jueves, 28 de agosto de 2014

El día del candado

Es martes, las previsiones por fin dan un parte bueno de olas después de varios días sin nada reseñable. Conforme se acerca septiembre, los partes deberían de ser mejores, así que a partir de ahora todo lo que venga, tiene que ser bueno…
El mar se supone que va aumentando a lo largo del día, llegando a 1,8 y periodo 10 a última hora de la tarde. Como muchos de nosotros trabajamos a la mañana, el plan parece perfecto.
Así que a las 15:45 estamos en Decathlon bajo un calor tremendo, Axier, Plas, David, Josu y yo dispuesto a darnos un buen baño. Javi  y Patricia también se animan, pero saldrán un poco más tarde.
El camino se hace muy ameno hablando del Billabong Pro Tahití, que se ha celebrado esta semana bajo unas condiciones épicas, y nos ha hecho disfrutar de lo lindo… también hubo tiempo para la polémica, analizando si Medina estaba siendo sobre puntuado este año o no, ya que ya van varias mangas en las que mucha gente no está de acuerdo con las puntuaciones…
El caso es que llegamos a Zarautz con 10 grados menos de los que había en Pamplona, y una ligera lluvia, lo que nos facilitó mucho encontrar sitio para aparcar. Aun así, muchos como nosotros se habían animado a disfrutar de las olas durante la tarde.
El Plas y David aparcaron en la otra punta de Zarautz, y quedamos directos para entrar al agua. Las condiciones eran muy buenas. No había viento, la serie tardaba en llegar, y cuando lo hacía podría llegar a rondar el metro y medio. Hoy tocaba disfrutar.
Al poco de entrar al agua ya estaban Javi y Patri con nosotros. Dá gusto estar en el agua rodeado de tantos amigos en un día con tan buenas condiciones.


Todos nosotros disfrutamos durante las más de 2 horas que estuvimos en el agua, aprovechando la cantidad de picos que se formaban con olas fáciles y divertidas. El cansancio poco a poco fue haciendo mella, sobre todo después de ser un verano en el que no hemos entrado mucho al agua. Ya en la última ola, noté cómo se me subían los dos gemelos a la vez, y me quedé sin movimiento y sin poder estirar en el agua. El bueno de Miguel, que pasaba por ahí remontando, me hizo el favor de estirar, con tan mala suerte que llegó una serie en ese momento y nos arrastró a los dos, golpeándose las tablas entre ellas, la suya se llevó la peor parte, y dándose otro golpe en el labio que le hizo una pequeña herida… la verdad, no era la mejor manera de acabar el día. Sirvan estas líneas para agradecer a Miguel su buena voluntad y lamentar la mala suerte que tuvimos.
Pero el día nos deparaba una nueva sorpresa… cuando llegamos a la furgo Josu y yo, no pudimos abrir el surf lock que contenía la llave. Con lo cual no podíamos ni cambiarnos ni volver a casa. Axier se había salido antes del agua, pero no sabíamos si había podido cambiarse o no… Josu se fue a buscar a David y Miguel para no quedarnos tirados, mientras yo intentaba abrir el candado. Al poco llegó Axier, que ya se había cambiado, y no tuvo ningún problema en abrir la furgo y cambiarse. Misterios de la ciencia… o del óxido que tenía el candado…
Miguel y David llegaron para echarnos una mano, pero ni con 3 en 1, ni con Coca cola, ni a la fuerza… mención especial para un policía municipal de Zarautz, que tras pasar 3 veces por nuestro sitio, se aseguró de que no estábamos intentando robar, y cuando le contamos el problema, desapareció encogiéndose de hombros… al final, tras analizar las posibilidades con el seguro, David se acercó al cuartel de la Ertzaintza, y finalmente apareció una patrulla con unas tenazas gigantes. En cuestión de 5 minutos habíamos reventado el candado y ya pudimos entrar, cambiarnos y volver a casa, casi 2 horas más tarde de lo previsto, pero con una sonrisa en la boca, que es lo importante. A ver si a la siguiente, no tenemos un final tan accidentado.

Por cierto, ya van más de 30.000 visitas al blog… gracias por seguir!!

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