miércoles, 25 de diciembre de 2013

De Mundaka a Belharra

Durante las últimas fechas hemos tenido baños y visitas de todos los colores, agradeciéndole al mes de diciembre el buen swell que nos está dando. Pero antes que nada tengo que darles las gracias a mis compañeros de aventuras. A los surfers de secano que me tenían preparada una sorpresa. Fui a la consulta de Víctor esperando una noticia por su parte, pero cuál fue mi cara de sorpresa cuando vi que era una encerrona... Me habían preparado una portada de la Surfer Rule cuando estaba en el hospital, pero todavía no me la habían podido dar. La verdad que me ha hecho muchísima ilusión. Muchas gracias chavales!!!


El sábado 14 nos plantamos en Hendaya a media mañana. También vinieron Andoni y Eder, con quien llevaba tiempo intentando coincidir en el agua. Era el día en el que el mar crecía considerablemente, pero al llegar estaba todavía muy pequeño. 
Tras dudar si entrábamos en Hendaya o íbamos más hacia el norte, decidimos tomárnoslo con calma y entrar en Hendaya, siguiendo los consejos de Mikel y Jaime. No nos equivocamos, puesto que al cabo de poco rato, las series comenzaron a subir considerablemente de tamaño, y tuvimos un buen baño. Una pena que las olas no tuvieran toda la salida que hubiéramos deseado. 

El domingo fue un día especial. Tras recoger a Amaia en el aeropuerto de Bilbao, nos fuimos a Mundaka, donde había quedado con Ibán y Rebeca. Las previsiones eran perfectas, con más de 3 metros, periodo 16 y viento sur... el espectáculo estaba servido. Aunque nos llevamos las tablas por si no estaba muy grande, al llegar allí nos convencimos de que lo mejor era disfrutar del ambiente, las olas y todos los pros que estaban en el agua, entre ellos, Aritz Aramburu, Ibón Amatriain, Eneko y Kepa Acero, Hodei Collazo, y muchos más. El entorno es espectacular, y es un sitio al que volveremos, pero cuando no esté tan grande.. jejeje...
El viernes siguiente el swell seguía bombeando de lo lindo. Entre semana las condiciones seguían siendo inmejorables, y el fin de semana seguía por el mismo camino. Ibán me comentó la posibilidad de ir a Mutriku y Deba, y como no he surfeado por esos sitios, acepté encantado. 
Al llegar allí, vimos que no estaba limpio del todo, puesto que había estado soplando viento del norte durante la noche anterior y había dejado el mar un poco tocado. Así, que visto el tamaño del mar y la situación, pusimos rumbo a Hendaya. 
Al llegar allá, no había casi gente en el agua, y decidimos que era el mejor momento para bañarse cuando los que estaban al principio comenzaban a salirse. Al fondo, una derecha larga que está haciendo las delicias de todo surfista estos días de tamaño. Así que que cuando llegamos al pico, vimos las olas y que estábamos solos con un stand up paddle, nos dijimos que era el momento de disfrutar. 
Y así fue, porque la serie venía con 2 metros bien cargados de agua y las bajadas eran increíbles. Al principio, debido a la velocidad, no pude aguantar mucho en la ola, pero las siguientes, ya bien flexionado, fueron un disfrute total.
La pena es que la marea estaba subiendo y tras cerca de una hora, la ola desapareció y tuvimos que ir más hacia la orilla, donde la calidad de las olas no es tan buena. Aun así, tras más de 2 horas en el agua, nos volvimos a casa contentos... y pensando en la primera cena de surfers de secano que celebramos ese mismo viernes.

