domingo, 23 de marzo de 2014

El dia del padre en culs nuls

Es miércoles, 19 de marzo, día de padre y fiesta sólo en Navarra... eso significa que a priori no debe de haber mucha gente en el agua. Las previsiones son muy buenas, con un metro de ola, periodo alto, sin viento y sol... decidimos que es un buen día para ir con las sponsors, y dado que tanto a Amaia como a Rebeca les encanta pasear por Hossegor, Ibán y yo les dejamos en el pueblo antes de aparecer en el punto de encuentro.


 Allí nos esperan Carlos, Axier y Josu. Han estado viendo el mar y todos coinciden. Hay unos picos con muy buena pinta, pero están repletos de gente. Nos acercamos a ver estagnots y el parking está casi lleno... parece mentira que sea marzo y entre semana. Está claro que cuando hay buenas condiciones, en esta zona lo primero es el surf.
Esperamos a que aparezcan Mikel y Jaime, grandes conocedores de la zona, ya que decidimos aprovechar el día para dar clase. Echaron un vistazo a los alrededores, y decidimos esperar a que la marea tuviera su punto. Mientras tanto, era un buen momento para realizar las video correcciones que teníamos atrasadas, y en las que se ven todos esos fallos que tenemos que pulir.
Poco a poco fuimos pasando todos por la improvisada oficina montada en la furgoneta, mientras el resto esperábamos nuestro turno con el skate.

Tras las correcciones y las últimas instrucciones fuimos al agua. Unos se decidieron por el volumen en la tabla, y otros por los cantos finos. Al final, los últimos disfrutaron más de la sesión.
En el agua decidimos alejarnos un poco de los picos principales, dado que el nivel en estos picos era demasiado alto para nosotros, al estar los pros franceses entrenando para la nueva temporada. Siempre es bueno ser conscientes de las limitaciones de cada uno para no meterse en problemas.
El caso es que donde estábamos, estábamos solos, y nos repartíamos las olas conforme llegaban sin problemas. Carlos y Josu tuvieron más problemas al haberse decidido por tablas con más volumen, mientras Axier e Ibán disfrutaron bastante de la sesión. Yo iba con volumen intermedio, y aunque cogí buenas olas, no estuve tan cómodo como días atrás.

Poco a poco nos fuimos saliendo del agua, mientras Axier e Ibán, apuraban la sesión. Ibán la apuró más que nadie como suele ser habitual, pero esta vez, al volver a la furgoneta, se acordó de que no había cogido una de las dos tablas con las que fue a la playa, por lo que empleó otro rato en ir y volver, mientras las sponsors y yo mismo deseábamos que apareciera para comer.
Al final, apareció y fue el momento de celebrar la jornada con una agradable comida al sol con su correspondiente sobremesa. Un placer.


El viernes, dado que los compromisos y las previsiones durante el fin de semana no me iban a dejar tiempo para surfear, decidí coger fiesta y aprovechar las buenas condiciones previstas para la mañana.
Así que a las 8 de la mañana estaba en Zarautz, metiéndome al agua. Allí estaban Víctor y 4 más, de los que al cabo de un rato desaparecieron dos, quedándonos 4 en el agua. Metro y medio en frente del Arguiñano, potente y con derechas largas y maniobrables. Con series que tardaban bastante en llegar, nos dedicábamos a esperar hablando entre los 4, pasando una gran mañana. Había olas para todos, y la verdad es que mereció mucho la pena el baño, con unas cuantas olas que me hacían volver al pico con gran satisfacción... bueno, a mí, y todos los que estábamos ahí.
Conforme avanzaba la mañana, salía el sol, la marea bajaba y las olas eran peores, por lo que lo mejor era salir del agua y disfrutar de un buen desayuno al sol y de la paz y tranquilidad que aporta el mar.
Os dejo un link a un pequeño trailer que he montado, en el que aparecen unas cuantas olas de esa mañana en Zarautz con la go pro.  https://vimeo.com/89799139


lunes, 17 de marzo de 2014

Nuevos spots cargados de iones

Es viernes y las previsiones no llegan al metro de altura por primera vez en mucho tiempo. Ha llegado el momento de volver a las Landas después de un invierno entre Hendaya y Zarautz.
Durante los últimos días han sido muchos, muchísimos, demasiados los mensajes que nos hemos intercambiado decidiendo dónde estaba la mejor opción para surfear el viernes, ya que el sábado la cosa no pintaba bien, y probablemente sería el único baño del fin de semana.
Así que a las 3 de la tarde, nos juntábamos en furgokaravaning Ibán, Miguel, Axier y yo dispuestos a darlo todo. Víctor se uniría desde Francia más tarde.


 Por el camino, seguimos mirando las webcam, las previsiones y hablando con quien estuviera esa mañana surfeando para decidirnos sobre la mejor opción. Al final nos decidimos por Oceanides.
Justo al llegar a la frontera, nos adelantó Raul con el coche y quedamos con el allí, pero al llegar y ver las condiciones, vimos que no era una buena opción. Los fondos se habían movido mucho tras los últimos temporales y en marea alta no había nada decente. Había que buscar otra opción.
Avisamos a Raúl y a Victor, y decidimos ir más al sur, ya que Axier le habían comentado que a la mañana había habido un buen baño allí. No nos lo pensamos, y aparecimos en Ondres tras un rato por carreteras desconocidas.


Al llegar a la playa, vimos como los últimos temporales habían dejado huella también por allí, con restaurantes con media terraza sobre el acantilado y vallas por todos los lados para evitar males mayores. Pero el mar... el mar estaba igual de Mal que en Capbreton... salvo un pico. Había un único sitio donde salían unas derechas preciosas, con muy buena pinta y que en el momento que empezamos a observarlas tenía a 4 personas surfeando, pero que diez minutos después Ya no tenía a nadie... era nuestro momento.


Nos fuimos al agua ansiosos, en busca de nuestra dosis de iones, de adrenalina, de salitre.  Y no tardamos en conseguirla. Las series tardaban en llegar, pero cuando llegaban, nos dejaban olas de metro pasado que levantaban rápidamente y que nos proporcionaron unas bajadas realmente buenas y siempre con salida. Estábamos solos en el agua, y esa tranquilidad nos proporcionó mucha confianza a la hora de lanzarnos a por todas. Una tras otra, cada serie nos proporcionaba mayor carga de iones, mayor dependencia de esta droga que nos atrapa todos los fines de semana. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto en un baño, tanto por las olas como por el ambiente que teníamos en el pico, ya que a ultima hora aparecieron Felces y Preciero para hacernos disfrutar de la bonita puesta de sol.
En la última ola, mi gemelo dijo que ya era hora de acabar el baño, y se me contracturó haciéndome pasar un momento complicado en el agua, hasta que Ibán vino donde me encontraba y me consiguió estirar lo suficiente para salir del agua sin problemas.

Después, más risas mientras nos cambiábamos y vuelta a casa con los iones cargados hasta la próxima semana. Larga vida al surfing.

miércoles, 12 de marzo de 2014

En la derecha del Arguiñano

Es viernes, y por primera vez en mucho tiempo hace calor. Estos días se hacen eternos esperando a que llegue la hora de salir del trabajo. Al final todo llega.
Axier y Víctor han pasado la mañana por Francia, y nos encontraremos en Zarautz.


Tras aparcar, le llamo a Axier y quedamos para ver cómo está el mar. Hay un pico que tiene unas derechas de lo más interesantes. Olas que no llegan al metro, pero con mucha salida y maniobrables, nos dicen que la mejor manera de empezar el fin de semana es esa.


En el agua sólo es cuestión de esperar la ola buena, y una tras otra Axier y yo gozamos. Días como estos fáciles son los mejores para practicar cosas nuevas y corregir lo mucho que tenemos por delante.


Al cabo de un rato aparecieron Javi y Patricia, que por fin se han decidido a volver al agua tras su retiro espiritual del invierno. La verdad que no han podido elegir mejor fin de semana para volver, aunque la inactividad les ha pasado factura. Eso sí, siempre es muy motivador ver esas caras de felicidad cuando la gente recupera las sensaciones del surfing.
2 horas y media después, Axier y yo decidimos que es el momento de salirnos del agua. Axier por el cansancio acumulado de la mañana y yo porque al día siguiente al amanecer volvía al agua... a ver si me daba tiempo a recuperar bien.


