sábado, 1 de diciembre de 2012

El viento nos da la bienvenida en Fuerteventura

Conforme nos acercábamos a la isla y descendía la altura del avión, podía observar el mar, y en él, la cantidad de borreguitos que el viento formaba. Esto suele ser una mala señal para las olas si las ves desde la orilla, puesto que significa que el viento está revolviendo el mar. De cualquier forma, es mejor esperar para ver cómo influye en las olas, así que tras un rápido reconocimineto por Corralejo quedamos con Iza para que nos diera las llaves del apartamento, descansar y vernos al día siguiente.
Nada más levantarnos y ver cómo se movían las palmeras comprendí que no iba a ser un día fácil para surfear. Max pasó a buscarnos con el equipo de Freesurfersschool y nos dirigimos a la playa del Moro, donde comprobamos que el viento estaba haciendo de las suyas.
 

 El mar estaba muy picado, y aunque entraban series de más de un metro se hacía muy dificil surfear. Estábamos constantemente remando para no salirnos del sitio, puesto que el viento nos empuja sin descanso y para primer día se hace dificil situarse y encontrar la posición para coger la ola adecuada. Porque llegar, llegaban buenas olas y con salida, pero hay que saber manejarse en este tipo de condiciones y la verdad, a mi el primer día se me ha hecho bastante complicado.
Tras un par de horas, y volver a recordar los existosos métodos de motivación de Iza, lo mejor fue volver a surfear con agua caliente y el reecuentro con estos viejos amigos como Iza, Max y Marc, que se apuntó a ultima hora.
Mientras tanto, Amaia decidió reencontrarse con la tabla de surf y las olas, y aunque las condiciones no eran las mejores para nadie, le ví disfrutar de nuevo y poco a poco irá cogiendo cofianza. Seguro que a final de semana se atreve a llegar hasta el pico y volver a sentir esa sensación que tanto engancha a la gente.
 
 
Hoy por la mañana, las previsiones decían que el viento bajaba de intensidad y el mar subía de tamaño, así que era optimista. Además, como las sensaciones del día anterior no fueron del todo buenas, tenía ganas de resarcisme.
Tras llegar de nuevo a la playa del Moro, comprobamos que el viento no había bajado... es más, era bastante má fuerte que el día anterior y la estancia en la playa se hacía muy incómoda por la cantidad de arena que se levantaba, así que lo mejor era estar en el agua.
En el agua el tamaño de las olas era menor que el día anterior, así que había que esperar a la serie para poder coger alguna ola, y aunque el mar estaba más picado y el viento empujaba más, yo me sentía más cómodo, quizás porque ya sabía lo que me esperaba o quizás porque ya sabía dónde y cómo colocarme.
 
 
Así que durante un par de horas hemos estado Iza, Marc, Ramón (otro chaval que se ha quedado indefinidamente en la isla con la escuela) y yo cogiendo todo lo que pasaba por ahí. Amaia un poco más adelante a lo suyo. Creo que en un par de días habrá recuperado su nivel. Hoy sí que he podido decir que he disfrutado, y aunque no ha sido uno de esos baños para recordar, las sensaciones han sido mucho mejores. Eso sí, durante un rato ha estado soplando un viento infernal, que ha hecho que durante un momento pensara que estabamos rodando "Master & Comander". Las olas venían de cualquier lado y mantenerse sentado en la tabla se hacía difícil. Pero en la playa ha sido mucho peor, puesto que ha dejado todo sepultado por la arena y todo el que pasaba por ahí ha huído.
Y como tras la tormenta siempre llega la calma, a la media hora parecía que era un día distinto. El viento ha dejado de soplar y eso se ha convertido en un remanso de paz durante otra media hora hasta que el viento a vuelto a hacer de las suyas aunque no de manera tan fuerte.
Para los próximos días el viento baja poco a poco, así que mañana será un día parecido al de hoy, y a partir del lunes la cosa pinta bien... veremos si el viento nos deja surfear.

No hay comentarios: