viernes, 30 de diciembre de 2011

Fin de año a lo grande

Miercoles 28 de diciembre, 7:00 AM, suena el despertador. Esta vez no es para trabajar y tampoco es una inocentada. Había quedado a las 9 con Victor y David en Hendaya. Las previsiones marcaban más de metro y medio, y viento sur, que iba cambiando a norte a lo largo del día. La marea alta era a las 7, y había que aprovechar lo máximo posible hasta que estuviera demasiado baja. Por el camino, la estampa no es muy confortable; algo de lluvia, montes nevados... conforme me acerco a la costa, las nubes desaparecen y asoma el sol. El frío sigue, creo que se quedará con nosotros todo el día.

Para las 9:15 Victor y yo estamos ya en el agua. David se retrasa un poco más, pero se une finalmente. En el agua, un par de chavales más y nosotros. Series de máximo metro y medio, con recorrido algunas de ellas y el mar casi glassy. Hay que aprovechar estas condiciones que no sabemos cuando se van a volver a repetir.
David, Victor y yo disfrutamos de lo lindo. No paramos de coger una ola tras otra, la marea va bajando pero el fondo aguanta, así que nosotros también.

Nos da tiempo para todo, y dentro del agua somos conscientes de que días así hay que aprovecharlos. Quizás por eso, cuando le preguntamos a otro surfista que acaba de entrar la hora, nos sorprendemos de que sean las 12... Llevamos casi 3 horas en el agua!!
Como vamos bien equipados el frío no es problema, pero los hombros y la espalda empiezan a resentirse... media hora más tarde decidimos salir.
Al salir del agua, tengo un mensaje de Axier. Las tablas que habíamos encargado ya están preparadas. Teníamos que ir a recogerlas a la fábrica de Olatu de Pukas. Eso sí, dado que las condiciones precían que iban a ser iguales, a la mañana habría que darse un baño, el último del año.

Jueves, 29 de diciembre, 12 de la mañana. Esta vez decidimos no madrugar. El viento norte sopla flojo pero las temperaturas a mediodía son mucho más frias que ayer a esta hora. Como el día anterior se podía surfear bien en marea baja, optamos por aprovechar la situación.
Allí estábamos Axier, David, Víctor y yo una vez más. También vino un amigo de David, Iker, también de Pamplona, y que lleva tiempo surfeando.

Tras ver las fotazas que sacó Victor los días anteriores, yo también entro con la Gopro, aunque por un problema técnico no la puedo poner en la tabla como hubiera querido, y la tengo que llevar en la muñeca. Cada vez más material y de mejor calidad.

Una vez en el agua, las condiciones eran distintas a lo previsto. El viento norte peinaba las olas, dejándo únicamente surfeables las series grandes, que eran de en torno a metro y medio. A su vez, el mar estaba algo revuelto y con una ligera corriente con la que no te podías despistar.
Aún así, le sacamos chispas a las olas, en especial David, que conseguía estar siempre en el lugar adecuado para surfear las mejores olas. Conforme iba avanzando la mañana, los demás nos fuimos sacando la espinita con muy buenas olas, generalmente derechas largas. Al final daba gusto ver las caras de felicidad de cada uno de nosotros tras un buen baño.

Debió ser por esto por lo que se nos echó el tiempo encima. Teníamos que ir a Olatu a recoger las tablas y ya eran casi las 3... debíamos darnos prisa, ya que cerraban a las 5.
Teníamos que ir hasta Oiartzun, a una media hora en coche aproximadamente, pero nos costó casi una hora encontrar la fábrica, puesto que está bastante escondida.
Al final ahí estábamos, Axier, David y yo ansiosos de recoger nuestras tablas. Iker también nos acompañaba, puesto que era una buena oportunidad de ver la fábrica.

Axier y David encargaron una Pukas Fang, de 6'6'' con 20 1/2 de ancho y 2 5/8 de grosor, con bastante volumen para andar cómodos en el agua. Por mi parte yo recogí mi All Merrick Flyer, 6'3'' 19 1/2 y 2 1/2... una señora tabla para todo tipo de condiciones.
Estuvimos hablando con Christian, el comercial de All Merrick para España, y nos comentó que a partir de 2012 las All Merrick se dejan de hacer en Hossegor, y pasan a hacerse en exclusiva para Europa en la fábrica de Olatu. Por lo demás, la fábrica es impresionante. Tablas de todos los colores y tamaños, prototipos y reliquias... un paraíso del que es mejor salir rápido antes de gastarse más dinero.

Ahora a estrenarlas en el 2012... esperemos disfrutarlas.
Salud y buenas olas para este 2012!!! Feliz año nuevo!!!


