miércoles, 26 de diciembre de 2012

Un regalo de Navidad

Viernes, 21 de diciembre y previsiones de 3 metros pasados. Axier y yo quedamos en Hendaya al punto de la mañana para disfrutar del baño. Por la dirección del swell, es probable que las olas no entren con fuerza en Hendaya, así que opto por llevarme el long en la furgo por si está muy pequeño. Nuestra única amenaza es el viento, que según las previsiones del jueves era sur a primera hora y tornaba a oeste a mitad de mañana...
Tras una primera media hora en la que el mar estaba completamente glassy y unas pocas olas de medio metro, el viento cambió repentinamente a oeste y subió la intensidad con fuerza. En menos de 10 minutos estabamos dentro de una tempestad de viento, con rachas superiores a los 50 km/h y sin ninguna posibilidad de surfear. El viento, aparte de arrastrarnos junto con las tablas, creaba olas en paralelo a la playa, y levantaba toda la arena dejando muy poca visión. La mejor opción, y la única aconsejable, era salirnos del agua y dar el baño por zanjado. Al salir, comprobamos como las previsiones habían cambiado y las rachas y dirección del viento se mantenían durante todo el día, por lo que lo mejor era quedar para el día siguiente.
El sábado por la mañana, estaba a las 9 en el agua. Axier se estaba retrasando, pero como no había gente en el agua, era facil de localizar. El viento había desaparecido, y aunque el mar había bajado, conforme subía la marea las sries entraban más definidas, manteniendose en el medio metro. Como esta vez también me había llevado el longboard, no tenía ningún problema en coger las olas, y pude disfrutar de infinidad de ellas. Axier apareció al cabo de un rato, tras pasar una odisea para recoger su long y tener que comprar un invento. Fue un buen día para practicar cross-step, hang-five y exagerar todas las maniobras de cara a automatizarlas. Con el mar pequeño, el tablón siempre es una buena opción, y si a esto le añadimos que la temperatura era de cerca de 20 grados y sol, uno disfruta mucho más.
El domingo convencí a Amaia para que se viniera. Habíamos quedado con Axier y Víctor y la mejor excusa que le podía poner a Amaia era que iba a hacer calor, sol y las olas iban a ser pequeñas y perfectas. Y así fue. Tras dudar un rato si quedarnos en Hendaia o subir hacia el norte, decidimos quedarnos al tener la sensación de que había subido el tamaño respecto al día anterior, y el baño podía ser muy divertido. Poco a poco, conforme subía la marea, fuimos disfrutando todos del día y de las olas. El tamaño era un poco mayor que el día anterior, y las olas largas y fáciles de coger. Hasta Amaia se animó a meterse al agua y coger varias de ellas. Axier, Victor y yo, una tras otra. Da gusto ver cómo todo el mundo está disfrutando de la sesión. Yo no veía la hora de salirme del agua, pero cuando ves que los demás ya no pueden más y que te empieza a tirar la espalda, es bueno pensar que llevábamos demasiado tiempo en el agua.
Una vez fuera del agua, disfrutamos de una larga y divertida charla al sol, y con una temperatura por encima de 25 grados... un 23 de diciembre, había sido un buen regalo de navidad.

martes, 25 de diciembre de 2012

Final en Fuerte por todo lo alto

Al día siguiente volvimos al inside de la caleta. Esta vez el mar estaba más tranquilo y las series venían más limpias que el día anterior. Me metí al agua con la Resin8 que me dejaron Iza y Massi y la verdad es que disfruté bastante. Al tener una exactamente igual en casa surfeé muy a gusto.
Esperando las series más grandes, que rondarían el metro y medio, pude disfrutar de olas más largas, y aunque siempre había que sortear a alguien por el camino y que te podía fatidiar la ola, era mejor opción que pelearse con otras 15 personas por la misma ola.
El día me sirvió para seguir practicando las izquierdas, mejorar la posición de los brazos al bajar la ola y los impulsos para volver a colocarme en su parte más alta. El proceso, como todo en el surf, es de aprendizaje muy lento.


El 6 por la mañana nos dirigimos hacia el mismo sitio, solo que esta vez el mar había bajado un poco de tamaño... claro, había de bajado de tamaño en el inside de la caleta, pero en el outside, las series pasaban de los 2 metros con facilidad. Por eso, y dado que esta vez no pude disponer de la Resin8, y tuve que surfear con una 6'2''-18 1/2 y 2 1/4 de grosor, me decidí a probarme en una ola intermedia de menor tamaño que el outside... mi decepción fue terrible, al comprobar que con una tabla con semejante grosor no tenía nada que hacer. Era completamente inestable para mi nivel y coleccioné una caída tras otra, viendo como las olas eran de lo mejorcito que había podido ver durante la semana... qué importante es elegir bien la tabla, y sobre todo, no quedarse corto!!
Salí del agua con un sentimiento de frustración muy alto, sobre todo por ver que podía estar desaprovechando un día muy bueno de olas. De estas cosas también se aprende, y al final, saber que nunca hay que quedarse corto de volumen en la tabla, es muy buena enseñanza.


Al día siguiente ya era el último día en Fuerteventura. Las condiciones eran incluso mejores que el día anterior, con el mar completamente glassy, ausencia de viento, sol y unas series limpias que llegaban puntalmente a los 2 metros. Para colmo de bienes, por fin recibía la tabla reparada después de haber estado 2 días sin ella... era el día, sí o sí tenía que aprovecharlo.

Y así fue, desde la primera ola a la última, disfrute con las largas izquierdas, con las buenas olas que cogían Massi e Iza, y con algún que otro tubo del pro... si a eso le unimos el agua cálida y el sol, no tenía ninguna gana de salirme del agua.
Tras más de 2 horas en el agua, y ya casi sin fuerzas, salí muy contento del agua y con un cierto sentimiento de añoranza, ya que era consciente de que hasta bien entrada la primavera no volveré a disfrutar de una sesión con estas condiciones.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Video Fuerteventura diciembre 2012

video

Os dejo el resumen de una sesión con buenas olas en Fuerteventura...

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Iza, la Pro y el Niki

Durante el domingo nos encontramos con más de lo mismo. Mucho viento con rachas muy fuertes y el mar muy desordenado. Aunque algo sacábamos entre tanto desbarajuste, era muy incómodo surfear en esas condiciones.
El lunes el viento por fin bajaba. Conforme nos acercábamos a la playa del moro, pudimos comprobar cómo iba a ser un baño distinto. So podían adivinar las barras desde la carretera y por fin íbamos a tener un baño tranquilo.
 

Así que en el agua, y ya con el sol en cielo brillando con intensidad, las olas llegaban mucho más limpias que en días anteriores. Las olas rondaban el metro de altura y conforme subía la marea se fueron quedando más orilleras, así que el nivel de diversión fue en aumento, y el de los revolcones de alguno que otro también. Sobre todo, el de un grupo de unas 20 personas que se nos ha unido procedente de cataluña.
El martes por fin dsaparecía el viento. Bueno, más que desaparecer, bajar a unos niveles en los que no afecta para nada a la hora de surfear. Por la mañana fuí junto con Iza a sacar unas fotos a los "espumitas" como los llama él, disfrutar del paisaje y ver cómo Amaia seguía con su progresión. Pude disfrutar un buen rato charlando sobre surf, los métodos de aprendizaje y multitud de anécdotas sobre gente que pasa por la Freesurfers school. Lo bueno de trabajar en un sitio así, a parte de hacer lo que te gusta, es conocer tanta y tan variopinta gente.
 
 
Después de comer, Iza apareció por los apartamentos con su ya más que típico "¿Qué pasa pro?" dispuesto a llevarnos al norte y poder surfear por fin olas de más calidad. Así que nos montamos en el todoterreno y nos fuimos hacia el "inside" de la caleta. Desde fuera se veían las izquierdas salir una y otra vez constantes, y un buen canal para entrar y salir. Fondo de roca para que las olas rompan progresivamente y sol... todo pintaba de lujo.
 
 
Conforme entraba al agua me dí cuenta que mi tabla tenía un nuevo toque... otra vez cerca de la punta. No sé muy bien cómo se ha producido, pero lo que está claro es que después del baño voy a tener que llevarla a reparar... esto me va a suponer estar un par de días sin la tabla y tener que pedirle a Iza alguna de las suyas para surfear.
En el agua, pese a que estábamos cerca de 20 personas en el agua, no se me hizo dificil encontrar el sitio y pude disfrutar de muchas olas. Se me ha hecho dificil en un principio surfear estas olas, ya que tienen menos fuerza en la pared que a las que estoy acostumbrado y no conseguía darle toda la velocidad que me gustaría. Eso sí, con unos cuantos buenos consejos de Iza y Max, estoy seguro que estos días venideros van a ser distintos... y muy divertidos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

El viento nos da la bienvenida en Fuerteventura

Conforme nos acercábamos a la isla y descendía la altura del avión, podía observar el mar, y en él, la cantidad de borreguitos que el viento formaba. Esto suele ser una mala señal para las olas si las ves desde la orilla, puesto que significa que el viento está revolviendo el mar. De cualquier forma, es mejor esperar para ver cómo influye en las olas, así que tras un rápido reconocimineto por Corralejo quedamos con Iza para que nos diera las llaves del apartamento, descansar y vernos al día siguiente.
Nada más levantarnos y ver cómo se movían las palmeras comprendí que no iba a ser un día fácil para surfear. Max pasó a buscarnos con el equipo de Freesurfersschool y nos dirigimos a la playa del Moro, donde comprobamos que el viento estaba haciendo de las suyas.
 

 El mar estaba muy picado, y aunque entraban series de más de un metro se hacía muy dificil surfear. Estábamos constantemente remando para no salirnos del sitio, puesto que el viento nos empuja sin descanso y para primer día se hace dificil situarse y encontrar la posición para coger la ola adecuada. Porque llegar, llegaban buenas olas y con salida, pero hay que saber manejarse en este tipo de condiciones y la verdad, a mi el primer día se me ha hecho bastante complicado.
Tras un par de horas, y volver a recordar los existosos métodos de motivación de Iza, lo mejor fue volver a surfear con agua caliente y el reecuentro con estos viejos amigos como Iza, Max y Marc, que se apuntó a ultima hora.
Mientras tanto, Amaia decidió reencontrarse con la tabla de surf y las olas, y aunque las condiciones no eran las mejores para nadie, le ví disfrutar de nuevo y poco a poco irá cogiendo cofianza. Seguro que a final de semana se atreve a llegar hasta el pico y volver a sentir esa sensación que tanto engancha a la gente.
 
 
Hoy por la mañana, las previsiones decían que el viento bajaba de intensidad y el mar subía de tamaño, así que era optimista. Además, como las sensaciones del día anterior no fueron del todo buenas, tenía ganas de resarcisme.
Tras llegar de nuevo a la playa del Moro, comprobamos que el viento no había bajado... es más, era bastante má fuerte que el día anterior y la estancia en la playa se hacía muy incómoda por la cantidad de arena que se levantaba, así que lo mejor era estar en el agua.
En el agua el tamaño de las olas era menor que el día anterior, así que había que esperar a la serie para poder coger alguna ola, y aunque el mar estaba más picado y el viento empujaba más, yo me sentía más cómodo, quizás porque ya sabía lo que me esperaba o quizás porque ya sabía dónde y cómo colocarme.
 
 
Así que durante un par de horas hemos estado Iza, Marc, Ramón (otro chaval que se ha quedado indefinidamente en la isla con la escuela) y yo cogiendo todo lo que pasaba por ahí. Amaia un poco más adelante a lo suyo. Creo que en un par de días habrá recuperado su nivel. Hoy sí que he podido decir que he disfrutado, y aunque no ha sido uno de esos baños para recordar, las sensaciones han sido mucho mejores. Eso sí, durante un rato ha estado soplando un viento infernal, que ha hecho que durante un momento pensara que estabamos rodando "Master & Comander". Las olas venían de cualquier lado y mantenerse sentado en la tabla se hacía difícil. Pero en la playa ha sido mucho peor, puesto que ha dejado todo sepultado por la arena y todo el que pasaba por ahí ha huído.
Y como tras la tormenta siempre llega la calma, a la media hora parecía que era un día distinto. El viento ha dejado de soplar y eso se ha convertido en un remanso de paz durante otra media hora hasta que el viento a vuelto a hacer de las suyas aunque no de manera tan fuerte.
Para los próximos días el viento baja poco a poco, así que mañana será un día parecido al de hoy, y a partir del lunes la cosa pinta bien... veremos si el viento nos deja surfear.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Y el swell se mantiene constante

Estuvimos toda la semana expectantes. Expectantes porque el viento del sur y el swell se mantenían constantes durante toda la semana. El jueves confirmamos que las previsiones aguantarían y decidimos quedar el viernes en Hendaya.
Axier y yo nos juntaríamos allí con David y con Victor. El bueno de Victor llevaba casi un mes sin meterse al agua entre catarros y compromisos, pero al hablar con él y contarle las previsiones decidió que era el momento de volver.


Hizo bien, porque al llegar a Hendaya nos encontramos con un ligero viento offshore, un periodo alto y series que en su máximo esplendor llegaban al metro y medio. Por momentos el mar estaba completamente glassy y la única pega que nos encontramos era que los días cada vez son más cortos y para las 6 ya se ha metido el sol.
Así que un viernes más volvimos a disfrutar juntos, de más á menos, al mismo ritmo que bajaba la marea. El agua todavía está lo suficientemente caliente como para ir sin escarpines, y la amplitud del periodo permitía remontar con mucha facilidad. Todo esto hizo que el baño fuera muy cómodo y pudieramos disfrutar al principio de alguna ola larga y de varias orilleras conforme más baja estaba la marea.
 

El sábado por la mañana volvíamos a Zarautz a las clases. El mar subía un poco más, y el viento era mucho más fuerte. La serie llegaba a los 2 metros con facilidad y el periodo se mantenía entre 12 y 14 segundos. Tras observar cómo estaban todos los picos de concurridos, nos decidimos por uno de ellos. Este era uno de esos días que desde fuera las cosas se ven mucho mejor de lo que en realidad son, ya que, aunque aparentemente las condiciones eran muy buenas, la corriente nos sacaba constantemente del sitio y no paramos de remar en la hora larga que estuvimos en el agua para no perder la situación.

David enlazó un par de buenas derechas, yo insistí hasta coger una de las "bombas" que venían de vez en cuando, Victor siguió con su reencuentro con el surf y sus sensaciones y Axier vio truncado su baño cuando perdió una de las lentillas. Si a todo esto le sumamos que estábamos cerca de 30 personas en el pico, nos fuimos con la sensación de no poder disfrutar todo lo que nos habíamos imaginado. Hay veces que las expectativas superan la realidad y se produce la frustación, y otras en las que parece que no va a haber mucho baño y acaba uno divirtiendose más que nunca. Aún así, siempre que echamos la mirada atrás, recordamos todos los baños con alegría, y es algo que siempre nos empuja a pensar en el siguiente.