Y allí estuvimos, en la peña San Fermín, con las notables ausencias de Javi y Josu. Una gran noche hablando sin parar de surf, con una sobremesa muy divertida y un gran ambiente, dando cuenta de unas buenas chuletas. Repetiremos seguro. El único inconveniente es que el sábado nos dejó sin surf...
El domingo el mar subía todavía más, y Axier, Víctor, David y yo fuimos con la idea de surfear en Sokoa y ver Belharra. Lo de surfear Sokoa no fue posible porque la dirección del swell no era la adecuada, y llegaba a la bahía sin fuerza. Eso sí, un espectáculo ver cómo las olas saltaban el espigón de San Juan de Luz sin compasión. 
Por el camino paramos en Belharra, donde pudimos ver cómo el hombre desafía a la naturaleza con monstruos de más de 10 metros. El escenario, incomparable, y el paisaje que dejaban los 19 segundos de periodo, el viento sur y el fuerte oleaje, digno de recordar.
Y tras ese buen momento, volvimos a Hendaya con la duda de si podríamos surfear. Al llegar, nos encontramos a Jaime, que se estaba preparando para entrar con un semi-gun. Él nos convenció para entrar.
El mar estaba más grande que el viernes que había ido con Ibán, pero más limpio. Yo le seguí a Jaime y llegamos al pico no sin esfuerzo, pero al llegar allí el espectáculo fue increíble. Ver esas masas de agua tan grandes llegar y romper con esa perfección es algo que hay que ver desde cerca. 
Al poco se nos unieron Víctor, que entró con longboard, David y Axier. 
Al ser las olas tan grandes y con tanta agua, necesitábamos un poco más de tabla, sobre todo Axier y yo, ya que David entró con una 6,6 y pudo aprovechar. 
Al final, entre lo que disfrutamos viendo cómo unos cogían sus olas, y lo que disfrutábamos cogiendo las nuestras, hicimos el baño. Sobre todo Víctor, que se cogió si no una de las derechas de su vida, la mejor del año que nos deja. Yo disfruté como un enano en el agua, y la única que me pude coger, me sirvió para irme a casa feliz de la vida.
Ahora, a disfrutar pensando en esas olas, hasta la siguiente.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Una de puente foral

Jueves, Axier y yo ponemos rumbo a Hendaya donde hemos quedado con Jaime. Por el camino dejamos nieve en lo más alto de Velate, pero el frío nos acompaña hasta la costa. Con Jaime nos dirigimos hacia Seignosse, donde tras comprobar varios spots, nos decantamos por Les Estagnots. 
Allí está pequeño, pero está limpio y ordenado, con series por debajo del metro, así que aprovechando que el sol nos hace compañía, disfrutamos de muchas olas durante una hora larga.


Después, recuperamos fuerzas durante un rato, y vuelta a comprobar condiciones. Tras varios intentos, volvemos a aparecer en el mismo sitio. Esta vez Jaime se viene con nosotros al agua. Más disfrute.
Tras una hora volvemos a casa... el sol ha sido nuestro inseparable amigo, y lo hemos disfrutado.
Viernes, tras pasar el día con Amaia por los alrededores de Hossegor, y comprobar cómo la densa niebla se resistía a abandonar el lugar, decidimos bajar hacia Biarritz para ver si las condiciones mejoraban. 
En la cote Basque había demasiados longs para tan pocas olas, por lo que seguimos hacia Bidart. Allí, había menos gente y varios picos, por lo que viendo que era mi ultima oportunidad, decidí darme el baño. El mar estaba glassy, con las olas muy definidas así que, aunque fue poco rato, el disfrute fue máximo.



Lunes, otra vez Axier y yo... esta vez no hacía falta madrugar. Poco a poco fuimos a Hossegor. Nos dimos una vuelta por Seignosse y Capbreton, pero el punto de marea no era bueno. Quizás lo mejor era esperar. 
Así que nos dimos una vuelta por el centro, un té al calor de la chimenea en los pocos sitios abiertos que quedan en invierno por esa zona, unos buenos bocadillos y vuelta a ver cómo está el mar. Al final, en Casernes levantaba un pico delicioso. Una derecha sola, con fuerza y con sólo dos personas en el agua. Menos de un metro, pero divertido. Una ola tras otra fuimos dando cuenta de todo lo que surgía por ahí. Más de dos horas en el agua, y salimos muy contentos, aunque yo un poco dolorido por un pequeño percance en una ola con una de las quillas, que dejó el 5/3 rajado por completo, y mi muslo a muy poco de tener que recibir puntos... está claro que si me llega a pasar en verano, hubiera pasado por el hospital. Afortunadamente, no fue nada y volvimos a casa con una sonrisa.


