. De vez en cuando también entraban unas series muy potentes, aunque algo menores que en Anglet. Era un día para seleccionar muy bien las olas puesto que podían tener muy buen recorrido y potencia o tirarte de lleno abajo. Estuvimos poco más de una hora en el agua, y tras tres o cuatro muy buenas olas, dimos por finiquitada la sesión. Buen sitio esta playa de Bidart, a la que seguro que volvemos.
El sábado habíamos quedado en Hendaya a la tarde. Aprovechando la marea alta, queríamos darnos un baño en el espigón. Suponíamos que entrarían las olas de menor tamaño aunque con fuerza, lo cual era perfecto para que Amaia y Víctor disfrutaran de sus longs. Al no poder llevar la retrofish, me quedé a esperar las series grandes. El baño mereció la pena. Amaia y Víctor se pusieron morados de olas, y yo disfruté de varias olas con recorrido. Tan bien nos lo pasamos, que decidimos hacer un último baño al anochecer. Tras un par de horas de relax volvimos al agua, pero el swell estaba bajando mucho y la marea no ayudó nada. Así que dimos por finalizada la sesión antes de lo que nos hubiera gustado. No importaba, a la mañana siguiente, teníamos más.

7 de la mañana del domingo. Nos despertamos a pie de playa, y ponemos rumbo a Biarritz. La Cote des basques nos espera. Parece mentira que a las 8 de la mañana de un domingo haya tanta gente en un parking preparándose para entrar al agua…. No me quiero imaginar cómo puede estar esto a las 12 del mediodía…
Ya en el agua nos cuesta decidirnos por un pico decente. Al final acabamos pegados al castillo. Hay menos gente y hay que esperar a una serie decente para coger algo, pero es mejor que estar pendiente de las olas y de la gente a la vez…  A Amaia le fallan las fuerzas rápido, y Víctor se va poco después por lo que me quedo un rato más yo solo. Unas cuantas derechas me alegran la mañana, hasta que una despistada medusa me aconseja salirme del agua… allí se quedó, en el pico, vagando sin control y con peligro…
Al volver a la furgo me dí cuenta que ésta ya tenía el aspecto de una auténtica camper van… que desorden! Así que tras dedicar un rato a ordenarla, secar los trajes y reponer fuerzas, nos dirigimos a Hossegor para descansar en la playa y echar el último baño del día. Teníamos pocas horas antes de que la marea alta acabara con nuestras posibilidades de baño. Tras una buena comida con su correspondiente siesta, quedamos con Víctor a las 3. Amaia decidió no entrar esta vez (demasiadas sesiones para ella), así que Víctor y yo nos quedamos disfrutando de unas cuantas orilleras. Conforme subía la marea, se hacían más rápidas y radicales, y a la hora de estar en el agua, ya era imposible coger una ola… eso sí, pasamos un buen rato.
Después a descansar, tomar el sol, reponer fuerzas, charlar… estos momentos hacen que el surf, y todo lo que le rodea, merezcan mucho la pena.