domingo, 25 de noviembre de 2012

Y el swell se mantiene constante

Estuvimos toda la semana expectantes. Expectantes porque el viento del sur y el swell se mantenían constantes durante toda la semana. El jueves confirmamos que las previsiones aguantarían y decidimos quedar el viernes en Hendaya.
Axier y yo nos juntaríamos allí con David y con Victor. El bueno de Victor llevaba casi un mes sin meterse al agua entre catarros y compromisos, pero al hablar con él y contarle las previsiones decidió que era el momento de volver.


Hizo bien, porque al llegar a Hendaya nos encontramos con un ligero viento offshore, un periodo alto y series que en su máximo esplendor llegaban al metro y medio. Por momentos el mar estaba completamente glassy y la única pega que nos encontramos era que los días cada vez son más cortos y para las 6 ya se ha metido el sol.
Así que un viernes más volvimos a disfrutar juntos, de más á menos, al mismo ritmo que bajaba la marea. El agua todavía está lo suficientemente caliente como para ir sin escarpines, y la amplitud del periodo permitía remontar con mucha facilidad. Todo esto hizo que el baño fuera muy cómodo y pudieramos disfrutar al principio de alguna ola larga y de varias orilleras conforme más baja estaba la marea.
 

El sábado por la mañana volvíamos a Zarautz a las clases. El mar subía un poco más, y el viento era mucho más fuerte. La serie llegaba a los 2 metros con facilidad y el periodo se mantenía entre 12 y 14 segundos. Tras observar cómo estaban todos los picos de concurridos, nos decidimos por uno de ellos. Este era uno de esos días que desde fuera las cosas se ven mucho mejor de lo que en realidad son, ya que, aunque aparentemente las condiciones eran muy buenas, la corriente nos sacaba constantemente del sitio y no paramos de remar en la hora larga que estuvimos en el agua para no perder la situación.

David enlazó un par de buenas derechas, yo insistí hasta coger una de las "bombas" que venían de vez en cuando, Victor siguió con su reencuentro con el surf y sus sensaciones y Axier vio truncado su baño cuando perdió una de las lentillas. Si a todo esto le sumamos que estábamos cerca de 30 personas en el pico, nos fuimos con la sensación de no poder disfrutar todo lo que nos habíamos imaginado. Hay veces que las expectativas superan la realidad y se produce la frustación, y otras en las que parece que no va a haber mucho baño y acaba uno divirtiendose más que nunca. Aún así, siempre que echamos la mirada atrás, recordamos todos los baños con alegría, y es algo que siempre nos empuja a pensar en el siguiente.


La semana que viene pondré rumbo a Fuerteventura, donde me reencontraré con los amigos de la Freesurfers School y disfrutaré del buen tiempo y las olas de las islas afortunadas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Los viernes al sol

Las condiciones para este viernes volvían a ser increiblemente buenas. Periodo de 14 segundos, olas de metro y medio, viento sur y mucho sol. Con semejeantes perspectivas el día anterior decidí que lo mejor era aprovechar uno de mis días de vacaciones pendientes en surfear. Así que quedé el viernes a primera hora con David, que estaba desde el jueves por allá.
Tras analizar las condiciones, decidimos que era un buen día para ir a uno de esos sitios conocidos por unos pocos... un secret spot. Un día laborable con buenas condiciones encajaba en nuestro planes.
Tras un tiempo indeterminado en camino, nos cambiamos y emprendimos la marcha hacia nuestro destino.



Pudimos disfrutar de un bonito paisaje por mitad de la vegetación, hasta llegar al pico. Allí, 5 personas más disfrutaban de la sesion. Parece que no habíamos sido los únicos en pensar lo mismo.
Ya en el agua, las series más grandes pasaban del metro y medio, y las derechas largas y maniobrables hacían las delicias de todos los que estábamos allí. Aunque nos costó un poco hacernos a la manera de romper de la ola, a partir de la media hora fue un recital.
Tanto David como yo le sacamos buen partido a la sesión, si bien, terminamos con la sensación de haber desperdiciado una buena ocasión para poder inflarnos a coger olas. Esta vez primó la calidad sobre la cantidad, pero en mi caso, me fui satisfecho con la sesión.

 
Además, disfrutar de semejante día a mediados de noviembre es un lujo al que tenemos que sacar partido, puesto que en breve llegará el crudo invierno y serán muy pocos los días buenos.
Después, David ejerció de gran anfitrión con una barbacoa en la que repusimos fuerzas, y tras un rato descansando al sol, preparando las tablas y cortando la hierba, fuimos a Hendaia donde habíamos quedado con Axier.
En Hendaia el mar tenía mucha menos fuerza, y la serie más grande no llegaría al metro de altura. Aún así, mucha gente en el agua sin dejar pasar la oportunidad de disfrutar de un día así.
 