La semana que viene pondré rumbo a Fuerteventura, donde me reencontraré con los amigos de la Freesurfers School y disfrutaré del buen tiempo y las olas de las islas afortunadas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Los viernes al sol

Las condiciones para este viernes volvían a ser increiblemente buenas. Periodo de 14 segundos, olas de metro y medio, viento sur y mucho sol. Con semejeantes perspectivas el día anterior decidí que lo mejor era aprovechar uno de mis días de vacaciones pendientes en surfear. Así que quedé el viernes a primera hora con David, que estaba desde el jueves por allá.
Tras analizar las condiciones, decidimos que era un buen día para ir a uno de esos sitios conocidos por unos pocos... un secret spot. Un día laborable con buenas condiciones encajaba en nuestro planes.
Tras un tiempo indeterminado en camino, nos cambiamos y emprendimos la marcha hacia nuestro destino.



Pudimos disfrutar de un bonito paisaje por mitad de la vegetación, hasta llegar al pico. Allí, 5 personas más disfrutaban de la sesion. Parece que no habíamos sido los únicos en pensar lo mismo.
Ya en el agua, las series más grandes pasaban del metro y medio, y las derechas largas y maniobrables hacían las delicias de todos los que estábamos allí. Aunque nos costó un poco hacernos a la manera de romper de la ola, a partir de la media hora fue un recital.
Tanto David como yo le sacamos buen partido a la sesión, si bien, terminamos con la sensación de haber desperdiciado una buena ocasión para poder inflarnos a coger olas. Esta vez primó la calidad sobre la cantidad, pero en mi caso, me fui satisfecho con la sesión.

 
Además, disfrutar de semejante día a mediados de noviembre es un lujo al que tenemos que sacar partido, puesto que en breve llegará el crudo invierno y serán muy pocos los días buenos.
Después, David ejerció de gran anfitrión con una barbacoa en la que repusimos fuerzas, y tras un rato descansando al sol, preparando las tablas y cortando la hierba, fuimos a Hendaia donde habíamos quedado con Axier.
En Hendaia el mar tenía mucha menos fuerza, y la serie más grande no llegaría al metro de altura. Aún así, mucha gente en el agua sin dejar pasar la oportunidad de disfrutar de un día así.
 
Axier, David y yo nos lo tomamos con calma, y poco a poco nos fuimos haciendo hueco, para acabar casi a oscuras cogiendo varias derechas. Aunque la mayoría de ellas no eran lo suficientemente largas y maniobrables, y menos en comparación con las de la mañana, algunas de ellas sí que nos permitieron hacer nuestras pruebas y entrenar, con lo que la sesión acabó siendo muy divertida. Estos son los días que uno nunca quiere que se acaben, que sabes que recordarás conforme el invierno se echa encima y cuyos recuerdos sirven para sobrellevar esas jornadas frías y lluviosas que no queremos que lleguen... pero que están al caer.
 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Disfrutando del viento sur

El viernes nuestro amigo el viento sur seguía soplando por la costa vasco francesa mientras una borrasca regaba el resto de la penísnsula Ibérica. Para ser mitades de noviembre, es un regalo muy apetecible. Esta vez, aunque el swell no era muy potente, seguía manteniendose constante. Probablemente estemos recibiendo los últimos coletazos del Huracán Sandy que ha azotado el otro lado del Atlántico. Aquí, sin embargo, nos ha dejado una sesiones de lo más divertidas.
Así que el viernes a las 3, Axier y yo pusimos rumbo a Francia. Viento, mareas y swell nos hicieron pensar que la mejor opción era La Cote des basques en biarritz, y allá que nos plantamos.
Al llegar, por un lado la sorpresa agradable en forma de líneas perfectamente marcadas en el océano, con un mar completamente glassy. Por otro, una cantidad ingente de surfistas en el agua, varias escuelas incluidas.
 

Tras cambiarnos raudos y veloces con la amenaza de la puesta de sol a poco menos de 2 horas, encontramos nuestro sitio rápidamente. Alejados de los longboarders que predominan en la Cote, disfrutamos de unas derechas larguísimas. No hacía falta ni esperar a la serie grande, que rondába el metro y medio, sino que la consistencia del swell nos dejaba olas igual de maniobrables en sus series medias. Así que tanto Axier como yo aprovechamos la hora y media que teníamos y la rápida puesta de sol para seguir practicando y no dejar de disfrutar. Este año, la cote nos ha dado muy buenos baños en otoño... a ver si los fondos aguantan porque ahora mismo están de lujo.
Sábado por la mañana, Zarautz, 9:30 de la mañana. La marea está subiendo y el viento sur despeja el mar enseñándonos cómo se aproximan las olas. Aunque la marea todavía está baja, en cuanto suba un poco más se va a quedar perfecto... aunque seguro que todo el mundo piensa lo mismo y acabamos un montón de gente en el agua.
 