Al día siguiente, habíamos quedado Iker, David y yo en Anglet. Tras acercarme por Les cavaliers, sólo ví un par de personas en el agua a la altura de Le Ocean, por lo que tenían que ser ellos. 
La escarcha cubría todo y aunque el sol asomaba ligeramente, creo que a las 8 de la mañana no pasábamos de 0 grados... no es normal que en esta zona haga tanto frío, pero esa bolsa de aire frío que llega desde el continente está haciendo estragos. 

El caso es que el mar estaba precioso, con un ligero viento offshore y olas de un metro limpias y fáciles de coger. Nos situamos en un pico donde salían derechas largas e izquierdas más cortas y enroscadas, de las que Iker disfrutó más que ninguno. David y yo destrozamos la derecha hasta que las fuerzas nos abandonaron, pero fueron 2 horas solos en el agua que merecieron mucho la pena. 



Después, vuelta a Hendaya donde Amaia, Mikel y Leticia me esperaban para pasar el día. Dadas las condiciones, les comenté que no podían desaprovechar la oportunidad de meterse al agua, aprovechando la subida de temperatura y el sol, así que fuimos a la Cote Basque. Allí las olas tardaban en venir, y cuando lo hacían venían de alrededor del metro, limpias y ordenadas. Mikel y Leticia lo intentaron con el long, y al final los esfuerzos dieron sus frutos. Una buena ola y la sensación de haber completado el baño ya estaba hecha. Amaia dió buena cuenta de todo desde fuera, y después, todos juntos a celebrarlo. El puente foral había llegado a su fin.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Un frío sábado

Son las 5 de la mañana. El despertador suena con la misma música que entre semana; a mí me parece diferente. Tostadas, cereales, yogur y plátanos mientras le echo el último vistazo a las previsiones. 1,3 metros y periodo siete. El viento flojo del oeste. 
Salgo de casa. 0 grados. Frío... qué frío... mucho frío!


 Bunbury y su Palosanto me acompañan hasta Capbreton. En el parking de Oceanides, nadie. Ni un alma.
Son las 7:30 y la primera luz del día no ha aparecido todavía. Víctor y David tampoco. Me acerco a ver cómo está el mar. Blanco... mucha espuma. Aunque se ven olas que apuntan maneras. 
Llega Víctor, vemos el mar. Llega David, vemos el mar. Es el momento. Por un instante dudo en entrar. Visualizo un martes martes cualquiera en la oficina... me he convencido. Al agua.
4 grados. Saco el neopreno, saco los escarpines. En un par de semanas he pasado del 2/2 a 4/3 con escarpines. No queda nada...

Estiramos, calentamos, saltamos... al agua. Hay otro valiente como nosotros. Seguro que no habrá muchos más. La entrada es dura. Un pato, otro, otro, corriente, otro pato... no hay manera. Por fin la paz.


Todo se ha quedado en calma. El mar se ha tornado gris, como una balsa. El viento nos hace un favor. Muy ligero, suave, pule y redondea el perfil de las olas. 
Es nuestro momento. Elegir bien la serie, la ola, la más cruzada, la más fácil, la más difícil, la más rápida, la más lenta, la que te de más opciones. 
Predominan las derechas rápidas, bajar, meterse en la cueva y esperar. Bajar, subir y salirse es otra opción. Todas las que incluyan bajar, valen. Alguna izquierda también. De hecho, la mejor de la mañana, de izquierdas.
Ya son 2 horas en el agua. La última ola y para afuera. Derecha, bajar, a la cueva y esperar. Cojo la siguiente espuma para salir. Una vez más ha merecido la pena. 


Pongo los pies en la arena. Frío. Subo la cuesta. Frío. Pongo los pies en el asfalto del parking. Mucho frío. Abro la furgo. Saco la ropa para cambiarme. Frío. Me quito los escarpines. No puedo. Mis manos no responden. Frío. Lo intento. Sigo sin poder. Frío. Me doy calor con una toalla en las manos. Lo vuelvo a intentar. Esta vez salen. Frío. Me quito el traje. Frío. Me cambio. Menos frío. Todo vuelve a la normalidad en 10 minutos. 
Tras una charla, una vuelta por Hossegor y vuelta a casa. El mar sigue ahí, y nosotros también. Volveremos. El frío sigue ahí, pero yo le ignoro. 


miércoles, 20 de noviembre de 2013

El invierno ya está aquí

El invierno ya ha llegado... hemos pasado de surfear con un 2/2 a un 4/3, y no ha sido por la temperatura del agua, que se mantiene por encima de 16 grados... sino porque el pasado domingo estábamos a 5 grados en Las Landas. Pero vayamos al principio.