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Preparando la Navidad

No hay mejor manera que empezar la navidad surfeando. Ese mismo pensamiento es el que tenían Axier, Josu, Víctor y David, con quienes coincidí la mañana del 24 en Hendaya.
Durante la semana habíamos estado en contacto comentando las condiciones, ya que ese mismo día, se producía la salida de un swell y la llegada de otro. Aunque estábamos seguros de que iba a haber olas, no sabíamos cómo iba a estar el mar. Al final, el periodo era bastante inferior a 12, que era lo que marcaba, y aunque no estaba totalmente ordenado, las series más grandes, más de un metro, tenían la suficiente fuerza como para sacarle provecho.

Así que ahí estábamos todos para las 10:30, con ganas  de pasar un buen rato, y estrenando los escarpines, que el agua ya empieza a estar “fresquita”. Alguno que otro prefirió no arriesgarse y entró con gorro. La verdad que los dos primeros patos me acordé del gorro, pero después no pasé nada de frío… eso sí, para la siguiente vez, me lo apunté como imprescindible dentro de la furgo.
Ya en el agua, y cuando nos conseguimos hacer con un sitio en el que estuvimos cómodos, disfrutamos de un buen rato, más por la compañía que por la calidad de las olas, aunque cada uno de nosotros conseguimos sacar unas cuantas buenas olas. Todos, a excepción de Víctor, que con esto de los preparativos navideños, se olvidó el traje en casa y se tuvo que conformar con sacar alguna foto.
Después de un par de horas, nada mejor que comentar la jornada bien abrigados bajo los rayos del sol, que en esta época del año se agradecen más que nunca.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Hendaya, refugio de invierno

El fin de semana pasado comenzó lo que me gusta llamar "la temporada de invierno".
Después de gozar en Fuerteventura de un clima cálido y una temperatura del agua envidiable, tocaba volver al Cantábrico. El agua continúa bajando su temperatura, ya está en 15º-16º y aunque algunos aguantamos sin escarpines, pronto no nos quedará más remedio que forrarnos de neopreno.

El caso es que con el invierno los temporales se hacen notar, y el mar de fondo trae una fuerza descomunal. La costa se ve azotada por continuas borrascas que emergen en el Atlantico norte, y que durante unos días antes y después de su paso, nos dan la posibilidad de disfrutar de buenos swells. Eso, siempre que el viento nos de una tregua o bien acompañe con una buena dirección.

Generalmente, durante el invierno y cuando el oleaje es de gran tamaño, Hendaya se convierte en un refugio perfecto donde poder surfear. La forma de bahía de su playa y su protección entre montañas, hacen que el oleaje entre con menos tamaño que en los alrededores y el viento sea de menor intensidad.
El viernes y el sábado compartí con Victor un par de buenas sesiones en la playa de Hendaya.
Durante el puente de la constitución, las condiciones fueron inmejorables. Swell de entre 2 y 3 metros, periodo 12, viento ligero del sur-sureste y sol.

El jueves las series grandes eran de unos 2 metros, y el fondo no las soportaba bien, por lo que rompían en bloque sin posibilidad de surfearlas. Teníamos que esperar a olas entre series y aunque el periodo era 12, las series eran continuas, y no había descanso dentro del agua. Victor disfrutó de lo lindo, mientras yo seguía cogiendole el punto a la Resin8. Al final, disfruté de un par de buenas olas con salida, aunque salí del agua con la sensación de poder aprovechar más olas. Poco a poco me voy haciendo a la tabla, aunque solo llevo 2 baños con ella, pero todavía dejo escapar alguna ola que no debiera.
El viernes, aunque la previsión era la misma, la cosa cambió considerablemente. Podíamos esperar la serie tranquilamente y el tamaño bajó medio metro, las series grandes eran surfeables y para colmo, estábamos solos en el agua. Más no se podía pedir.
Tanto Victor como yo nos pusimos morados de coger olas. Derechas e izquierdas sin descanso durante casi 2 horas. Nos salimos del agua con la pena de no poder surfear más por el esfuerzo, sabiendo que días como estos había muy pocos durante el año, y menos durante el invierno. Al menos, Victor entró con la Gopro y sacó algunas fotos que merecen mucho la pena. Os dejo unas de muestra.

