lunes, 12 de agosto de 2013

Un baño perfecto


Este ha sido un fin de semana de los que nos ha deparado un baño para enmarcar, pero primero, empecemos por el principio.
El miércoles, Plas, Iker y yo nos decidimos a poner un poco de salitre en la aburrida semana. Después de comprobar las previsiones, y ver cómo el viento bajaba por la tarde y el periodo subía, nos decantamos por Zarautz. El tamaño no llegaba al metro en previsiones, por lo que tampoco nos esperábamos el baño del siglo. Ni las previsiones ni nosotros nos equivocamos, pero por lo menos había una ola juguetona, y lo que era mejor, no había gente en el agua.
Así que con la buddy bajo mis pies, y unas olas que se hacían de rogar, pasamos la tarde, eso sí, mucho más divertida de lo que pensaba en un principio. Fue un buen día para practicar movimientos y reacciones de la tabla, intentar darle velocidad en la ola y para disfrutar de buenas charlas y risas dentro del agua. Buena manera de hacer más llevadera la semana. El domingo las previsiones mejoraban ostensiblemente. Viento off shore o ausencia del mismo, olas de metro y medio y periodo alto… así que el sábado equipé la furgo y puse rumbo a las Landas con Amaia.
Allí había quedado con Víctor para un baño el sábado a la tarde, con la esperanza de que las condiciones se adelantaran un poco, pero el viento no nos dio tregua y mantenía el mar bastante desordenado. Aun así, estuvimos un rato en el agua, cogimos unas cuantas olas, y engrasamos “las máquinas” para el domingo a la mañana. Iker también se dio un baño a última hora, y quedamos en vernos a la mañana siguiente.
Ya por la noche, me sorprendió el ambiente en el parking de Oceanides. No cabía una furgoneta, todas con sus tablas y equipadas hasta arriba. Estaba claro que las condiciones eran “vox populi” y todo el mundo había ido a lo mismo. Por allá estaban Jaime y Mikel, de Surf Teknika, que también eran conscientes de que las condiciones iban a ser muy buenas, y por qué no decirlo, si estaban ellos allí, era una buena señal. Así que pronto a dormir, que habíamos quedado a las 6:30 para entrar al agua.
6 de la mañana, suena el despertador… estoy impaciente por ver cómo está el mar… salgo de la furgoneta, y es de noche… nadie se mueve. Me acerco a ver el mar y bingo! Completamente glassy, con las barras entrando perfectas y multitud de picos. A desayunar rápido y a surfear. Visto como está el parking, en breve estaremos todos en el agua. Victor aparece puntual mientras me estoy cambiando, preparamos las cámaras, un pequeño calentamiento y a disfrutar! Son las 6:45 cuando estamos en el agua.
Los primeros rayos de sol aparecen por el horizonte, mientras Victor y yo disfrutamos de olas preciosas, con salida y potentes. Va a ser un gran día. Poco a poco va llegando gente y se van llenando los picos, aunque gozamos de nuestro espacio y hay olas para todos. Entre ola y ola contemplamos el amanecer y comentamos cómo nos va la sesión. De lujo.
Serían las 8 y algo de la mañana cuando Amaia se asomó a intentar hacernos alguna foto desde arriba… había más de 100 personas en el agua. Imposible localizarnos desde tan lejos. Yo miraba a mi alrededor y no había hueco. Estaba abarrotado. Qué bien habíamos hecho en madrugar. Eran casi las 9 cuando decidimos poner fin al baño. Las 2 últimas olas esquivando gente, pidiendo preferencia y demás, no pronosticaban un baño cómodo a partir de entonces.
El baño estaba hecho, ahora sólo quedaba pasar el día con una sonrisa en la cara recordando lo bien que lo habíamos pasado, disfrutar de la playa y la buena compañía.

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