Jaime nos convocó en Hendaya a las 7:30 del domingo. Los días anteriores había estado muy revuelto, y aunque yo no había ido a surfear, todos los que estuvieron por ahí me comentaron que el mar estaba desordenado, muy desordenado y con un clima muy desagradable. Afortunadamente, para el domingo daban algo de sol, y nada de viento...
Pues bien, del sol nos olvidamos, porque no hizo ni intención de aparecer; se debió quedar con el viento. 
El caso es que estábamos en Hendaya antes de que amaneciera. Allí aparecimos David, Axier, Víctor y yo, junto a Jaime y a Marc Gasso, fotógrafo profesional, que gracias a Jaime se vino a dar buena cuenta de nuestra sesión. El pobre Ibán es baja indefinida hasta que se recupere de la rodilla.


Pusimos rumbo a Casernes, donde llegamos al cabo de una hora aproximadamente. Allí muy poca gente, apenas 2 coches, y sólo 2 personas en el agua. 
Después de ver la situación, nos fuimos todos al mismo sitio, un pico de derechas bastante rápidas, con metro pasado y seco. 


Nada más entrar, pudimos comprobar cómo la corriente era intensa. En cuanto te descuidabas unos segundos, estabas fuera de sitio, y la posibilidad de coger una ola decente se convertía en revolcón seguro. 
Tras un primer rato remando constantemente contra corriente para no perder el sitio, decidí entrar en la dinámica de coger una ola, salirme y entrar 200 metros más arriba para dejarme llevar por la corriente y plantarme en el pico sin mucho esfuerzo. 


David se situó bastante bien y tuvo buenas olas hasta que partió la tabla en una de esas bajadas, Axier y Victor un par de ellas buenas, al igual que yo, pero nos quedamos con la sensación de poder haber disfrutado mucho más si no hubiéramos tenido tanto desgaste remando contra corriente.
Marc reflejó perfectamente las secuencias y las mejores olas, pero nos quedamos con las ganas de unas fotos desde dentro del agua. Con esa corriente y tan poco sol, lo mejor era posponer la sesión para otro día. 
Al cabo de una hora larga, Jaime se unió con nosotros en el agua para darnos indicaciones desde dentro. Un placer aprender de él a la vez que verle surfear.


Después, un buen almuerzo para repostar fuerzas, una hoguera en la playa para calentarnos y una buena charla... todo ello a 5 graditos, que para estar en la costa, es mucho, mucho frío... y esto acaba de empezar.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Swell para todos

Los 2 últimos fines de semana han sido muy interesantes. Swells muy potentes han llegado a las costas del cantábrico y nos han dado multitud de opciones.
El sábado 26 de octubre quedamos Javi, Iban, Víctor, David y yo pronto por la mañana, al amanecer, como siempre. Ibán, Javi y su ya inseparable resaca, y yo desde Pamplona, David y Víctor, desde Francia. Esta vez en Oceanides, con previsiones de poco viento y olas de 1,8 metros. El periodo era de 12 segundos, que es bastante alto para bañarse en las Landas.

Tras comprobar el mar y ver que la cosa estaría difícil, nos decidimos a arriesgarnos. Entrar fue bastante duro, pero una vez en el agua, lo más difícil era seleccionar bien la ola. El periodo alto, en conjunción con la marea y los fondos no nos daban mucha oportunidad de olas que abrieran. Olas por encima de 2 metros en la serie y que cerraban en su mayoría nos dejaban un panorama de lucha constante. Iban sacó una ola larga, y yo otra a mitad de camino, pero tras analizar la situación con un poco de cabeza, decidimos que era mejor movernos y buscar otro sitio.