 
Tras repasar con Ibón los videos de días pasados, Axier, David y yo entramos al agua con muchas ganas. El viento ha subido de intensidad tornando ligeramente a suroeste, pero el mar aguanta perfectamente. Las series en torno al metro y medio con fuerza, ya que el periodo es muy alto. Encima, hace sol y la temperatura es agradable... pocos días así nos quedan...
En el agua, cada uno luchamos por hacernos un hueco, ya que entre toda la gente que hay, y que las rachas de viento nos sacan del pico, uno no para de remar.
 
Aún así, poco a poco nos hacemos con nuestro sitio y vamos dando lo mejor de nosotros durante la sesión. David puso el listón muy alto el día anterior en Zarautz, y hasta el final no se queda satisfecho, mientras que Axier encuentra su sitio más adelantado y ahí es donde le saca más jugo a la sesión.
Por mi parte, tras tener que salirme de varias olas por no llevarme por delante a más de uno, entre ellos David, acabé la sesión con una buena tanda que me dejó un gran sabor de boca. Es la mejor manera de ponerle broche a un fin de semana corto pero intenso en cuanto a surf, ya que desde el sábado a la tarde el viento cambia a Oeste y sube mucho de intensidad junto con un golpe fuerte de mar que va a dejar el mar como si nada hubiara pasado estos días atrás... pero todo está grabado en nuestras mentes...

martes, 6 de noviembre de 2012

Un fin de semana completo

El viernes nos recibió con una temperatura cercana a los 20 grados y sol. El swell seguía muy potente y el viento sur constante. Pocos días al año se juntan todas estas condiciones, por lo que es casi obligatorio aprovechar semejantes circunstancias.
David y Axier ya estaban por la costa, mientras yo esperaba ansioso la hora de salida del trabajo para poder unirme a ellos. La marea a mitad de camino y subiendo, completaba un repoker de condiciones perfectas.
 

A punto de llegar a Hendaya recibí la llamada de David, para asegurarse de que llegaba a tiempo y de que no iba a perderse ni un minuto de un baño que prometía mucho. Como siempre, llegué puntual.
Cuando entramos al agua vimos que el baño se iba a parecer mucho a los del verano. La playa estaba repleta, tanto dentro como fuera. El buen tiempo del puente animó a muchas familias a pasar la tarde en la playa, y dado que las condiciones eran muy potentes, muchos surfistas de la zona de Anglet y Hossegor habían bajado hasta Hendaya para poder surfear. Hechando un vistazo rápido al line-up, más de 200 surfistas esperaban su turno... íbamos a tener que pelear por las olas.
Las series llegaban espaciadas, rozando los 2 metros las mayores. Tanto David, como Axier y yo no tuvimos mucho problema en coger las mejores olas. Una serie tras otra disfrutabamos de las condiciones. El único pero a toda la tarde fue la cantidad de veces que tuvimos que esquivar a la gente que, o bien remontaba en ese momento, o bien se dedicaba a pasar la tarde en el agua con una tabla sin saber surfear. Con semejante día no íbamos a estar solos en el agua...
Tras dos horas de disfrute absoluto, salimos casi sin fuerzas... nuestro pensamiento coincidía: Qué buena sesión... y ya verás mañana en Zarautz...
 
 
En el camino de vuelta a casa, recibí la llamada de Axier. Ibón le había comentado la posibilidad de cambiar la clase a la tarde, para coincidir con la marea alta... y suponemos que para poder surfear en Mundaka o Itziar durante la mañana en marea baja... así todos contentos.
Cuando llegamos a Zarautz, Axier, David y yo lo veiamos muy bonito... y duro a la vez. Cuando entraban las series, la cosa se ponía muy seria, pero dias como esos hay muy pocos, con el mar calmado hasta que asoma un desafío en el horizonte.
 
 
Ya en el agua David fue el primero en dar buena cuenta de la serie, cogiendo varias izquierdas que le dejaron emocionado para el resto del baño. Axier fue poco a poco pillándole el tono, y sobre todo en una derecha larga, que me pilló remontando, ví cómo la exprimía de arriba abajo. A mí me costó un poco más, sobre todo tras estar una eternidad, que en realidad fueron pocos minutos, en mitad de la rompiente tragando series de mala manera. Esto me hizo tardar en recuperarme un rato, pero finalmente acabé la sesión con unas buenas izquierdas.
Al final, caras de satisfacción en las duchas, y ganas de que llegue el fin de semana siguiente para poder seguir disfrutando.
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

De vuelta a las clases

El fin de semana anterior, fui a recuperar mi tabla. La pobre all merrick flyer se había quedado partida en dos tras un mal cerrote, en uno de mis baños con Anthony y Jan en Zarautz.
Así que aunque la escuela estaba cerrada porque las condiciones eran nefastas para surfear, tuve la suerte de encontrarme con el que me arregló la tabla mientras me tomaba un café al lado de la escuela. La cicatriz que le ha quedado a la tabla es facilmente identificable, pero ha quedado perfecta para surfear.
 
