viernes, 4 de noviembre de 2011

Del bunker a la entubadora

9 de la mañana, una vez más suena la bocina en la puerta. Iza ya está aquí. Hoy voy en la furgo de Pablo, más conocida por aquí como "La Fula", puesto que la furgo de la escuela va hasta arriba de gente.
Nuestras esperanzas de que las condiciones fueran como las de ayer se desvanecen conforme nos acercamos a la costa. El viento es mucho más fuerte que ayer, pero además ha cambiado de dirección y viene totalmente cruzado, con lo que nos está destrozando las olas. Por momentos me acuerdo de la tarde sabática que me tomé ayer... en fin, con estas cosas nunca se sabe.

Volvimos al mismo sitios que ayer, al bunker, pero el viento no estaba por la labor de colaborar. Aunque el pico donde ayer salían buenas derechas se mantenía, una vez en la ola el viento te freanba la progresión haciendo imposible continuar en la ola. Si a eso le unimos que había que estar constantemente remando para que el viento no te sacara del sitio, el baño se volvía muy incómodo.
Pablo y yo salíamos constantemente a hacer descansos, con el fin de darle un poco de tiempo a la marea a que bajara y al viento a que parara o cambiara de dirección... no hubo manera con el viento.
Al final decidimos quedarnos a juguetear con las orilleras, pero tampoco daban para mucho más.
Tras reponer fuerzas todos juntos, recibimos la llamada de Iza durante la siesta. Íbamos en busca de olas en condiciones, a quitarnos el sabor agridulce de la mañana.

Iza, Max, Cake, Marc y Oscar de la Freesurfers school y Pablo y yo como artistas invitados pusimos rumbo hacia "el burro" para tantear el terreno... nada de nada. Tras debatir unos minutos, Iza decidió que el único lugar con olas decentes sería "La entubadora"... que sólo con ese nombre acoj... pero bueno, para eso estamos, y mucho más.
El nombre hace honor al tipo de ola que hay, puesto que es muy rápida y cerrona, y dependiendo de cómo venga el swell, hace tubo en algunas secciones. Si a esto le añadimos el fondo de roca plana, le añadimos el plus de peligrosidad...

Ya en el agua, la competencia era tremenda, con mucha gente concentrada en el mismo sitio. Las series grandes llegaban al metro y medio pasado y poco a poco nos fuimos haciendo sitio. Iza estaba empeñado en hacerse un tubo que se le resistía porque la ola no ahuecaba lo suficiente, y los demás nos conformábamos con pillar la pared de la ola y salirnos antes de que nos estampara.
Al final el baño se hizo divertido, salvo para Oscar que se tuvo que salir antes al llevarse un golpe de otro surfista y no poder continuar.
Después, qué mejor manera que acabar el día compartiendo unas cervezas y unas tapas mientras comentamos las mejores olas del día, y por supuesto, el undécimo campeonato del mundo de Kelly Slater.
Mañana, último día... a ver si las condiciones mejoran y me puedo despedir a lo grande.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Disfrutando de lo lindo

Ayer por la mañana pasaba Iza a buscarme a las 9, esta vez íbamos a ir mano a mano. El swell bajaba un poco respecto al día anterior, y era probable que tuvieramos que ir un poco más hacia el norte que el día anterior. Lo primero que hicimos fue ir a Punta Elena, sabiendo que la ola del día anterior iba a tener menos fuerza, pero cuando nos asomamos vimos como salía una izquierda larga donde el día anterior no había más que espuma de la fuerza que traía el mar.

Así que tras tantear un poco el terreno, nos fuimos en busca de la izquierda aprovechando que todavía no había mucha gente en el agua. Las series grandes pasaban de metro y medio, y el sol y la falta de viento hacían que la sesión prometiera buenas olas. Poco antes de entrar, Pablo, el perfiles y Rafa (compañeros de la surfhouse) también se decidieron a entrar con nosotros, aunque Pablo no duró mucho en el agua al gopeársele la tabla contra las rocas y tener que salir para evitar males mayores.Ya en el agua, y siempre siguiendo las indicaciones de Iza, fue muy facil coger varias izquierdas largas. Poco a poco, el pico se iba llenando de gente, incluyendo alguna escuela y varios SUPs, lo que hizo que se masificara y que cada vez fuera más dificil disfrutar de las olas. Hacía mucho tiempo que no surfeaba en bañador y camiseta, pero ya en el agua, las sensaciones eran como en verano.
Ya por la tarde, y tras compartir una amena comida con los chicos en la surfhouse, Perfiles, Rafa, Castán y yo fuimos en busca de algún spot donde poder surfear. Castán es local de la isla y se conoce numerosos picos de los que poder disfrutar.

Cuando nos desvíamos para tomar el camino que lleva a la costa norte, torcimos para tomar un camino aún más estrecho que nos llevó a "Bristol". Series de unos 2 metros y fondo de roca nos esperaban. Una de las mejores inversiones que he hecho en esto del surf, han sido los escarpines de reef... pasar sobre piedra volcánica para entrar y salir del agua sin escarpines, hubiera sido muy doloroso...
Castán entró al pico y se situó junto a otros locales, mientras que Perfiles, Rafa y yo, nos quedamos un poco más apartados para no molestar. Aparte de tener menos nivel, hay que tener cuidado en no molestar a los locales remando todas las olas y no dejándoles disfrutar de "sus" olas.
La primera media hora estuvo muy bien, con 2 grandes izquierdas muy potentes, pero poco a poco fué cambiando la marea y desplazándose el pico hacia donde estaban los locales. Si a eso unimos que entraron un montón de corcheros, decidimos poner fin al baño a la hora de haber entrado.

