martes, 23 de abril de 2013

De visita por Ericeira

Son las 7 de la mañana... la gripe no me ha dejado dormir como me gustaría, así que no tengo otra cosa que hacer que comprobar si el viento es tan fuerte como indicaban las previsiones. Nada más asomar la cabeza por la ventana, veo las copas de los arboles agitarse con fuerza... hoy va a ser dificil surfear...
Tras un buen rato de desayuno tranquilos, vemos qué opciones nos quedan... sale sobre la mesa la visita a Lisboa... 4 años viniendo aquí, y sólo hemos pisado el aeropuerto de Lisboa... una pena. Tras echarle un vistazo al mapa de Portugal, acabamos por seleccionar 2 opciones más, Ericeira y Nazaret. Una al sur y la otra al norte de Peniche. Finalmente, y dado que Toby tiene que comprar una funda doble para sus tablas, nos decantamos por Ericeira... nos llama más la atención recorrer la carretera de la costa sin prisa que meternos en una urbe como Lisboa. Nazaret, a parte de su ola gigante, no sabemos qué mas puede tener.
Así que poco a poco vamos por la carretera rumbo al sur, pueblo a pueblo, y tras pasar un tramo de autopista, llegamos a Ericeira.

El pueblo nos ha sorprendido agradablemente. Un pueblecito pesquero con muchas calles peatonales, edificios blancos con balcones azules y muchas terrazas entre sus estrechas calles.
Tras visitar varias de sus tiendas de surf y encontrar la funda para Toby, paramos a comer en una terraza. Buena comida abrigados del fuerte viento y al sol, poco más se puede pedir.
Damos una vuelta por los diferentes acantilados alrededor de Ericeira... el viento está desfasado, pero toda la zona parece un gran sitio para el surf. Tras varias paradas turísticas, ponemos rumbo de vuelta a Baleal. Puede que a la tarde, con la marea baja, Supertubos o Molhe del Este funcionen bien, pese al viento.
Así que antes de pasar por casa, paramos en supertubos a ver cómo estaba el panorama. Las olas habían subido de tamaño, y el viento era muy fuerte y completamente offshore. 
Toby tenía una sonrisa de oreja a oreja... estaba ansioso por probar sus tablas en esas condiciones.
Así que con una parada técnica para echar las tablas a la furgo y comer algo, nos plantamos en Banana Beach. Yo no lo veía claro, ya que el viento era muy fuerte y te sacaba enseguida de la ola. Erwan, Toby y Anthony no se lo pensaron.

A los 10 minutos de entrar en el agua, Anthony estaba fuera junto a mí. Con series demasiado grandes, mucho viento y tablas descontroladas no estaba a gusto dentro del agua. Yo, dadas mis escasas fuerzas, estaría parecido... mejor esperamos a mañana. 
Erwan y Toby están más rato en el agua, y sobre todo Erwan disfruta de unas cuantas buenas olas. Toby va cogiendole el tono a su tabla, pero todavía es pronto. 
Una vez todos estamos fuera, es el momento de organizar una buena cena. Esta vez un pollo marinado, con el que el Chief Anthony nos deleita... buena cena en buena compañía... esperemos que mañana tanto el mar, como el viento y yo, estemos mejor. 

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