lunes, 18 de marzo de 2013

¡De vuelta al agua!

Y al final fueron 75 días... hasta que por fin me pude dar un baño corto.
Fue el sábado, después de pasar el día en Hossegor y alrededores. Amaia y yo llevábámos más de 2 meses y medio sin aparecer por ahí y nos parecía una eternidad, así que aprovechamos para disfrutar de un día nuboso que nos supo a gloria. Volver a comer pescadito fresco y disfrutar de la buena compañía junto al mar se echa mucho de menos.


El caso es que a eso de las 11 de la mañana estábamos por Capbreton, y me acerqué a ver cómo estaban las condiciones, ya que anunciaban viento sur potente. Las fuertes rachas de viento estaban dejando el mar muy picado, ya que el viento venía completamente de costado y las olas no llegaban limpias. Conforme avanzara el día, las previsones anunciaban que crecía la fueza del mar, así nos lo tomamos con calma, esperando a que David nos informara cómo estaba el mar por Hendaia y alrededores.




A eso de las 4 de la tarde, recibí la llamada de David diciendome que en Hendaia no había mucho tamaño, y que iba a echar un vistazo por Bidart para ver que tal estaba por allá el tema. Pusimos rumbo al sur sin prisa, a sabiendas de que pararíamos en Bidart o Hendaia, y cualquiera de los 2 sitios nos pillaba de vuelta a casa. Finalmente, David nos confirmó que el viento estaba dejando muy tocado el mar también en Bidart, por lo que quedamos en Hendaia.
Al llegar, el mar estaba muy ordenado, con un ligero viento offshore y el tamaño creciendo poco a poco. Extrañaba ver tan poca gente en el agua con las condiciones que había... probablemente, mucho mejores de las que anunciaban las previsiones.


Así que después de 2 meses y medio sin entrar al agua, no tenía excusa... un metro de ola y creciendo, buenas condiciones y poca gente en el agua... y esta vez no iba a ser por falta de ganas!
David y yo nos cambiamos rápidamente, mientras Amaia se quedó fuera para dar buena cuenta de la sesión fotográfica.


La verdad es que noté mucho la falta de actividad, puesto que mi la remada no tenía ni la mitad de potencia que otras veces, a la vez que falta de fondo, pero tras las últimas semanas, era lo menos que se podía esperar... aún así disfruté enormemente las pocas olas que cogí en poco menos de una hora, mientras David cogió unas cuantas más, algunas de ellas bastante buenas.
Tras un comienzo de año muy difícil, por fin he vuelto a vivir esas sensaciones, ese olor a salitre, ese frío, esa adrenalina, ese cansancio... por fin he vuelto a sentirme más vivo que nunca.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Primo, me alegro de que hayas podido volver al agua. Espero que no duren más los días de secano por cuestiones de salud. Un abrazo enorme. Marta QM