martes, 16 de agosto de 2011

Una semana intensa

Esta semana empezó, surfisticamente hablando, pronto; el martes concretamente.
Victor y yo quedamos con Axier a las 5 en Les Cavaliers. Las previsiones eran muy buenas, con más de metro y medio y periodo alto. Al llegar allí nos encontramos el mar bastante revuelto, con metro pasado y viento, con lo que nos encontrábamos con 2 inconvenientes: 1, No podíamos entrar en Cavaliers y 2, si nos decidíamos por La Barre, iba a estar todo el mundo ahí.
Y así fue, la Barre estaba muy concurrida.Tras esperar una hora aproximadamente a que bajara la marea, nos metimos en el pico de izquierdas, pero había tanta gente que entre la competencia y los problemas para sortear la gente una vez habíamos cogido algo, nos decidimos por irnos hacia el otro lado de la playa, y aunque la ola no es tan bonita, nos divertimos de lo lindo cogiendo orilleras rápidas. Tanto es así, que tras más de 2 horas decidimos poner fin a la sesión. Muchas olas, muy cortas y mucha diversión.


El viernes, tras una visita relámpago a la Surf Station de Bidart para ver qué pinta tenían las all Merrick y convencerme de que una de ellas es mi próxima tabla, nos pasamos por la central de Bidart. La marea estaba alta, pero las series entraban muy limpias y rompían lejos de la orilla, por lo que teníamos un buen baño asegurado. Amaia se animó con nosotros, y pese a que alguna serie era demasiado grande para ella y se llevó algún susto, acabó por coger alguna buena ola y hacer que la sesión mereciera la pena. Victor se hizo un hueco y disfrutó de lo lindo con su Scorpion, y yo hice lo propio con unas cuantas olas. La verdad que las series grandes pasaban del metro y medio, y como tenían mucha salida, hicieron las delicias de todos los que estábamos por ahí.
Sábado, tras comer en casa partimos hacia las Landas. Un puente de 15 de Agosto invita a huir de todos los sitios masificados, y aunque va a haber gente en todos los sitios, creo que en Las Landas se notará menos el agobio. Al llegar a Les Bourdienes el panorama es desolador. Todo repleto de gente, pocas olas y casi no hay sitio para aparcar. Poco a poco dejamos que pase el tiempo, y a última hora Victor y yo nos decidimos a darnos un baño. Hay olas de menos de un metro sin fuerza, periodo muy bajo y viento... malas condiciones, por lo que tras una hora excasa, ponemos fin a la sesión con la esperanza de que el domingo sea un día mejor.

El domingo el mar se ha ordenado un poco, pero las olas siguen sin tener mucha fuerza. A las 8:30 de la mañana Amaia, Victor y yo buscamos un pico sin mucha gente. En Les Bourdienes está concentrado todo el mundo en el mismo sitio, por lo que es mejor buscar algo alternativo. Tras una breve deliberación, nos decantamos por uno. Poco a poco, vamos cogiendo el tino, aunque la corriente que hay hace que no paremos de remar durante la hora y media que estamos en el agua. Al final, exhaustos pero con unas cuantas olas divertidas en nuestro haber, salimos en busca de un merecido descanso.
Quedamos de nuevo al atardecer con Victor, y aunque la marea está muy alta, hay un pico con olas limpias y con salida a derecha e izquierda. Conforme avanza el día, hay menos gente, y Victor y yo nos unimos a los que están sacándole chispas al lugar. El nivel de los que están ahí es alto, y mientras no cogemos olas, podemos disfrutar de lo que hacen los demás. Aún así, disfrutamos de muchas olas, rápidas y con salida, con posibilidad de subirlas y bajarlas varias veces que nos recompensan gratamente. 
Una puesta de sol después de una buena sesión, es el colofón perfecto.

Lunes, 8 de la mañana. Victor, Amaia y yo ya estamos preparados para ir al agua. Muchos otros se nos han adelantado, puesto que en el agua hay más de 30 personas. Un ligero viento off shore acompaña las series de metro y medio con fuerza que vienen, por lo que la sesión promete.
Tras una dura remontada hasta el pico, y buen rato seleccionando la ola buena, encontramos nuestra recompensa en varias de ellas.
Al cabo de una hora hay mucha gente, el mar comienza a picarse y las series vienen cada vez más seguidas, por lo que el pico empieza a vaciarse. El viento, ha cambiado de dirección y se convierte en un inesperado e ícomodo acompañante. Mala señal.
Media hora más tarde la situación se vuelve muy incómoda por lo que damos por finalizada la sesión. Creo que las condiciones nos han abandonado para el resto del día y eso implica, dejar el siguiente baño para la semana que viene.

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