 
Tras varios meses de actividad diversa, ya hemos vuelto a la normalidad. Entre ellas, las clases con Ibón Amatriain en la Pukas Surf Eskola de Zarautz.
Axier, David, Iker y yo recuperábamos una de las clases que no dimos a causa de las malas condiciones de la semana anterior. Víctor no podía venir.
Nada más llegar, un fuerte viento del suroeste no daba la bienvenida... offshore potente que se unía a un mar que iba a ir creciendo en tamaño a lo largo de la mañana. Hasta ese punto bien, pero el problema venía con la marea, que estaba bajando y al retirarse hacía que las olas rompieran a bloque sin dar mucha salida.
Tras un rato viendo  las grabaciones de sesiones anteriores en las que Ibón aprovecha para corregirnos los múltiples defectos de posición  y técnica que tenemos, nos decidimos por meternos al agua en la zona del puerto, más protegida del potente swell que estaba llegando y con unos fondos que permitían a las olas romper con más salida.
 
En el pico estábamos más de 10 personas, y había que esperar a la serie grande para poder surfear. Aunque hacia mitad de la playa las series eran enormes, cerca del puerto la serie no llegaba a los 2 metros, y se podía esta con tranquilidad.
Iker ha sido el que más partido le ha sacado a la sesión, con varias buenas olas, mientras que Axier, David y yo nos hemos ido con la sensación de no haber sacado todo el provecho que podíamos. Todos nosotros estamos de acuerdo en que el no venir asiduamente a esta parte de la playa nos hace perder seguridad en el agua, y nos cuesta encontrar el sitio. Supongo que será cuestión de tiempo.
 
 
Desde lo alto del puerto, nuestras fotógrafas Amaia y Alazne, han dejado para la posterioridad detalles de la sesión con sus cámaras, y, a parte de constatar nuestra mejoría surfeando, también dan buena fe de todas las correcciones que nos hace Ibón.
La mejoría es lenta, pero lo importante es que se mejora, y en eso estamos.

domingo, 14 de octubre de 2012

Reunión de la surf gipsy crew en Zarautz

Con motivo de la celebaración de nuestra boda, La Surf Gipsy Crew se junto durante unos días en Zarautz.
Gracias a Anthony, Jan, Daniela y Aline por venir a hacernos una visita.
Disfrutamos de varias sesiones de surf, ya que el mar nos acompañó durante todos los días que estuvimos.


Aunque lo spreparativos de la boda no me dejaron mucho tiempo libre, me pude escapar varios días para repetir esas sesiones de amanecer y atardecer que tanto nos gustan.
El miercoles, en la sesión matutina, disfrutamos de una buena sesión solos en el agua, con potentes olas orilleras. En una de ellas, tras bajar la ola, de alguna manera clavé la punta de la tabla y, cuando fui a recogerla para volver a remontar, vi que estaba partida por la mitad. Afortunadamente yo estaba bien, pero la pobre flyer iba a tener que pasar por el quirófano.
 



A la salida le pregunté a Ibón, que estaba dando clases en la Pukas surf eskola, dónde podía llevar la tabla, y me recomendó un sitio. El próximo fin de semana la recojo.
El viernes 14 por la mañana, el mar nos recibió con olas de 2 metros en sus mayores series, y a pesar de que alguna escuela que otra se afanaba por molestar a todo el mundo, disfrutamos de un buen baño. Eché en falta la flyer, por su rocker y la rapidez de las olas, aunque me apañé bastante bien con la resin8.
Siempre que las olas acompañan, la tabla no es excusa.
Y así, el sábado 15 de septiembre celebramos nuestra boda entre familia y amigos, con gran alegría y ambiente surfero. Pura vida!
 

viernes, 12 de octubre de 2012

Primera visita a Bali, pero no la última.

Tras varias semanas de ruta por China, por fin aterrizamos en Bali.
Desde el primer momento se puede palpar el ambiente surfero en el aeropuerto, bien por la cantidad de gente (australianos en su gran mayoría) con tablas como equipaje, como por los carteles de bienvenida a la isla y la publicidad de escuelas de surf, tiendas y demás.
 
 
Aunque iba con la idea de surfear un par de días contratando el servicio de un guía, los dioses balineses me recibieron con unas condiciones esquisitas en el área de Seminyak. Así que el primer día, tras alquilar una hamaca y mirar al mar durante pocos segundos, no me lo pensé y fui buscando una tabla que se ajustara a mis pretensiones y condiciones del mar, para alquilar en los numerosos puestos que hay a lo largo de la playa.
Por 50.000 rupias (poco más de 4 euros) disfrutabas toda una mañana de la tabla, así que fui probando varias tablas, desde una 6,2 con volumen, pasando por 6,6 con mucho rocker para el día más heavy, una bear smart arse wombat muy facil de surfear o una surftech de casi 8 pies para el día más flojito.
 
