martes, 24 de abril de 2012

Esperando al swell


Lunes, 6:30 de la mañana. Las previsiones no son nada halagüeñas, puesto que hay previsto menos tamaño que el domingo. Tras un desayuno completo nos vamos a comprobar como está el mar en Cantinho y Lagido… En Lagido, en el pico más cercano al castillo la serie más grande llegará al metro y poco, y es lo único que hay surfeable por la zona.
Anthony, Jan, Toby y yo nos decidimos a entrar. Erwan prefiere no gastar su energías y se queda fuera grabando la sesión. Obviamente el frio viento y la lluvia no invitan a entrar al agua, pero para eso hemos venido hasta aquí. Un par de alemanes más nos acompañan en el agua.

Al estar en el agua tan pocos no hay problemas con la serie, ya que hay ola para todos. Al cabo de un rato los alemanes deciden salirse y nos quedamos en el agua solos… hacía mucho que no disfrutaba de un baño únicamente con amigos, ya que la masificación de este deporte hace que cada vez sea más difícil. Alguna que otra buena ola completan la mañana, y poco a poco damos por terminada la sesión al ver cómo la marea va dejando a la vista las rocas que amenazan nuestra integridad y la de nuestras tablas.
Tiempo para ir a reponer fuerzas en Ferrel a base de cafés, tés y pasteles de nata y chocolate. Después un buen rato de relax en el jardín aprovechando que el sol aparece. Risas, música y algo de skate van dando paso al hambre, así que les sugiero hacer una tortilla de patatas para comer y aceptan de buen agrado. Por fin podemos disfrutar de una comida en la terraza con algo de sol, ya que el tiempo no está acompañando mucho estos primeros días. Después de comer, Marcos nos visita en la casa y charlamos durante un buen rato sobre el surf y la continua aparición de escuelas por todos los lados. El verano se ha convertido en un periodo en el que surfear se hace cada vez más difícil.
El tiempo pasa rápido, y decidimos ir de nuevo a la bahía para hacer un último baño. Esta vez Anthony y yo nos quedamos fuera, al calor del wifi de la cafetería. Jan, Erwan y Toby entran al agua aunque las olas no son nada del otro mundo. Anthony y yo chequeamos las previsiones para los próximos días. Un swell potente entra desde el norte, lo que garantiza olas de 3 y 4 metros para los próximos días. El problema puede ser el viento del martes, que también es norte y elevado, y puede desordenar por completo el mar. El miércoles cambia a sur, y las condiciones pueden ser épicas. Veremos.
Por la noche, damos cuenta de unos buenos pescados a la brasa y nos vamos pronto a la cama… nunca se sabe cómo aparecerá el mar al día siguiente, pero hay que estar preparado para todo.

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