viernes, 30 de enero de 2015

Descubriendo nuevos spots. Maitencillo

Durante las primeras semanas en Chile, hemos tenido la oportunidad de visitar un par de sitios.

La primera salida la realizamos a Maitencillo a comienzos de enero, por proximidad a Santiago y por facilidad de acceso, ya que es casi todo autopista. Maitencillo está a unos 160 km de Santiago, un poco más al norte de Viña del mar. 


Cuando llegamos, eran aproximadamente las 10 de la mañana y había una persona en el agua... muy raro siendo verano. También hay que decir que las olas no llegaban al metro, y era un beach break parecido a Hendaya, sin mucha fuerza. A todo esto hay que añadirle que la temperatura en el exterior era de unos 18 grados y nublado... cuando habíamos dejado Santiago a más de 25 grados y con sol.
Poco a poco, nos iremos dando cuenta de que todo esto no es tan raro...



El caso es que como no había mucha ola, decidimos darnos Amaia y yo un paseo con Daniela y ver los alrededores. Aparentemente buenos restaurantes, puestos ambulantes, un buen sitio para relajarse fuera del agua. Eso sí, todo cerrado. Tras un largo paseo, y a eso de las 12 del mediodía, la situación seguía igual, con algo de fresco en el cuerpo, y sin sol. Afortunadamente los bares empezaban a abrir, y nos pudimos tomar un tentempié. 

Una de las cosas que más nos llamó la atención eran las señales de amenaza de Tsunami y la señalización de las vias de evacuación de Tsunami, Esperemos no tenerlas que usar nunca...


Por fin, a eso de la 1 comenzó a despejar, y pudimos acercarnos a la playa. Empezaba a haber más gente en el agua, y el punto de marea era algo mejor, aunque las olas seguían siendo de mala calidad. No me lo pensé mucho, y alquilé una tabla, ya que las mías todavía están en un barco en algún lugar del Atlántico. 


Eso de que el agua está fría está un poco exagerado... bien que entré con un 4/3, pero con el calor que empezaba a hacer fuera, se agradecía el agua fría... calculo yo que estará a unos 15-16 grados... eso sí, el neopreno empieza a resentirse tras más de 2 años... ya veremos qué hacemos y si empezamos a buscar nuevas opciones. 

El caso es que tras poco más de una hora, salí con las pilas cargadas sólo por el hecho de haber estado en remojo. Fueron muchas olas, pero de poca calidad y con poco recorrido, pero solo haber estado ahí, ya mereció la pena. 


Después, reconocimiento por los alrededores, una buena sobremesa en una terraza frente a una cala escondida y una cena rica... si este lugar tuviera buenas olas, ganaría muchos puntos... pero hay que seguir buscando y descubriendo. 

La próxima visita, Punta de Lobos y Pichilemu.

viernes, 16 de enero de 2015

Despedida del Cantábrico. Gracias Secanos

Las ultimas semanas han sido un compendio de múltiples emociones. Ante la nueva etapa que ya ha comenzado, las muestras de cariño recibido han sido muy reconfortantes y han supuesto mucha tristeza a la hora de lanzarnos a la nueva aventura chilena.


El caso es que semanas atrás, nos juntamos a comer en la sociedad de Javi y Axier. Allí estábamos casi todos los secanos, Compartimos un gran rato, y durante la sobremesa, Javi nos dio una sorpresa. Había encargado una licra con el nombre de los secanos. Un gran detalle, Javi, eres un gran organizador y anfitrión. Era el momento de que en cada surf trip nos hiciéramos una foto con la licra, Seguro que dentro de unos años podremos recopilar un álbum con grandes spots. De momento, la foto inicial es en la peña, pero ya han ido llegando algunas más desde Fuerteventura. 


Durante las navidades, y dado lo apretada de la agenda con las visitas a la familia, comidas y despedidas varias, solo hubo tiempo para surfear dos días. 

El primero Axier, Josu, Victor y yo estuvimos en Anglet. Con olas de metro pasado, sin viento, periodo de 12 segundos no nos lo pensamos mucho. Llegamos con la marea bastante alta, y ya empezaba a romper la izquierda que cogíamos en verano cerca del espigón, así que fuimos directos al agua antes de que eso se llenara de gente, que sería casi una hora después. Es lo que tiene madrugar en invierno, que la gente prefiere esperar a que salga el sol para darse el baño.  
Hora y media en el agua, para salir bastante satisfecho. El haber estado más de un mes fuera del agua, se nota a la hora de remar, pero nunca hay que desistir.



El ultimo día que hubo surf, fue durante la mañana en la que partía hacia Chile. Qué mejor manera de despedirse de un continente, de un mar y de una tierra que surfeando en uno de los parajes más bonitos y con mejores olas de la costa. Allí estábamos casi todos, Axier, Victor, David, Josu, Plas, Ibán e Iván. Fue un buen baño, con olas de metro a metro y medio, con mucho periodo y mucha gente en el agua... aunque claro, siendo nosotros 8... 
La verdad que el ambiente en el agua era estupendo, compartiendo olas y comentando cada una de ellas, charlando sin prisa en el agua... cómo voy a echar de menos esos momentos, secanos!
No fueron muchas olas las que cogí, pero las bajadas fueron muy gratificantes y me dejaron totalmente satisfecho.


No me pude despedir de todos, ya que tenía que salir del agua a buena hora para no apurar más el tiempo, y me dio mucha pena no hacer una foto con todos. Camino a casa, una mirada atrás a la costa, una nostalgia que se que me invadirá, y muchos y buenos momentos.

Atrás queda aquel primer surfcamp en Conil, algún otro por Lanzarote y Fuerteventura, y el comienzo del diario hace ya más de 5 años... No se puede expresar con palabras y agradecimiento todos los sentimientos vividos en este tiempo, pero sí que me gustaría daros las gracias a todos los que habéis compartido olas y episodios conmigo, de los que habéis hecho estas aventuras vuestras. 
Gracias a Victor, Axier, Josu, Fundi, Ibán, Iván, Iker, Plas, Blasco, David, Eder por compartir olas y carretera conmigo, gracias a Raul por sus consejos, a Mikel y Jaime por ayudarnos a progresar, a Ibon por todo lo que nos ha enseñado, a Iza y Max por hacérmelo pasar genial en Fuerte, a Jan, Anthony, Erwan y Toby por ser una familia para mí, a Marcos y Bruno Barrios por hacer de Baleal un paraiso, y sobre todo a Amaia, por ser la sponsor que uno realmente necesita, la que sabe lo importante que es el surf para mí, y por aportar felicidad en mi día a día. 

Secanos, nos vemos en Chile.