Axier, David y yo nos lo tomamos con calma, y poco a poco nos fuimos haciendo hueco, para acabar casi a oscuras cogiendo varias derechas. Aunque la mayoría de ellas no eran lo suficientemente largas y maniobrables, y menos en comparación con las de la mañana, algunas de ellas sí que nos permitieron hacer nuestras pruebas y entrenar, con lo que la sesión acabó siendo muy divertida. Estos son los días que uno nunca quiere que se acaben, que sabes que recordarás conforme el invierno se echa encima y cuyos recuerdos sirven para sobrellevar esas jornadas frías y lluviosas que no queremos que lleguen... pero que están al caer.
 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Disfrutando del viento sur

El viernes nuestro amigo el viento sur seguía soplando por la costa vasco francesa mientras una borrasca regaba el resto de la penísnsula Ibérica. Para ser mitades de noviembre, es un regalo muy apetecible. Esta vez, aunque el swell no era muy potente, seguía manteniendose constante. Probablemente estemos recibiendo los últimos coletazos del Huracán Sandy que ha azotado el otro lado del Atlántico. Aquí, sin embargo, nos ha dejado una sesiones de lo más divertidas.
Así que el viernes a las 3, Axier y yo pusimos rumbo a Francia. Viento, mareas y swell nos hicieron pensar que la mejor opción era La Cote des basques en biarritz, y allá que nos plantamos.
Al llegar, por un lado la sorpresa agradable en forma de líneas perfectamente marcadas en el océano, con un mar completamente glassy. Por otro, una cantidad ingente de surfistas en el agua, varias escuelas incluidas.
 

Tras cambiarnos raudos y veloces con la amenaza de la puesta de sol a poco menos de 2 horas, encontramos nuestro sitio rápidamente. Alejados de los longboarders que predominan en la Cote, disfrutamos de unas derechas larguísimas. No hacía falta ni esperar a la serie grande, que rondába el metro y medio, sino que la consistencia del swell nos dejaba olas igual de maniobrables en sus series medias. Así que tanto Axier como yo aprovechamos la hora y media que teníamos y la rápida puesta de sol para seguir practicando y no dejar de disfrutar. Este año, la cote nos ha dado muy buenos baños en otoño... a ver si los fondos aguantan porque ahora mismo están de lujo.
Sábado por la mañana, Zarautz, 9:30 de la mañana. La marea está subiendo y el viento sur despeja el mar enseñándonos cómo se aproximan las olas. Aunque la marea todavía está baja, en cuanto suba un poco más se va a quedar perfecto... aunque seguro que todo el mundo piensa lo mismo y acabamos un montón de gente en el agua.
 

 
Tras repasar con Ibón los videos de días pasados, Axier, David y yo entramos al agua con muchas ganas. El viento ha subido de intensidad tornando ligeramente a suroeste, pero el mar aguanta perfectamente. Las series en torno al metro y medio con fuerza, ya que el periodo es muy alto. Encima, hace sol y la temperatura es agradable... pocos días así nos quedan...
En el agua, cada uno luchamos por hacernos un hueco, ya que entre toda la gente que hay, y que las rachas de viento nos sacan del pico, uno no para de remar.
 
Aún así, poco a poco nos hacemos con nuestro sitio y vamos dando lo mejor de nosotros durante la sesión. David puso el listón muy alto el día anterior en Zarautz, y hasta el final no se queda satisfecho, mientras que Axier encuentra su sitio más adelantado y ahí es donde le saca más jugo a la sesión.
Por mi parte, tras tener que salirme de varias olas por no llevarme por delante a más de uno, entre ellos David, acabé la sesión con una buena tanda que me dejó un gran sabor de boca. Es la mejor manera de ponerle broche a un fin de semana corto pero intenso en cuanto a surf, ya que desde el sábado a la tarde el viento cambia a Oeste y sube mucho de intensidad junto con un golpe fuerte de mar que va a dejar el mar como si nada hubiara pasado estos días atrás... pero todo está grabado en nuestras mentes...

martes, 6 de noviembre de 2012

Un fin de semana completo

El viernes nos recibió con una temperatura cercana a los 20 grados y sol. El swell seguía muy potente y el viento sur constante. Pocos días al año se juntan todas estas condiciones, por lo que es casi obligatorio aprovechar semejantes circunstancias.
David y Axier ya estaban por la costa, mientras yo esperaba ansioso la hora de salida del trabajo para poder unirme a ellos. La marea a mitad de camino y subiendo, completaba un repoker de condiciones perfectas.
 

