lunes, 11 de junio de 2012

Ya está aqui el verano

Viernes, esta vez salimos escalonados hacia Hendaya. Las previsiones son de más de 2 metros y un periodo de 10 segundos, así que no hace falta que subamos hasta Las Landas. Viendo las webcam, es la mejor opción, ya que el mar está demasiado revuelto hacia el norte.
Justo cuando llegaba a Hendaya, recibí un mensaje de Raul, que ya estaba a punto de meterse en el agua. Quedamos en uno de los obeliscos, donde en marea alta se suele formar un pico que generalmente da buenas derechas.
Nada más entrar, y tras estar con Victor 5 minutos en la orilla mientras le daba clases a una amiga, ya me dí cuenta dónde estaba Raul, ya que hay poca gente que surfee con esa fuerza, y más, en días con olas más bien fofas y que no llegan al metro. Si no, hubiera sido más complicado encontrarle. La playa ya está llena de gente, no hay un sitio en el que se esté mejor que en otro. La ocupación es total, y hay que pelear cada ola.

Me costó hacerme al sitio ya que las olas no entraban limpias, y sobre todo, tras comprobar cómo la fuerza del mar es mucho menor aquí, que en las landas.
Al cabo de un rato de estar en el agua, aparecieron Axier y David.
Nos dedicamos a coger unas cuantas derechas, con salida en su mayoría, y a charlar en el agua mientras esperábamos la siguiente serie. Así durante casi 2 horas, con una tiempo agradable y con el agua ya a una temperatura que invita al traje corto.
Cuando la marea ya no nos permitía coger más olas, nos cambiamos hacia el otro lado de la playa, donde pudimos exprimir las olas durante media hora más. Casi 3 horas en el agua para empezar el fin de semana no está nada mal.

El sábado, habíamos quedado Axier, Víctor y yo a las 8 en Bidart. Dependiendo de cómo estuviera la marea íbamos a poder surfear, pero esta vez no hubo suerte del todo. Estaba demasiado alta, y de toda la gente que había en el agua, apenas unos pocos podían coger alguna ola. Así que decidimos ir hacia Hendaya, con la esperanza de que todavía aguantara el mar con tamaño suficiente.
Cual fue nuestra sorpresa, que cuando llegamos nos encontramos olas muy buenas, limpias y de un metro pasado. Eso, y un montón de gente.
Axier y yo no nos lo pensamos, y saltamos al agua, mientras Victor se quedó afuera haciendonos alguna foto y reservándose para un baño posterior en Bidart.
El exceso del día anterior nos pasó factura en forma de cansancio, pero tanto Axier como yo dimos buena cuenta de varias olas, largas y con fuerza.
Yo no aguante más que una hora, y Axier un rato más, pero salimos con la sensación de haber disfrutado mucho y de haber hecho un gran esfuerzo.
Cuando nos estábamos cambiando, me fijé en una Volkswagen antigua que venía por la carretera, cuidada a la perfección y customizada a modo de pick up. Cual fue mi sorpresa cuando me pita y me saludan desde dentro. Eran Raul y un amigo suyo, que iban a lo mismo que nosotros, a disfrutar del mar y de este maravilloso mundo del surf.

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