Durante esta semana, la costa se está viendo sacudida por un tremendo temporal con olas de entre 8 y 9 metros, y unas racha de viento tremendas. El domingo, si el viento nos da una tregua, entraremos de lleno en el invierno...


martes, 6 de diciembre de 2011

Otra semana en Fuerteventura

El pasado 26 de noviembre volvía de nuevo a Fuerteventura. Esta vez acompañado de Amaia, quien iba a aprovechar la semana para recibir clases en la Freesurfers school.
Lo primero que hicimos al llegar, aparte de disfrutar del clima cálido y el sol reluciente, fue pasarnos por Playa Blanca donde estaba Iza y su gente impartiendo clases. Ahí cogimos las llaves del apartamento y directos a Corralejo.

Nos alojamos en los apartamentos Serenada, una pequeña urbanización privada con piscina a escasos metros del centro de Corralejo y a un precio muy asequible.
Lo siguiente era hacerse con una tabla, ya que nuestros "amigos" de Iberia, aparte de perder maletas tienen la costumbre de cobrar 150 euros por trayecto a las tablas de surf, por lo que sale altamente recomendable alquilar una o comprar una y dejarla para vender a la hora de abandonar la isla.
En mi caso, opté por la primera opción, aunque si la estancia es de 2 semanas, es mejor hacer lo segundo. Alquilé un shortboard 6' 3'' - 19 1/2 y 2 5/8, muy parecida a la All Merrick Flyer que estoy esperando...
Al día siguiente, Max, de la escuela Freesurfers nos pasó a buscar a las 9:00 am, para, después de pasar por la surf house, dirigirnos hacia El Cotillo.
El Cotillo es conocida por ser un beach break de ola muy rápida, y dependiendo de las condiciones con secciones tuberas. Estos días no había mar suficiente, y las series grandes pasaban justamente del metro, pero seguían siendo muy buenas condiciones para divertirse. El agua cristalina y el sol reluciente, hacían el resto.
Mientras Amaia asistía a las clases, yo estaba en el agua con Pablo, un gran tío y mi compañero de habitación durante mi estancia anterior en la isla.
Desde el lunes al miércoles estuvimos en El Cotillo, subiendo poco a poco el swell hasta los casi 2 metros, y compartiendo olas y buenos momentos con Iza, Marc, Pablo, Alberto y por supuesto Amaia, que desde el segundo día ya se unía a nosotros en el line-up y se atrevía con sus olas.
Dado que las condiciones a la mañana eran tan buenas en cuanto a temperatura, sol y viento (ligeramente off-shore), estirábamos los baños a la mañana durante casi 3 horas, por lo que no nos quedaban muchas fuerzas para otro baño a la tarde. Aún así, nos pasamos un par de días por Esquinzo y El Cotillo, y disfrutamos de unas maravillosas puestas de sol tras un baño.

Tras una excursión por el sur de la isla el jueves, en la que no hay mucho que reseñar, salvo unas interminables playas, el viernes estábamos dispuestos a darlo todo.
El viento había subido considerablemente, y estaba completamente off-shore. Las series grandes llegaban a 2 metros con facilidad, pero el viento las aguantaba tanto que finalmente rompían en bloque sin dar opción de salida. Iza se metió al agua, mientras Alberto, Pablo y yo esperábamos fuera sin verlo claro.
A la hora de estar en el agua, el balance era demoledor... un par de tubos muy cortos con cerrojazo, y un montón de wipe-outs memorables... y una quilla rota. Más vale que no nos metimos, porque si un "pro" como Iza, sólo saca eso en una hora de baño, nosotros no hubiéramos disfrutado.
A la tarde, y para quitarnos el sabor de boca agridulce, nos fuimos a la bahía de Majanicho. Todo el norte estaba tremendo de tamaño, y Majanicho es el único sitio donde podíamos surfear.
Como era la primera vez que entraba ahí, pagamos la novatada. Si entras más de la cuenta en la bahía, la corriente te arrastra con fuerza hacia las rocas. En estos sitios hay que mirar constantemente hacia afuera para no perder la referencia. Aún así, en un instante estábamos varios fuera de sitio, y estuvimos más de 15 minutos sin parar de remar hasta recuperar el sitio bueno.

Con las fuerzas ya bastante justas, e incómodo por la cantidad de gente que había y el riesgo de que volviera a pasar lo mismo, cogí un par de olas para quitarme el mono y me salí afuera.
Cuando uno no está cómodo y tranquilo en el agua, lo mejor es no apurar la situación.
Una pena no poder despedirme de Fuerteventura con una buena sesión, pero me quedo con el recuerdo de toda la semana, y por encima de todo con la buena compañía y hospitalidad de todos los chicos de la Freesurfers school, Iza, Marc, Pablo, Alberto, Max y cía.. 
Ahora, hay que dar paso a las sesiones de invierno... y tengo una Resin8 Scoop a la que sacarle mucho partido...