En el área de Seminyak se puede surfear tranquilamente, y me sorprendió gratamente la poca cantidad de gente que había. Aunque es un beach break, los picos estaban perfectamente definidos en marea alta y baja, y las olas eran largas y con mucha maniobrabilidad, por lo que el disfrute fué máximo.
Uno de los días, Amaia y yo fuimos andando por la playa hasta Kuta, y conforme más nos acercabamos al epicentro de la vida en Bali, más repleta estaba la playa y el mar de gente. Las escuelas invadían mucho del especio, y gran cantida de surfistas se apelotonaban en los picos. Surfear en Seminyak fue una buena opción.
Me llamó especialmente la atención el nivel de los balineses, que surfeaban divinamente.
 
 
Uno de los días, fuimos testigos de uno de esos episodios que te estremecen al verlo, pero que valoras y admiras. Junto a nosotros se instaló una matrimonio australiano con 2 hijos, a uno de los cuales la faltaba una pierna y llevaba una prótesis. En seguida me vino a la mente la película Soul Surfer. Nos preguntamos si la falta de la pierna habrá sido por una mordedura de tiburón. El caso es que el padre cogió su SUP, la madre el bodyboard, y los hijos las tablas. Todos juntos al agua. No pude evitar dejar de seguirlos mientras estaba en el agua, y comprobar que el chaval surfeaba correctamente y disfrutaba como uno más. A veces, nos quejamos de muchas cosas y no valoramos ni disfrutamos lo que tenemos.
Pero ir a Bali para un surfero y no visitar algunos de los "templos" del surf, es casi pecado, así que pese a que no iba a poder surfear, decimos pasarnos por padang-padang y Uluwatu (blue point para los balineses).
 

 
Padang es una playa muy pequeña, con mucho turista y los accesos son difíciles, aunque preciosos. En el rato que estuvimos, únicamente entro una serie con un poco de tamaño, y se llevó por delante a todos los que estaban por ahí, principiantes en su mayoría. Realmente, no entiendo que hacían muchos de ellos ahí.
 
 
A escasos minutos en coche está Blue Point. Ahí está el Bali que había visto multitud de veces en las revistas. Barras perfectas que llegaban sin parar, constantes pero con espacio entre ola y ola, de metro y medio pasado o dos metros y largas, enormemente largas. Aunque había muchas personas en el agua, la calidad de las olas y su frecuencia permitían a todo el mundo disfrutar sin parar.
Yo me conformaba con ver el espectáculo desde uno de los múltiples bares con balcón que asoman al acantilado, tomandome una bintang bien fría y diciendo para mis adentros... volveré!! Sama-sama.
 

 

viernes, 7 de septiembre de 2012

De visita en Landlocked surf factory

El pasado mes de agosto, aprovechando la visita que hicimos a nuestros amigos Jan y Daniela en Suiza, estuvimos en la fábrica de tablas de surf "Landlocked surfboards".
 
 
 
Con poco más de un año en el mercado, la calidad de sus tablas va en aumento día a día, y sus diseños son cada vez más originales y vanguardistas. Importa sus materiales desde Francia, con lo que se garantiza máxima calidad en el foam.
Dividida en 2 grandes salas, una sala en la que se hace el shapeado inicial y otra para el glaseado, se pueden ver parte de los grandes momentos de la Surf Gypsy Crew en sus muros, así como sus muchos y variados viajes a Indo y Portugal.
Para quien no lo sepa, "Landlocked" podría ser el equivalente a "Secano", ya que si traducimos literalmente sería "bloqueado por la tierra" o "sin acceso al mar". Así, que es un placer compartir con vosotros la pasión por el surf de otro surfer de secano, que mantiene vivo su amor por este deporte a muchos Km de distancia del mar, aunque hace sus escapadas para surfear en el río cuando las lluvias lo permiten. Aún así, nada como surfear en el mar.


El glaseado es una de las partes más dificiles en la elaboración de la tabla, ya que puede hacer que las terminaciones le den un brillo especial o que se generen imperfecciones. Por las comprobaciones que pude hacer entre las tablas del taller, el glaseado ha ido mejorando mucho en los últimos tiempos, dando lugar a tablas de gran calidad. Si estáis interesados en ver sus modelos y su trabajo, aquí os dejo su pagina web: http://www.wix.com/jangisler/landlocked 
No dudo que dentro de poco cabalgaremos las olas en una de estas joyas made in Suiza.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Diariodeunsurferdesecano televisión

Primer programa de televisión de Diariodeunsurferdesecano. Surferos viajeros, en Suiza. Se podrá surfear en un país sin mar?

Check the video!
 
http://www.youtube.com/watch?v=3x5hQUHBBRs&feature=plcp

jueves, 9 de agosto de 2012

Verano de ida y vuelta

Tras un par de semanas de semanas de parón surfistico, bien por lo ajetreado de los sanfermines, o bien porque el swell no ha acompañado, hemos tenido unas semanas de pocas olas, con alguna excepción.
Tras pasar un fin de semana en Hossegor viendo como el viento estropeaba toda posibilidad de surfear entre el 13 y el 15 de julio, retomamos la actividad un martes Victor y yo, con la esperanza de encontrarnos un metro o más en Bidart.