Así que sin quitarnos los neoprenos, nos fuimos a Bidart. Allí el tamaño no llegaba al metro y medio, pero íbamos a tener muchas más oportunidades de surfear olas, que era a lo que habíamos ido.
Así que allí estuvimos durante más de 2 horas, quitándonos la espinita del baño anterior y disfrutando durante toda la mañana.
El domingo el mar subía, pero dadas las condiciones de marea, dirección de viento, etc, Jaime nos convocó para dar clase en Zarautz a las 8. Se preveía un día con mucha gente, ya que todos los días que estaba habiendo viento sur, Zarautz se ponía impracticable para media mañana, así que había que aprovechar las primeras horas.


Olas de un metro y muchas de ellas con salida, ideal para practicar. Fuimos de más a menos, ya que conforme pasaba el tiempo nos abandonaban las fuerzas y se sumaba más gente al agua. A media mañana, surfear una ola era misión imposible, ya que entre las saltadas y la gente que había que esquivar, todo acaba antes de lo que a uno le gustaría.
Al volver a casa, nos llegaron noticias de que el comando hojarasca había vuelto a hacer de las suyas... hay que tener cuidado y no despistarse mientras uno surfea tranquilamente...

Este fin de semana, incluido el puente de todos los Santos, el Atlántico nos sigue deleitando con olas potentes y un periodo enorme, con el consiguiente disfrute de todos los surfistas, y más aún de los de olas grandes, que han tenido la oportunidad de surfear olas de más de  metros.
Por nuestra parte, el fin de semana comenzó el viernes, cuando nos convocó Mikel para dar clase en Hendaya aprovechando la subida de la marea. La verdad es que el mar estaba precioso, y las series pasaban de 2 metros, muchas de ellas con salida.


En el agua mucha gente, ya que Hendaya era uno de los poquísimos sitios donde se podía surfear, y aun así, el tamaño era exigente.
Buenas olas las que nos cogimos todos, menos Iban, que debido a una lesión de rodilla no ha podido surfear este fin de semana. Esperemos que se recupere pronto y vuelva a deleitarnos. Axier, Victor, David y yo tuvimos nuestra ración de buenas olas, aunque era uno de esos días que te vas con la sensación de poder haber disfrutado más si no hubiera estado tan masificado.
Así que no lo dudamos, y decidimos que lo mejor era repetir al día siguiente, pero al amanecer, con lo que nos asegurábamos tener por lo menos un rato con menos gente.


A las 7 de la mañana estábamos Axier, Victor, David, Iker y yo listos para entrar al agua, y con el primer rayo de luz, entramos Para las 7:30 ya éramos más de 10 en el único pico que había, pero merecía la pena. Una derecha muy larga y potente que nos ponía los dientes largos a todos, entre ellos Mikel, que no pudo surfear el día anterior y quería aprovechar la ocasión. El tiempo se pasaba rápido, bien cogiendo las bombas que venían, bien viendo cómo las disfrutaban los demás. La verdad que no cogí más de 6 olas, pero sólo con una de ellas ya tenía la mañana hecha... supongo que a más de uno la habría pasado lo mismo que a mí.
Poco a poco se fue sumando más gente hasta que llegó un momento en el que entre tanto longboard y Stand up paddle no había mucho que hacer, y las fuerzas ya no acompañaban como para pelear en inferioridad de



miércoles, 23 de octubre de 2013

Doble sesión doble, doble disfrute.

Fin de semana muy completo el que disfruté. El viernes, viendo que las previsiones eran buenas y el sol iba a acompañar durante toda la jornada, quedé con David y Axier desde el amanecer. El viento sureste de primera hora presagiaba muy buenas condiciones por Bidart y Biarritz, pero cuando llegamos, aunque las olas tenían fuerza, la marea no ayudaba para nada. Los fondos no están muy bien para soportar metro y medio con marea baja y casi ninguna de las olas abrían como para poder surfearlas.


Así que David y yo, puesto que Axier no fue puntual esta vez, fuimos por la corniche mirando las opciones que teníamos, y tras un rato nos plantamos en Hendaya donde apenas había olas.
Haciendo uso de la tecnología, comprobamos las webcam de Zarautz, y vimos que el mar estaba con tamaño y ordenado. Aunque era marea baja, sí que hay algunos momentos en los que las olas abren, así que quedé con Axier allí, mientras David negociaba con su sponsor incorporarse un poco más tarde.
Zarautz nos recibió cerca de las 10 de la mañana con sol, un viento sur ligero que ordenaba el mar y series que alcanzaban el metro y medio con facilidad. Tras sondear las mejores opciones y ponderar la calidad de olas y la gente que había en cada sitio, encontramos un lugar en el que poder coger nuestras olas con tranquilidad.


Cerca de las 11 oímos el típico "qué pasa chavales" de David, cuando estábamos en el agua, lo que significaba que tenía baño durante esa mañana y lo iba a alargar todo lo posible. Y ahí estuvimos, con la tranquilidad de saber que a la tarde tendríamos otro baño, seleccionando bien la solas y disfrutando tanto de la compañía como de las condiciones del mar.
Tras un par de horas en el agua, decidimos salir a recuperar fuerzas, con lo que así estaríamos listos a media marea, y nos asegurábamos estar en las mejores horas de olas y evitábamos a la mayoría de la gente.
Para las 3 estábamos otra vez en el agua... esta vez, había un pico muy bueno, y aunque había mucha gente, nos decidimos a probar fortuna. Había mucha gente en el agua, y como la serie se hacía esperar, cada vez que llegaba era para los muchos tabloneros que había, con lo que no teníamos mucho que hacer con nuestras tablas cortas.


Decidimos movernos a otro sitio, donde nuestra único handicap para coger olas era un Stand up paddle. De esa forma, tendríamos posibilidades de coger algo en cada serie... y así fue. Aunque las series se hacían esperar, nos colocamos bien y pudimos disfrutar de buenas olas. Tuvimos un gran rato de disfrute hasta que las fuerzas empezaron a flojear... era normal, ya íbamos por las 4 horas en el día en el agua.
Cuando fuimos a cambiarnos, nos encontramos con la sorpresa de que el "autobús del surf" había llegado desde Pamplona con Iker, Miguel e Ibán a bordo, y habían tenido la suerte de aparcar a un milímetro de mi furgo... lástima que hubo unos desaprensivos que les dejaron el coche lleno de basura... :-)
El domingo teníamos clase doble con nuestros amigos de Surf Teknika. Quedamos a las 7 de la mañana en Hendaya para ir a Lafitania, donde nos encontraríamos con Víctor e Ibán. La pena es que la marea no nos encajó del todo, y le costaba mucho romper, por lo que Jaime decidió que la mejor opción era movernos hacia Biarritz, concretamente a Milady.


Con los primeros rayos de sol estábamos en el agua, y tras unos momentos en los que nos costó encontrar el sitio por la corriente, comenzamos a disfrutar de unas izquierdas largas y potentes. Además, estábamos solos en el agua, con lo que el rato que pasamos fue muy divertido.
Como es época de mareas vivas, nuestro disfrute no llegó a la hora de duración, puesto que la marea bajó tan rápido que las olas cerraron cada vez más e hicieron más difícil el surfing.
No había problema, nos esperaba un buen almuerzo, una buena charla y la video corrección de la clase del último día... como siempre, muchísimo por mejorar.

video

Y así, con los consejos frescos y las fuerzas recién recuperadas, nos fuimos a Anglet, donde el mar estaba precioso. Las series entraban potentes, con metro y medio pasado, y muchas de ellas con buena salida, por lo que era el momento propicio para poner en práctica, o por lo menos intentarlo, todo lo que habíamos oído momentos antes.
En el agua, el disfrute absoluto. Muy buenas izquierdas, aunque de vez en cuando también salía alguna derecha, y no mucha gente en el agua. Durante más de una hora estuvimos dando lo mejor de nosotros, intentando corregir errores antiguos y cometiendolos a partes iguales, pero sin dejar de disfrutar ni un solo momento. y ya estamos esperando la siguiente!




jueves, 3 de octubre de 2013

Un día con los pros en el quiksilver pro France 2013

El martes a la noche puse rumbo a Hossegor. Allí se está celebrando estos días el Quiksilver pro France 2013, como todos los años por estas fechas.