Después vimos uno de esos episodios que a uno no les gusta ver en las playas. Un local le salta la ola a un corchero, y le cae encima, con tan mala suerte de que al local se le rompe la tabla. El corchero llevaba un rato sin dejar coger olas a los demás, y el local le gritó la ola sin tener preferencia, aunque siendo local, es como si la tuviera... el caso es que el local lo mandó fuera de la playa y si no fuera porque el corchero le pedía perdón y le decía que le pagaba la tabla, la cosa hubiera llegado a las manos... afortunadamente, todo quedó ahí.
Hoy por la mañana Iza ha pasado a buscarme con Max, otro de los monitores, y Pablo. Según las previsiones entraba un maretón de más de 4 metros, por lo que el norte estaría completamente desfasado y donde estuvimos ayer también. Aún así nos pasamos por Punta Elena, pero estaba muy fuerte. Además el viento tenía mucha fuerza y podía hacer la situación muy desapacible.
Al final hemos ido bajando por el este de la isla hasta parar en la playa de "El bunker". Aunque había un fuerte viento cruzado, por momentos se tornaba off-shore. En el pico sólo 4 personas y con  poco nivel, así que Iza ha decidido que era el sitio adecuado.

Las series tardaban unos 5 minutos en entrar, pero cuando lo hacían, lo hacían de manera limpia y con olas largas y con recorrido, que nos han dejado subirlas y bajarlas varias veces y practicar los giros. No recuerdo un día en que las olas tuvieran tanto recorrido y fueran tan nobles.
Para colmo, el viento ha dejado de soplar al pasar la hora de surfing, y ha salido el sol... las derechas iniciales han pasado a romper en izquierdas igual de largas o más que al principio; el no vá más. 
Lo que prometía ser un día muy duro por las condiciones iniciales, se había convertido en uno de los mejores días de surfing de mi vida... sólo por este día, el viaje ya ha merecido la pena.

martes, 1 de noviembre de 2011

Toma de contacto

Estos días el swell es muy grande, y por lo tanto no se puede surfear en la parte oeste de la isla, que es la que recibe el swell directamente del Atlantico.
Pero empecemos por el principio. Ayer por la mañana fuimos a Playa Blanca, cerca del Puerto del Rosario. Es una playa en la que generalmente no entran olas, salvo cuando el swell en el resto de la isla es muy grande y llegan al Este de la isla de manera ordenada.
Como Iza no me había visto surfear, decidió llevarme primero a un sitio con olas que no pasaban del metro para ver si podía llevarme a otros spots. Me dio una NSP 6´4´´ con bastante flotabilidad, y por lo menos me dio para divertirme un rato. Más de 2 horas en el agua, con el inconveniente de sortear a toda la gente que estaba aprendiendo y que desconoce las reglas por completo.

De vuelta a la casa recibí la llamada más esperada del día. Mi maleta había llegado a Fuerteventura y necesitaban la dirección exacta. Así que por fin iba a tener maleta.
A la tarde los chicos de la casa se fueron en busca de algo decente por la zona noroeste, mientras me quedé esperando la maleta... al final, la maleta llégó a última hora, justo cuando volvían los demás... no había tenido en cuenta el ritmo canario. Menos mal que me fui con Iza, Marc y Pablo al skate park a que dieran unas volteretas... yo ya no tengo edad para esto.

Hoy por la mañana, ha pasado Iza a buscarme. Pusimos rumbo a las playas del norte para ver dónde podíamos entrar, y tras ver "el muelle", nos decantamos por "punta Elena", también conocida como "rocky point". Es el spot donde hace dos años compartí buenas olas con Erwan, y uno de mis preferidos en la isla.
La verdad que ir con Iza es una gozada. Me decía dónde colocarme exactamente en cada momento, y la ola iba donde estaba él, así que estando bien pegadito, todo era mucho más facil.
He usado una 6´0´´ y la verdad que me ha ido bastante bien, puesto que he cogido unas cuantas derechas que han merecido la pena.

Pablo se ha unido un poco más tarde, pero no ha durado mucho en el agua porque se ha dado un tablazo en la ceja y se ha hecho una brecha... en dos días en la casa ya he visto una ceja abierta, un pie roto, un ojo morado de otro tablazo y varios pies como cromos. Esto de los fondos de roca, mola mogollón... de momento, les estoy dando buen uso a mis escarpines de reef.
Por la tarde, y tras una merecidísima siesta en la piscina, vuelta hacia el norte en busca de algún sitio con olas más tranquilas... las olas de más de 3 metros no nos lo ponían nada facil.
Al final, tras una hora de carreteras y caminos, tras pasar por "punta gorda", "punta blanca" y la bahía de Majanicho, hemos decidido volver a casa. El mar está desfasado y el fuerte viento colabora para revolver el mar. Me queda casi una semana, y no es momento de forzar.
Mañana, igual hasta voy a la isla de Lobos. Ya os contaré.