Son las 7 y media de la mañana y ya ha amanecido completamente. Ibán sale de su autocaravana y observamos el mar. La misma derecha de ayer pero más potente, más larga... perfecto.
Mikel y jaime acuden puntuales a la cita. Aprovechamos para comentar las últimas fotos y videos que ha publicado Magicseaweed, en las que salen ellos compartiendo tubazos con Hodei Collazo, John Duru, Imanol Yeregi y algún que otro pro más...otro nivel!
Aunque no fuimos los primeros en entrar al agua, en el pico se respiraba muy buen ambiente durante la primera hora, al conocernos todos. A todos les llegaba su oportunidad y no la desaprovechaban.
Al cabo de un rato se unió a nosotros Victor con su long, que últimamente ha perdido la buena costumbre de madrugar.


Poco a poco fuimos cogiendo buenas derechas, largas y maniobrables, especialmente Ibán, que después de casi 2 semanas sin surfear tenía muchas ganas de volver al agua. Victor se lo tomó con tranquilidad, esperando con calma su ola adecuada, y no se equivocó, ya que cogió unas cuantas largas y de buen tamaño. 
Conforme avanzaba la mañana, aparecía más gente en el pico, entre ellos Miguel, con el que llevábamos días sin coincidir, pero al que siempre es bueno encontrarse. Así uno se siente como en casa.


Y tras casi dos horas de baño, me salí del agua acusando el esfuerzo del día anterior. No disfruté todo lo que quería, sobre todo el último rato, pero en el cómputo global del fin de semana, todo era positivo. Había vuelto el buen tiempo, las olas eran buenas, los fondos se han quedado perfectos tras el temporal y una vez más, habíamos vuelto a disfrutar del surfing. Todo bueno.


lunes, 3 de marzo de 2014

Esa derechita que me alegra el invierno

Falta un rato para las 8. La luz aparece tímidamente en el horizonte iluminando las gemelas, impasibles ante el frío y el oleaje del invierno. Son muchos los años que llevan viendo el azote del tiempo sobre la costa.


La calle está vacía, extrañamente vacía, sin coches, sin gente. Solo un par de vehículos de limpieza alteran la tranquilidad del momento. Tras los últimos temporales, aparcar durante la noche en primera línea de playa se ha comprobado que no es una buena opción.
Todavía se pueden ver los efectos del anterior temporal en elementos del mobiliario urbano y algún muro de contención. Esto no se ha acabado... tras el fin de semana viene otro, más grande, más fuerte, con mareas más vivas...


Segundos antes de las 8 aparece Jaime, y poco después Mikel y los demás. Tras observar unos minutos el mar, vimos que las series iban a dar juego. El viento, o mejor dicho, la ausencia de viento nos dejaban unas condiciones muy agradables para surfear.
Primero aprovechando unas izquierdas mientras bajaba la marea, que rara vez llegaban al metro, y posteriormente en la derecha que tantas alegrías nos está dando durante este invierno, donde la serie pasaba del metro. En mitad del cambio de marea hubo un momento en el que no había ningún pico definido, y Jaime lo vio claro. Remó hacia atrás y me dijo que iba a salir la derecha, así que no me lo pensé dos veces y fui con el. Tardó menos de 1 minuto en llegar la primera serie, y todo fue como esperábamos. Primero él, y después yo. La verdad que disfrutar de ese pico en la soledad es un lujo, y aunque desaproveché alguna buena ola, la satisfacción de las que cogí, lo compensa todo.
Poco más tarde llegó Ibón, y entre los 3 nos repartimos las olas un buen rato hasta que las fuerzas nos abandonaron.


Después, un rato comentando todo lo que tenemos que mejorar, lo bien que nos lo pasamos cuando estamos en el agua y fuera, y vuelta a casa... el domingo ya había merecido la pena.