Una temperatura totalmente veraniega me dio la bienvenida, junto con una luz tenue... demasiado tarde para poder surfear. Tras cenar, me dirigía a la playa central cuando me crucé con Ignacio, compañero de escuela, que también se había acercado a ver el campeonato junto con varios de sus amigos desde Zarautz. Compartimos cena y cervezas amigablemente hasta que decidí que era hora de retirarse a la furgo... a la mañana siguiente, entraba un swell potente con periodo alto y la cosa prometía. Ya veríamos si surfeaba a primera hora o me dedicaba a ver el campeonato desde primera hora.














7 y poco de la mañana, mi reloj biológico me despierta como casi todos los días... salgo de la furgo y sigue siendo de noche... desayuno con calma y me acerco a ver el mar... los primeros rayos de sol iluminan un mar con condiciones épicas... totalmente glassy, con series de 2 metrazos y un periodo muy alto... va a haber tema!! A la que me giro veo a un rubio salir de una de las casas que están en primera linea... este me suena... es John John Florence... se va a entrenar un poco.. y cuando voy a cruzar la calle, un coche se para y deja salir a un tal Jordy Smith también listo para darse un baño... mientras decido si surfear o no, veo cómo los que están en el agua se hacen unos tubos y aéreos increíbles...decidido, y me quedo en La Graviere... un montón de gente piensa lo mismo que yo y se agolpa en la orilla.
Al acabar la free sesion, vuelvo a estar con John john quien muy amable acepta hacerse una foto con varios de los que estamos por ahí. Jordy Smith, muy simpático, también accede. Da gusto encontrarse con gente así.


Con el comienzo del campeonato, uno a uno los veo pasar por la zona de dorsales... aprovecho para hacerme fotos con muchos de ellos. Todos ellos muy majos, la verdad. Eso sí, tienes que estar con ellos una vez acabada la manga, de lo contrario, al estar concentrados no quieren que les moleste nadie.
Me llamaron la atención por su especial simpatía Joel Parkinson y Taj Burrow, sobre todo Taj, muy amable con todo el que se acercaba a su alrededor. Parko, justo después de surfear cambió el chip y se bajó a firmar algunos autógrafos y hacerse fotos con la gente... un gran detalle por su parte... creo que Mick fanning debería aprender algo de esto, ya que después de su manga no quiso atender a nadie. 
También estuve con el bueno de Aritz Aramburu, quien fue aún más allá, y ante mi petición, se bajó del stand y vino a hacerse una foto, gran detalle por su parte. 

El que merece un comentario aparte es Kelly Slater... se puede decir que toda la seguridad está pendiente de él, ya que desde que aparece hay una expectación continua... todo el mundo quiere ver, hacerse una foto y tocar a esta leyenda del deporte. No sé si habrá una estrella del deporte o la música que desprenda tanta admiración como él. Así que lo de hacerse una foto con él, como que muy complicado... 
Y ya centrados en el campeonato, ver surfear a estos fenómenos es una gozada, la facilidad con la que aparentemente hacen las cosas, y sobre todo la velocidad a la que las hacen es increíble. 
La última eliminatoria que ví fue la de Kelly contra Aritz... mucha diferencia, la verdad. En un día complicado, se nota la experiencia a la hora de elegir bien las olas, pero aun así Aritz dio la cara. 
Después del campeonato, me acerqué a ver como estaba Oceanides... los 2 metros pasados de La Graviere se mantenían y las 5 personas que vi en el agua, estaban más pendientes de que no les cazara la serie que de coger olas... así que hablé con Victor y quedamos en Bidart.


En Bidart las condiciones de periodo y viento eran las mismas, pero el tamaño era de metro y medio, así que perfecto. La marea estaba alta, pero al venir las olas con fuerza, rompían con suficiente antelación. La verdad que fue un buen baño, ya que estábamos solos en el pico que más nos gusta, y pudimos disfrutar de muchas olas, aunque con menos recorrido del que nos gustaría... nunca llueve a gusto de todos.
Y así, tras una hora y media de baño, puse rumbo de vuelta a casa a ver a mi recién nacida sobrina, que la ocasión lo merecía.