domingo, 24 de marzo de 2013

Los melenudos con SurfTeknika


 El sábado por la mañana temprano habíamos quedado Josu, Axier y yo para ir a Hendaia. Allí nos veríamos con David y Victor y con Mikel y Jaime de SurfTeknika, quienes, para promocionarse, habían organizado unas clases gratuitas para explicar cómo funcionaban.
Así que a las 9 de la mañana ya estábamos en Hendaia todos... menos Victor, que se había quedado dormido y al final no apareció. Y nosotros, los melenudos, esperándole... :-)
 
 
Allí estaban Mikel y Jaime, quienes nos explicaron cómo tenían montada su escuela de perfeccionamiento y su manera de funcionar. La verdad que su forma de enfocar las clases es muy atractiva, acomodando las clases a los diferentes spots y condiciones, y con la posibilidad de tener un monitor dentro del agua y otro fuera realizando videograbaciones para luego corregir los errores.
Seguro que algún mes nos apuntamos para mejorar la técnica y explotar sus conocimientos en diferentes condiciones. Obviamente, el handicap de vivir alejado del mar y reducir los baños a los fines de semana, siempre va a limitar el tiempo que dediquemos al surf, pero no por ello disfrutaremos menos.
 
Axier, David y Josu se metieron al agua junto con Mikel y un par de chavales más que se habían apuntado a las jornadas de surf teknika, y allí estuvieron durante una hora cogiendo las pocas olas que había, ya que la marea estaba bastante baja y no entraban con mucha fuerza. Mientras tanto, yo me quedé fuera haciendo alguna foto, reservándome para un poco más tarde dada mi limitación a hacer grandes esfuerzos. Pude charlar un rato con Jaime de sus viajes por Maldivas, Bali y Asia en general, a la vez de sus experiencias con el surfing, lo que hizo que el tiempo pasara muy deprisa.
Una vez finalizaron la clase, me cambié y me metí al agua con el longboard... dado el tamaño de las olas, era la mejor opción, y además ayudaría a mejorar mi forma física y a divertirme.
 
 
Conforme pasaba el tiempo, las olas mejoraban sin llegar a alcanzar el metro en ningún momento, el sol brillaba en el cielo y yo disfrutaba con el long volviendo a compartir olas y tiempo con los amigos. La verdad que elegir el long fue muy buena idea, ya que disfruté muchas olas. Cómo se echan de menos esos momentos cuando uno no los puede disfrutar.
Después de una hora y media larga en el agua, dos y media para los demás, salimos del agua cansados pero contentos (sobre todo yo) y finalizamos el día haciéndonos una foto para recordarle a Víctor que los melenudos le echamos de menos.

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