A punto de llegar a Hendaya recibí la llamada de David, para asegurarse de que llegaba a tiempo y de que no iba a perderse ni un minuto de un baño que prometía mucho. Como siempre, llegué puntual.
Cuando entramos al agua vimos que el baño se iba a parecer mucho a los del verano. La playa estaba repleta, tanto dentro como fuera. El buen tiempo del puente animó a muchas familias a pasar la tarde en la playa, y dado que las condiciones eran muy potentes, muchos surfistas de la zona de Anglet y Hossegor habían bajado hasta Hendaya para poder surfear. Hechando un vistazo rápido al line-up, más de 200 surfistas esperaban su turno... íbamos a tener que pelear por las olas.
Las series llegaban espaciadas, rozando los 2 metros las mayores. Tanto David, como Axier y yo no tuvimos mucho problema en coger las mejores olas. Una serie tras otra disfrutabamos de las condiciones. El único pero a toda la tarde fue la cantidad de veces que tuvimos que esquivar a la gente que, o bien remontaba en ese momento, o bien se dedicaba a pasar la tarde en el agua con una tabla sin saber surfear. Con semejante día no íbamos a estar solos en el agua...
Tras dos horas de disfrute absoluto, salimos casi sin fuerzas... nuestro pensamiento coincidía: Qué buena sesión... y ya verás mañana en Zarautz...
 
 
En el camino de vuelta a casa, recibí la llamada de Axier. Ibón le había comentado la posibilidad de cambiar la clase a la tarde, para coincidir con la marea alta... y suponemos que para poder surfear en Mundaka o Itziar durante la mañana en marea baja... así todos contentos.
Cuando llegamos a Zarautz, Axier, David y yo lo veiamos muy bonito... y duro a la vez. Cuando entraban las series, la cosa se ponía muy seria, pero dias como esos hay muy pocos, con el mar calmado hasta que asoma un desafío en el horizonte.
 
 
Ya en el agua David fue el primero en dar buena cuenta de la serie, cogiendo varias izquierdas que le dejaron emocionado para el resto del baño. Axier fue poco a poco pillándole el tono, y sobre todo en una derecha larga, que me pilló remontando, ví cómo la exprimía de arriba abajo. A mí me costó un poco más, sobre todo tras estar una eternidad, que en realidad fueron pocos minutos, en mitad de la rompiente tragando series de mala manera. Esto me hizo tardar en recuperarme un rato, pero finalmente acabé la sesión con unas buenas izquierdas.
Al final, caras de satisfacción en las duchas, y ganas de que llegue el fin de semana siguiente para poder seguir disfrutando.
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

De vuelta a las clases

El fin de semana anterior, fui a recuperar mi tabla. La pobre all merrick flyer se había quedado partida en dos tras un mal cerrote, en uno de mis baños con Anthony y Jan en Zarautz.
Así que aunque la escuela estaba cerrada porque las condiciones eran nefastas para surfear, tuve la suerte de encontrarme con el que me arregló la tabla mientras me tomaba un café al lado de la escuela. La cicatriz que le ha quedado a la tabla es facilmente identificable, pero ha quedado perfecta para surfear.
 
 
Tras varios meses de actividad diversa, ya hemos vuelto a la normalidad. Entre ellas, las clases con Ibón Amatriain en la Pukas Surf Eskola de Zarautz.
Axier, David, Iker y yo recuperábamos una de las clases que no dimos a causa de las malas condiciones de la semana anterior. Víctor no podía venir.
Nada más llegar, un fuerte viento del suroeste no daba la bienvenida... offshore potente que se unía a un mar que iba a ir creciendo en tamaño a lo largo de la mañana. Hasta ese punto bien, pero el problema venía con la marea, que estaba bajando y al retirarse hacía que las olas rompieran a bloque sin dar mucha salida.
Tras un rato viendo  las grabaciones de sesiones anteriores en las que Ibón aprovecha para corregirnos los múltiples defectos de posición  y técnica que tenemos, nos decidimos por meternos al agua en la zona del puerto, más protegida del potente swell que estaba llegando y con unos fondos que permitían a las olas romper con más salida.
 
En el pico estábamos más de 10 personas, y había que esperar a la serie grande para poder surfear. Aunque hacia mitad de la playa las series eran enormes, cerca del puerto la serie no llegaba a los 2 metros, y se podía esta con tranquilidad.
Iker ha sido el que más partido le ha sacado a la sesión, con varias buenas olas, mientras que Axier, David y yo nos hemos ido con la sensación de no haber sacado todo el provecho que podíamos. Todos nosotros estamos de acuerdo en que el no venir asiduamente a esta parte de la playa nos hace perder seguridad en el agua, y nos cuesta encontrar el sitio. Supongo que será cuestión de tiempo.
 
 
Desde lo alto del puerto, nuestras fotógrafas Amaia y Alazne, han dejado para la posterioridad detalles de la sesión con sus cámaras, y, a parte de constatar nuestra mejoría surfeando, también dan buena fe de todas las correcciones que nos hace Ibón.
La mejoría es lenta, pero lo importante es que se mejora, y en eso estamos.