Conforme llegábamos, la gente abandonaba la playa, y es que un fuerte viento norte había hecho su aparición para dejarnos muy dificil el surfear. Durante el verano, es bastante común que a las tardes se levante viento y acabe con las esperanzas de tener una buena sesión. La única posibilidad que vimos fue la de acercarnos a Hendaya, que está un poco más resguardada del viento, aunque el swell no entre con tanta fuerza.
Y allá que fuimos. Con olas de medio metro, la única posibilidad de surfear era con un long, y dado que Victor ya había surfeado, me hizo el favor de dejarme su long para, por lo meno, quitarme el gusanillo durante un rato. Después de un par de semanas sin entrar al agua, cualquier toma de contacto es buena.

El fin de semana tenía un invitado especial en Zarautz. Toby, con el que había compartido una semana este año en Peniche-Baleal, venía a surfear unos días por el norte de España y sur de Francia. Aunque en un principio habíamos quedado a las 7:30 de la mañana junto a la escuela de Pukas, recibí un mensaje a las 4:30 diciendo que acababa de llegar a Zarautz, y no iba a poder levantarse tan pronto. Yo seguí adelante con el plan, y a las 7:30 estaba en el agua. Era el primero en entrar al agua y tenía toda la playa para mí. Como había olas de menos de un metro, esta vez sí que me llevé el long, y pude disfrutar durante más de 2 horas de un baño divertido y relajado. Durante la primera hora todas las olas eran para mí, por lo que pude elegir y disfrutar de olas largas. Aunque no eran grandes, tenían la suficiente fuerza como para surfearlas durante más de 50 metros, haciendo que disfrutara como un niño y practicara los giros.

Ya a media mañana, me reencontré con Toby en el camping, y fuimos a comer por Zarautz. Y tras un rato de descanso hablando de olas, lo divino y lo humano, nos metimos a coger unas olas por la tarde. El tamaño había bajado, y la fuerza también, así que el baño no fue especialmente fructífero, pero siempre es agradable compartir olas con amigos que hace tiempo que no ves.
Al final del día, me despedí de él, emplazándole a mitad de semana, que entraba un buen swell y quedamos en vernos por Francia, ya que iban a emprender un viaje por la costa hacia el norte.

El miercoles 25 Victor y yo quedamos en Les Cavaliers. Era un día de verano de los que se recuerdan, con series de 2 metros y un periodo alto. El único inconveniente era la cantidad de gente que había. Más de 20 personas en el pico un día de olas grandes es demasiada gente a la que esquivar. Yo opté por salirme del pico y esperar una serie más potente, ya que tuve un par de intentos frustrados por no llevarme por delante a alguien. Tras disfrutar de una panorámica al más puro pipeline, por fin llegó una serie que me cuadró, y enganché un par de olas con las que la tarde ya había merecido la pena. Después, la marea fue subiendo y se acabó lo bueno.

Al jueves siguiente, Axier, Josu y yo quedamos para ir a Hendaya. Visto que el mar aguantaba bien en Hendaya y que el viento que entra por la tarde te puede dejar sin baño en Bidart, optamos por esta opción y la verdad que no nos equivocamos. Con series de un metro y con fuerza suficiente, disfrutamos durante casi 3 horas. Axier llevaba casi un mes sin entrar al agua y necesitaba un día así, al igual que Josu, que casi no recordaba la ultima vez que tuvo un baño en condiciones. Tuvimos suerte, ya que al llegar, la lluvia hizo aparición y despejó la zona de bañistas y todo tipo de fauna veraniega que frecuenta los picos sólo cuando hace buen tiempo.
El sábado quedamos en Bidart David, Victor y yo. El mar estaba calmado, y las series entraban potentes y limpias. Las más grandes pasaban de dos metros con facilidad. Tras ver como Victor era engullido un par de veces por la masa de agua, esperé la serie adecuada hasta que por fin llegó. Una bajada con el cuchillo entre los dientes generó la suficiente adrenalina como para pasar la mañana, y a continuación, las continuas subidas y bajadas por la pared hicieron que el surf sea más adictivo que la mejor de las drogas. Remontar hasta el pico con una sonrisa de satisfacción y mezcla de euforia es lo que hace del surf algo especial. Tras esa ola, era dificil mejorar, pero aun así dio tiempo a disfrutar de alguna más.
Tras pasar la mañana, David tuvo el detalle de invitarme a una barbacoa en su casa, a la que acepté gustosamente. Gracias David y Alazne por vuestra hospitalidad. La ensalada y las costillas a la brasa pusieron el punto gastronómico al fin de semana, y la suficiente energía como para volver a Hendaya a la tarde a disfrutar de olas de un metro. Aunque comparada con la sesión de la mañana las olas parecían poco, hay una frase que se me quedó grabada: "El que es capaz de surfear olas pequeñas, es capaz de surfear todo tipo de olas", así que nos dedicamos a practicar  y practicar, que falta nos hace.