martes, 6 de diciembre de 2011

Otra semana en Fuerteventura

El pasado 26 de noviembre volvía de nuevo a Fuerteventura. Esta vez acompañado de Amaia, quien iba a aprovechar la semana para recibir clases en la Freesurfers school.
Lo primero que hicimos al llegar, aparte de disfrutar del clima cálido y el sol reluciente, fue pasarnos por Playa Blanca donde estaba Iza y su gente impartiendo clases. Ahí cogimos las llaves del apartamento y directos a Corralejo.

Nos alojamos en los apartamentos Serenada, una pequeña urbanización privada con piscina a escasos metros del centro de Corralejo y a un precio muy asequible.
Lo siguiente era hacerse con una tabla, ya que nuestros "amigos" de Iberia, aparte de perder maletas tienen la costumbre de cobrar 150 euros por trayecto a las tablas de surf, por lo que sale altamente recomendable alquilar una o comprar una y dejarla para vender a la hora de abandonar la isla.
En mi caso, opté por la primera opción, aunque si la estancia es de 2 semanas, es mejor hacer lo segundo. Alquilé un shortboard 6' 3'' - 19 1/2 y 2 5/8, muy parecida a la All Merrick Flyer que estoy esperando...
Al día siguiente, Max, de la escuela Freesurfers nos pasó a buscar a las 9:00 am, para, después de pasar por la surf house, dirigirnos hacia El Cotillo.
El Cotillo es conocida por ser un beach break de ola muy rápida, y dependiendo de las condiciones con secciones tuberas. Estos días no había mar suficiente, y las series grandes pasaban justamente del metro, pero seguían siendo muy buenas condiciones para divertirse. El agua cristalina y el sol reluciente, hacían el resto.
Mientras Amaia asistía a las clases, yo estaba en el agua con Pablo, un gran tío y mi compañero de habitación durante mi estancia anterior en la isla.
Desde el lunes al miércoles estuvimos en El Cotillo, subiendo poco a poco el swell hasta los casi 2 metros, y compartiendo olas y buenos momentos con Iza, Marc, Pablo, Alberto y por supuesto Amaia, que desde el segundo día ya se unía a nosotros en el line-up y se atrevía con sus olas.
Dado que las condiciones a la mañana eran tan buenas en cuanto a temperatura, sol y viento (ligeramente off-shore), estirábamos los baños a la mañana durante casi 3 horas, por lo que no nos quedaban muchas fuerzas para otro baño a la tarde. Aún así, nos pasamos un par de días por Esquinzo y El Cotillo, y disfrutamos de unas maravillosas puestas de sol tras un baño.

Tras una excursión por el sur de la isla el jueves, en la que no hay mucho que reseñar, salvo unas interminables playas, el viernes estábamos dispuestos a darlo todo.
El viento había subido considerablemente, y estaba completamente off-shore. Las series grandes llegaban a 2 metros con facilidad, pero el viento las aguantaba tanto que finalmente rompían en bloque sin dar opción de salida. Iza se metió al agua, mientras Alberto, Pablo y yo esperábamos fuera sin verlo claro.
A la hora de estar en el agua, el balance era demoledor... un par de tubos muy cortos con cerrojazo, y un montón de wipe-outs memorables... y una quilla rota. Más vale que no nos metimos, porque si un "pro" como Iza, sólo saca eso en una hora de baño, nosotros no hubiéramos disfrutado.
A la tarde, y para quitarnos el sabor de boca agridulce, nos fuimos a la bahía de Majanicho. Todo el norte estaba tremendo de tamaño, y Majanicho es el único sitio donde podíamos surfear.
Como era la primera vez que entraba ahí, pagamos la novatada. Si entras más de la cuenta en la bahía, la corriente te arrastra con fuerza hacia las rocas. En estos sitios hay que mirar constantemente hacia afuera para no perder la referencia. Aún así, en un instante estábamos varios fuera de sitio, y estuvimos más de 15 minutos sin parar de remar hasta recuperar el sitio bueno.

Con las fuerzas ya bastante justas, e incómodo por la cantidad de gente que había y el riesgo de que volviera a pasar lo mismo, cogí un par de olas para quitarme el mono y me salí afuera.
Cuando uno no está cómodo y tranquilo en el agua, lo mejor es no apurar la situación.
Una pena no poder despedirme de Fuerteventura con una buena sesión, pero me quedo con el recuerdo de toda la semana, y por encima de todo con la buena compañía y hospitalidad de todos los chicos de la Freesurfers school, Iza, Marc, Pablo, Alberto, Max y cía.. 
Ahora, hay que dar paso a las sesiones de invierno... y tengo una Resin8 Scoop a la que sacarle mucho partido...

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